Quien con niños se acuesta, mojado se levanta

Así se me han puesto los pelos de mi cuerpo. Como escarpias. Carne de gallina y pelos erizados al comprobar que la homeopatía ha encontrado otro chollo como campo de acción. Nada menos que los crónicos y los polimedicados

Sin palabras

Y mientras tanto la SEMERGEN estará encantada con la celebración de su I Congreso Nacional SEMERGEN de Pacientes Crónicos sin ser conscientes de como se han aprovechado de su Congreso para este video. Espero que en las conclusiones que se publiquen no nos mencionen las maravillas que ofrece la homeopatía en este campo. Y todo por un stand para financiar el evento. Hay que elegir con cuidado las compañías ya que
Quien con niños se acuesta, mojado se levanta

El reto de la atención a la cronicidad

No pude acudir a esta mesa del #BIsemfyc y la he repasado ahora en Irekia. Y me lo he pasado bien, francamente bien. Os recomiendo que si no la habéis escuchado le dediquéis un ratito. Un consejo, escuchar el video en off y pasaros las diapos con la voz de fondo

http://www.irekia.euskadi.net/video/flowplayer-3.2.4.swf

Fuente: Irekia – Gobierno Vasco
Y muchas, muchísimas gracias a Kike por la cita personal (minuto 32 del video) a este humilde bloguero. Espero que el Consejero no estuviera muy atento 😉

Entre el escepticismo y la esperanza pasando por la incertidumbre

Cuando veo esta foto no puedo quedarme impasible. Se me acumulan una mezcla de sentimientos, que se pelean en mi interior. Van desde la esperanza mas absoluta por unas fórmulas de trabajo que a la postre permitan una mejora en la calidad de la asistencia que podamos prestar a los pacientes en el futuro hasta el mas recio escepticismo por si esto no será mas que un brindis al sol o lo tendremos como una realidad en el trabajo cotidiano. Pero el sentimiento que mas me agobia es la incertidumbre
Las relaciones presenciales tienen que estar trufadas de mucha empatía, una gestión medida de las expresiones verbales y no verbales, un mensaje adecuado al paciente …. y aún poniendo mimo en todo ello los resultados no siempre son los deseados. Por eso, cuando veo que se están dando estos pasos de gigantes hacia relaciones no presenciales, me rilo por la pata abajo. (será cosa de la edad, supongo)
¿Quién nos va a preparar para estos nuevos escenarios? ¿seremos capaces de gestionarlos con eficiencia? ¿Seremos capaces de saber delimitarlos sin caer en errores de bulto que pongan en peligro el objetivo de nuestro trabajo?
Y ¿cuál será su dimensionamiento? ¿lo vamos a desplegar a la población general o no saldremos del eterno programa piloto de 50, 100 o 500 pacientes superescogidos con los que todo sale según lo previsto porque con ellos hacemos cosas que no se corresponde con «la práctica habitual? ¿Están dimensionados en tiempo y recursos estas innovaciones?
Cuando he tenido conocimiento del proyecto TEKI me he dicho a mi mismo: Rafa, TE KIero mas tranquilo, colega. No te mosquees porque en vez de que te cuenten en primera persona o por los cauces lógicos de tu empresa el proyecto que se nos anuncia, te hayas enterado del su existencia porque se han ido a Madrid a contarlo (¿Será para los madrileños?) y lo hayas visto reflejado en los medios de comunicación. 

Uno esperaba una exposición abierta para todos los profesionales de la empresa en la que se nos explicaran los detalles, se pudiera plantear las dudas y viéramos las maravillas y la sencillez del programa a fin de disminuir el grado de incertidumbre que nos embarga.

Tal vez lo podamos hacer, ya que no parece que se tenga pensado un despliegue explicativo, a través de herramientas virtuales, esas que desarrollamos para los pacientes y que se pueden aplicar a las personas de la organización. ¿Que tal una videoconferencia con preguntas en un chat o una twitterentrevista?

Por cierto, me ha encantado la casa de Dª Laura, su amplio salón y su magnífico televisor.

PD: Ja, ja , ja. El comentario de Rafa Rotaeche aporta un plus añadido que habla por si solo

A la paciente se le trata con un medicamento, el Roflumilast, que CEVIME etiqueta como se NO SUPONE UN AVANCE TERAPÉUTICO y que cuesta un riñón. ¿Será una prescripción de Atención Primaria o del segundo nivel?

A Paloma Acebedo le va a dar un perrenque con estos disgustos y a buen seguro que se le escapará una lagrimita, pero de rabia y cabreo.

Yo twiteo, tu twitteas, el twittea, nosotros twitteamos todos a la vez

A esto le llamo yo coordinación. Nueve cuentas oficiales en torno a Osakidetza y la Consejería se lanzan al unísono a twittear la misma noticia al mismo tiempo. La duda que me ha quedado es si hay una sola persona, osakitwitterman, controlando todas las cuentas porque sino no entiendo tanta coordinación. Pero bromas aparte ante esa avalancha sincronizada de tweets sobre una famosa hoja de ruta para que los planes de crónicos sean eficientes, uno no tiene mas remedio que investigar en tan ilusionante y respaldada iniciativa.
El resultado de la pesquisa no es otro que una herramienta de autoevaluación desarrollada/adaptada por la Universidad Miguel Hernández de Elche, O + Berri y MSD para que una organización conozca su foto en relación a la cronicidad, sus puntos fuertes y sus áreas de mejora. Interesante aunque lejana para un mortal médico de trinchera

Por cierto, no deja de sorprender lo interesada que está la Industria Farmacéutica en esto de los crónicos y la estrecha colaboración de O + Berri con ella. En el proyecto que he comentado, la alianza ha sido con MSD pero acaban de firmar «un acuerdo de colaboración para impulsar conjuntamente una serie de proyectos innovadores con un objetivo común: “crear un nuevo modelo de atención en cronicidad que mejore la salud y la calidad de vida de los pacientes” con Esteve.
Ya se sabe, no hay jardín sin flores ni laboratorio farmacéutico sin proyecto en torno a la cronicidad. Pero yo no lo acabo de entender bien.

No me lo pierdo por nada del mundo: Crónicos en Bilbao

Hace meses, concretamente el 12 de noviembre de 2011, publiqué este post que titulé «Las «cimas» de la AP» sobre la intervención de Kike Cimas en el Congreso de la Semfyc celebrado en Zaragoza. Su intervención fue muy comentada y aplaudida y por ello lo refleje en el post.
Este año en Bilbao vamos a vivir una mesa de postín. Por un lado la visión de Sísifo que está cansado de que la roquita de marras ruede ladera abajo y en el otro lado el Consejero Rafael Bengoa, máximo teórico y paladín del nuevo enfoque en torno a la cronicidad. Todo ello moderado por el temple, el tono pausado y el buen hacer de Pedro Valdés.
No me lo pierdo por nada del mundo 

Es difícil ser profeta en tu tierra?

Hoy se ha celebrado en Orduña la 5ª Plenaria sobre Cronicidad organizado por Osakidetza. A ella han acudido, según me han contado, 150 personas entre directivos, clínicos y personas que participan en proyectos de la organización para debatir aspectos en torno a la Cronicidad. 
Yo no he estado porque no he sido invitado. Por tanto cuento lo que me han contado. Y me han contado que el Profesor Manuel Ollero, sevillano a la sazón, y el actual responsable del Plan Andaluz de Atención Integral a Crónicos, ha tenido a bien en su presentación hacer referencia a este humilde médico de familia vasco en relación a un post que titulé La Pluripatología es la clave del problema.
Reconozco que en cuanto me han llamado los amigos para contármelo he tenido una especie de subidón. Que personas como Manual Ollero, un pope en toda regla en este tema,  simplemente haya leído alguno de mis post ya es para mí un motivo de «orgullo y satisfacción». Pero una vez que he terminado de autobesarme y de decirme eso de «nene, tu vales mucho», me ha entrado una sensación ambivalente. 
Reconozco que soy un poco aldeano, por localista,  y que cuando escribo lo hago pensando que los que me leen son de mi entorno, colegas con los que comparto mis reflexiones y amigos fieles que le dan al «I like » escriba lo que escriba,  pero en el fondo de mi ser, lo reconozco, también lo hago pensando en que te lea algún responsable con «mando en plaza» 
Uno cree aun en la posibilidad de intentar cambiar el mundo desde dentro y respetando las reglas del juego aunque la realidad se empeñe en decirme una y otra vez que soy un iluso.
Tal vez sea porque las distancias cortas son las mas largas o las mas insalvables pero me resulta paradójico que un debate planteado en Euskadi, por un médico de Euskadi, dirigido y centrado en un tema de Euskadi no provoque ninguna reacción salvo para un sevillano. Aunque este sevillano sea un «pedazo de sevillano» y más en el tema que nos ocupa.
Otra opción, que estoy valorando, es ir los fines de semana a Sevilla y publicar desde allí, a ver si así te leen los de aquí. Quien sabe, por innovar e intentarlo que no quede aunque la crisis, me temo, demorará esta alternativa.

La Pluripatología es la clave del problema

Lo siento por el Consejero, mi tocayo, pero aunque parece que es lo mismo resulta que los matices son importantes. Nos hemos embarcado en la Estrategia de la Cronicidad, nos pasamos el día hablando de los crónicos y la palabra clave no es cronicidad, es Pluripatología.
Bien es cierto que los pacientes pluripatológicos, en la gran mayoría de los casos, lo son porque han decidido acaparar para ellos (egoistas, que son unos egoistas) al menos un par de problemas de salud de esos que no tiene curación, que para eso son crónicos. También es cierto que la mayoría de ellos no destacan, en principio, por su juventud y que con el paso de los años va aumentando su número.

Pero a pesar de que sus perfiles se superponen con demasiada frecuencia el enfoque del problema presenta matices según partamos la construcción de uno u otro punto de partida.

En la facultad, en los cursos de formación continuada o en los planteamientos de los ensayos clínicos se parte con frecuencia de problemas que son crónicos y ante cada uno de ellos tenemos criterios, evidencias y guías con las que enfrentarnos a esos procesos. Pero no tanto cuando no planteamos los problemas pluripatológicos.
De entrada porque, aunque es frecuente la combinación de algunos problemas que pueden presentarse al mismo tiempo, la gama de combinaciones posibles de varios problemas crónicos (mas los agudos circunstanciales) es tan grande que es casi imposible plantear ensayos con estos pacientes y por tanto presentar guías con evidencias indiscutibles sobre cómo gestionar estos pacientes.
Pero los problemas no se paran ahí. Un paciente pluripatológico está abocado a coleccionar una larga lista de fármacos en su haber. Y la realidad es que en ocasiones vestimos un santo desvistiendo otro. Que lo que le va de cine para una cosa le desestabiliza otra o provoca un problema nuevo que a su vez tendemos a solucionar con un nuevo fármaco. Las interacciones entre fármacos, la iatrogenia de los mismos, los errores en su posologías, la (la falta de) adherencia  a los tratamientos y más cosas que seguro olvido son aspectos ineludibles al plantear los problemas que padecen los pacientes pluripatológicos.

Parece que en los hospitales ya están pensando en crear Unidades de Pacientes Pluripatológicos y hasta tienen ya definidos sus estándares y recomendaciones al respecto. Será un nuevo error. A los pluripatológicos los vemos los de Primaria, si o si, y los compañeros de las otras especialidades carecen de conocimientos de cómo abordarlos simplemente porque no los ven. Unidades de este tipo, en las que si se plantean deberían estar constituidas por los especialistas de Primaria, sólo podrían existir para aquellos pacientes con tal cantidad de procesos activos, tal lista de tratamientos, tan frágiles e inestables que precisaran un ajuste tan fino que no fuéramos capaces de hacerlo en A.P.
Pero no nos engañemos. El gran reto es reciclarnos en lo que hacemos cada día. Comenzar por aprender a desprescribir, a reciclarnos en el abordaje de estos pacientes de los que todos somos capaces de confeccionar largas listas con nombrse y apellidos.

Tal vez este sea un aspecto en el que se incide poco salvo en los círculos de iniciados. Ayudas inestimables como la web del Polimedicado o iniciativas sobre prescripción prudente o la extensión de programas con criterios de Stop/Star son necesarias pero su divulgación no llega a la mayoría y con “grupitos selectos” no cambiamos el sistema.
Sin renunciar a lo ya hecho sobre la Cronicidad, propongo desde aquí que alguien se plantee el problema de los Pacientes Pluripatológicos y su abordaje. Se fomenten jornadas y sesiones. Se insista en los temas de farmacia que son un problema de tal dimensión que es imposible no trabajarlo.
Y todo ello sin mencionar ni por un momento el tema económico porque si se enteran los de Standard & Poor’s de lo que cuestan los pluripatológicoslos, les ponen una nota tan baja que ni la encontramos.

Seguro que hay mucho hecho y de calidad. No hay que inventar la polvora. Yo sólo pido que me den la oprtunidad de reciclarme en esto temas. Lo necesito como profesional. Y como ciudadado que pago los impuestos y quiero que nuestro sistema sanitario sobreviva creo que es en aspecto crucial, fácil de trabajar y que no supone ninguna revolución estructural. Vamos, que se puede empezar mañana

Un especialista, del segundo nivel, haciendo una visita a domicilio


Este ha sido el titular de la notica que nos ha dejado conmocionados el pasado día 8. En primer lugar monstrar todo mi apoyo al compañero y alegrarme porque parece que se está recuperando de las heridas sufridas.
Pero en la noticia hay muchos otros temas que comentar:
 
En este caso no podemos hablar de una agresión a un compañero ya que se trata de una reacción imprevista de un paciente con un serio problema mental. Tampoco, y menos los profesionales sanitarios, podemos levantar la voz ante el riesgo generalizado que suponen estos pacientes porque simplemente no es cierto.
Pero lo evidente es que el compañero ha sufrido un accidente mientras realizaba su actividad profesional y en clara relación con el contenido de la misma y que por tanto, en mi opinión, se trata de un, peculiar, accidente de trabajo y supongo que será tramitado en este sentido.
Otro aspecto de la noticia es el siguiente: «un médico psiquiatra y una enfermera  acudían, como hacían de forma rutinaria, a una visita domiciliaria a un enfermo que padece esquizofrenia. Iban a ponerle una inyección con la medicación necesaria y a comprobar cuál era su estado»
La posibilidad de que un especialista del segundo nivel, en el ámbito de la medicina pública, acuda a un domicilio para controlar la evolución de la patología de su especialidad es, en nuestro medio, lo mas parecido a un episodio de una serie de ciencia ficción. 
Recuerdo que hace muchos años, cuando el INSALUD ejercía su monopolio a nivel de todo el territorio nacional, existía la posibilidad, nunca ejercida, de poder concertar una visita de los médicos generales con un especialista en casos muy concretos y a petición del médico general. Hoy en día esta posibildad es inexistente salvo en este caso en el que, al parecer, existen dos equipos de psiquiatria que en plan «hospitalización a domicilio» hacen un seguimiento de algunos pacientes a fin de evitar ingresos muy prolongados y en épocas de estibilización del cuadro clinico.
Cuando se habla tanto de que el domicilio del paciente debe convertirse en un Centro de Salud donde gestionar su problemática crónica, no se plantea ni por asomo esta posibilidad y tal vez haya que valorar la opción de realizar avisos conjuntos de dos especialistas: el médico de familia y el correspondiente de segundo nivel en función del problema a abordar. Esto si que sería un Organización Sanitaria Integrada y supondría un verdadera revolución en la gestión del proceso asistencial.
Pero me temo que un par de volantes de ambulancia, por supuesto generados y cumplimetados por los de siempre, será la alternativa que prevalezca y que los especialistas del segundo nivel seguirán sin saber lo que es un domicilio de un paciente crónico, salvo en el ejemplar caso que ha generado la noticia.

Las "cimas" de la A.P.

A Kike Cimas no tengo el placer de conocerle. Cierto es que me identifico con mucha frecuencia con sus opiniones y sus discrepancias cuando se pronuncia en MEDFAM y es de los pocos a los que sigo en esa cadena sin fín de correos y contracorreos.

En su último mail a la lista nos ha puesto a disposición de todos su intervención en el último Congreso de la Semfyc en Zaragoza y la publico porque, además de amena, plantea un elemento de reflexión para todos los primaristas. Tenemos que ser autocríticos con lo que hacemos y sobre todo con lo que no hacemos o dejamos de hacer y tenemos que reivindicar nuestro lugar, más allá de un proyecto concreto, a ver si conseguimos que la roca de Sísifo se quede de una vez en la cima de la montaña y no vuelva a rodar ladera abajo y tengamos que iniciar de nuevo el trabajo

Una aportación al texto. Alvaro Iruin que es el responsable de la Salud Mental de Osakidetza ha realizado este comentario en Facebook en relación a este post que creo que es muy esclarecedor de algo que siempre nos pasa. Todos vemos el espectáculo desde nuestro asiento y con un ángulo de visión en ocasiones sesgado:
Resulta curioso y desesperante, al visionar la parte 8 del video, observar que el conferenciante pregunte si va a haber unidades de crónicos para los pacientes que él define como «patos feos» y que son aquellos que sufren enfermedades mentales graves. Quisiera recordar que las redes de salud mental en la comunidad autonoma vasca llevan 30 años procurando una atención a estos pacientes mediante el trabajo pluridisciplinar en búsqueda de su reintegración a la sociedad; y eso, antes de que la cronicidad estuviera de moda. De hecho, creo que nuestro modelo asistencial constituye la base de la atención a la cronicidad

Cronicólogos

En alguna ocasión he comentado en tono irónico que pronto se crearía la especialidad del cronicólogo. No he tenido que esperar mucho para comprobar como la gente que tiene olfato ya ha detectado un nicho de formación en el tema y ya se han lanzado con un Master en el manejo del Paciente Crónico en Atención Primaria.
Ahora surgen mis dudas. ¿Tendré que reciclarme para poder afrontar el reto de la cronicidad? ¿Tendré que apuntarme a uno de estos Master? ¿Voy reservando plaza para cuando surga la nueva especialidad? ¿Osakidetza me enviará a estos cursos?
¿Os acordais de la antigua discriminación de si tu eras MFyC vía MIR o no y ni te cuento si sólo eras Médico General? Pues ahora habrá primaristas con master en cronicidad y sin master. Y la  volveremos a cagar