Calidad: A pesar de todo, te quiero

!Ay! Calidad de mis amores.

Lo que me conoceis sabeis que soy un fervoroso defensor de la Calidad como herramienta para gestionar y mejorar. Ahora, aunque ya me estoy quitando de la adicción, sigo, aún y todo,  defendiéndola con pasión en lo que creo que tiene de positivo y la critico con energía en lo que creo que tiene de negativo (las puñeteras Q de plata, de oro o de hojalata que han acabo confundiendo el método con el objetivo).

Por eso, hoy me voy a dedicar una canción (aunque en realidad se la dedico a Angel, que sé que esto de las Q le transporta al nirvana) que es sano reirse de uno mismo y de las cosas sagradas.

Nada menos que uno de los hits de los BeatIfull Brains, si los del himno de Osakidetza de mi amiga Lis

4 comentarios sobre “Calidad: A pesar de todo, te quiero

  1. Eskerrik asko querido Rafa por la dedicatoria.Como bien sabes, porque de esto hemos hablado muchas veces, una cosa es la calidad y otra lo que nos quieren vender por calidad. Yo si entro a un restaurante lo puedo hacer porque tiene una estrella Michelín, está en la guía rotisseur, me han hablado bien… desde luego nunca porque a su gerente le hayan concedido la Q de platino. Esto último me da igual, o mejor dicho: probablemente no entraría porque pensaría que me quieren dar tocomocho, amén de las múltiples encuestas que tendría que realizar antes de abandonar el local.Lo único bueno de esto de las Q es que son como el signo imborrable sacramental, que una vez que te la dan son para toda la vida, y no como las ISOs… que hay que renovar anualmente (pesados ellos).

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