Antes, en el pasado, era lo habitual lo de la puerta giratoria. Ya sabes, el paso continuo entre la actividad privada y la publica en los altos cargos de la política y la gestión. Al menos se respetaba el turno: «o fuera o dentro».
Pero la evolución del modelo ha logrado perfeccionarlo y ahora no es preciso estar «o dentro o fuera» de la puerta giratoria. Ahora te puedes quedar tranquilamente en ambos espacios y disfrutar de lo mejor de cada casa.
Si es que en España nos sobra talento. Somos capaces de innovar y crear nuevos modelos de gestión optimizando el fluyo del dinero de unos espacios a otros con el único fin de …… (que cada uno rellene los puntos suspensivos que para eso son suspensivos, porque mantienen el suspense)
