Resulta que, como cada año, la empresa hace el cálculo de las horas que se trabaja y contando lo que haya que contar, que no dudo de su exactitud, resulta que a cada currante nos faltan 31 horas en este año para cumplir con las 1592 que marca el convenio. En otros años la cifra ha sido menor y en general la cosa ha sido laxa y con un par de cursos en horario extraescolar se solventaba el asunto.
Pero en el 2011 no. Resulta que las horas hay que devolverlas y no de cualquier manera. Hay varias opciones:
1.- Meter las horas en el horario en el que no se trabaja pasando consulta por la tarde o por la mañana según los casos.
2.- En formación. Pero en esta ocasión con un par de detalles de esos que elevan la moral de las tropas. No podrá exceder del 50% del total y sólo se aceptaran los cursos organizados por la empresa. Por supuesto en horario extraescolar. No se acepta la formación on-line (mira que son antiguos)
3.- Realizando labores administrativas o de colaboración. Si te quedas unas horas fuera del horario para estudiar si los diabéticos de tu cupo tienen dos ojos o tres, por poner un ejemplo. O bien si formas partes de algún grupo o comisión que realice sus actividades fuera del horario de trabajo.
4.- Cogiéndote las horas de tus vacaciones, moscosos o canosos. A elegir. En esto son flexibles.
5.- Si se acaba el año y no presentas un balance equilibrado, se te descontarán del sueldo las horas pendientes de devolución.
Queda expesamente descartada la opción de repartirlas entre los días que se trabajan
Es evidente que este acúmulo de circunstancias están consiguiendo desmotivar a los más animosos y no te digo como están los que de por sí ya están en agonía permanente. En este contexto recibimos esta soflama de un sindicato
En los tiempos de la antigua mili, era ésta una consigna muy común, y tenía un carácter eminentemente defensivo. Se trataba, por una parte, de pasar desapercibidos, de volverse invisibles, pues, de lo contrario, te podías convertir en diana para mandos despóticos. En segundo lugar, la consigna se adaptaba perfectamente a nuestras pocas ganas (más bien nulas) de hacer cualquier cosa en favor de una estructura opresora y para exclusivo beneficio de unos jefes chusqueros.
Han pasado muchos años y, paradójicamente, han vuelto tiempos que, en buena parte recuerdan aquellos……. salvando las distancias, naturalmente, porque en 2011 el acoso es un delito, y como tal, intolerable y denunciable; pese a todo, vemos con preocupación que asoman algunos comportamientos que se le aproximan.
Nos queda, sin embargo, la razón descrita en segundo lugar. Esa ha recobrado plena vigencia. Es una constante sociológica; siempre ha habido condecoraciones para los jefes, y mejor cuanto más relucientes; siempre se han colgado medallas unos, a costa del trabajo de otros, pero ahora el fenómeno parece elevado a la enésima potencia, pues estamos viviendo tiempos de “medallitis”. Es la lógica del político a corto plazo, que cuando no hay pan, tiene que vender humo.
La consigna para estos tiempos es, pues, bien clara: VOLUNTARIOS PARA NADA, mientras subsistan gerencias arbitrarias y despóticas y padezcamos el estilo dictatorial de gestión, de moda en los últimos tiempos
Trabajar, atender a nuestros pacientes…….. PERFECTO
Asumir roles ajenos al trabajo propiamente sanitario, coordinar proyectos, aportar ideas, participar en instituciones fantasmales……… QUE LO HAGAN ELLOS.
¡Déjales solos! No colabores con quienes te oprimen.
En tiempos de crisis, hay que ser innovador. Estudia el mercado y valora tus activos. Y en este contexto creo que nace una nueva oportunidad.
Espero poder resarcirme de las pérdidas que estoy soportando cotizando en este nuevo IBEX 35 de las ideas. Por lo menos, como idea innovadora no tiene precio y la estoy vendiendo gratis (mal empiezo)
En consecuencia, ahora se plantea una tercera respuesta:
3.- Encantado, Gracias por contar conmigo. Me hace mucha ilusión la oferta. ¿En cuánto valoráis mi colaboración?
Así que disiento con el sindicato y con mi amigo J.J. Ahora hay que presentarse VOLUNTARIO PARA TODO pero no a cualquier precio. Esta nueva situación va a poner en valor nuestras neuronas, nuestra quintaesencia de conocimiento, nuestras propuestas de innovación, nuestros planes para desarrollar un proyecto, para llevar adelante un plan. (es que soy de la SGAE y esto de la propiedad intelectual, con la nueva Ley Sinde, vale un huevo). Cada nueva iniciativa tendrá que conllevar una negociación previa. Nada de que lo hagan ellos, LO QUIERO HACER YO, pero negociándolo previamente,

¿Y qué te van a dar a cambio?: dinero, horas o mas marrones.Cuando participas en algun proyecto o iniciativa lo pagas con sangre ya que te quitan la consulta un día pero al día siguiente tienes la agenda llena más un montón de indemorables.Por otro lado,¿Para qué sirven las medallas que dan a nuestros jefes? ¿Cuánto nos cuestan?
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