Asistimos con aires de normalidad a declaraciones de peritos forenses, retransmitidas por todas las televisiones, que exponen de forma explícita los diagnósticos físicos o mentales de cualquier encausado. Nos parece lo normal leer en el periódico un informe de un paciente e incluso asistir a un debate publico en torno a ese informe.
Se utiliza el eufemismo, me recuerda el «presunto» para decir lo que te venga en gana, de no se dará a conocer el contenido del informe a los medios de comunicación porque está protegido por el derecho a la confidencialidad de los datos médicos para acto seguido conocer los diagnósticos, pronósticos y tratamientos, opinar sobre su coherencia o incoherencia, sus aciertos o errores.
Esto debe ser lo normal a pasar de que a mí me chirríe, porque digo yo que cuando se hace ante la presencia de jueces y fiscales, que son los que deberían velar por el correcto uso de la confidencialidad de los datos y no pasa nada, será que el raro soy yo y esto es como debe ser.
PD a 14 de julio: Por si a alguien le quedaba alguna duda de que esto pasaría y más que va a pasar
