¿Aún no estamos preparados?

El pasado día 1 de diciembre, nuestro Athletic se enfrentó al Barcelona en San Mames. El Athletic decidió que ese partido era «medio día del club» por lo que los socios teníamos que pasar por «taquilla» para abonar nuestra entrada. Hasta aquí nada nuevo. 
Pero este año, el Club ha puesto en marcha la posibilidad de comprar la entrada para los socios a través de internet. Algo novedoso.
El domingo previo, tras un buen desayuno, en pijama y zapatillas, calentito, que fuera había hasta lobos esteparios, me situé delante del ordenador y me lancé a la compra de mi entrada. No tardé ni dos minutos. Sencillo, cómodo, sin problemas técnicos. Vamos, un adelanto total. Por fin la tecnología al servicio del socio.
Pero que pensaron el resto de socios del Athletic???. Pues esto

Largas colas de socios, en unos días de perros, con pérdida de tiempo ….. Incomprensible salvo que
AÚN NO ESTEMOS PREPARADOS
Los comentarios de los amigos que se chuparon la cola eran del tipo: «Yo no me fío de esas cosas» «¿Pero hay un usuario y contraseña para entrar? A mi no me lo han mandado» «No tenía ni idea de donde guardé las claves» …. Y encima protestaban porque había colas
Y diréis que ¿a qué viene este discurso futbolero en un blog sanitario? Pues es que no he podido evitar trasladar la reflexión al ámbito de la salud.
¿Estamos preparados, en el terreno de la salud, para tanta app, tanta TIC, tanto monitoreo de pacientes y tanto e-health??
Sinceramente creo que en esta sociedad nos falta un hervor en el tema. Somos como las alubias de Tolosa que precisan un periodo de cocción mas lento y prolongado para obtener esa salsa espesita que tan rica resulta.
Y con ello que nadie piense que soy reacio a estos temas, dios me libre, pero si que me estoy volviendo un poco más escéptico ante resultados en salud tan pobres y para los que usamos tantos recursos.
Nos lanzamos a saco con «estudios piloto» sobre soluciones tecnológicas sin tener claro si aportan valor añadido de verdad y en el caso en el que sí lo aporten, si el coste es rentable. Pero sobre todo si los destinatarios lo viven como una solución a sus necesidades, si existe de verdad una demanda de ese servicio.
Por contra también defiendo que si no hay coche, nadie aprende a conducir y por tanto nadie se plantea la necesidad de hacerlo.
Hay otro factor que siempre he defendido desde el punto de vista clínico para que estos proyectos puedan de verdad estar al servicio de los usuarios y de los profesionales: Es la INTEGRACIÓN de las TICs con las Historias Clínicas informatizadas.
Esta reflexión ya la hice haca casi 2 años La salud 2.0 está desintegrada: ¿Es posible integrarla sin software libre? y parece que poco se ha avanzado en el tema

Ni tanto ni tan calvo

¿Será esto posible?. ¿Será esta la medicina del futuro?. Sinceramente creo que no. Ni tanto ni tan calvo. Pero es evidente que si podremos hacer muchas cosas, aunque no todas, en las que se pueda solucionar problemas a través de los nuevos elementos de comunicación. De hecho ya lo hacemos a menor escala y con nuestras limitaciones.

El problema y los riesgos (versus soluciones y éxitos) están en delimitar muy bien aquellas cosas que se puedan gestionar bien a través de las nuevas tecnologías y que aporten valor tanto a los pacientes como a los profesionales. Que nos ayuden y permitan gestionar mejor el tiempo y los recursos y que dediquemos el tiempo presencial a las cosas que necesitan la presencia del paciente y el sanitario y derivemos a los nuevos medios las cuestiones que lo permitan. Ejemplos hay un millón. Pero en este tema el que más experiencia tiene lleva diez minutos en el cargo. Por eso hay que avanzar pero con sentido común. 

La vida y las consultas en temas de salud no son ni serán ni tan idílicas como lo son para la señorita del video ni tan desastrosas como para el pobre, y nunca mejor dicho, paciente. ¿El objetívo? Un mix. Si se puede gestionar fuera de la consulta, guay, pero si se necesita la presencia del paciente, pues el 1.0 está genial y no se puede sustituir, hoy por hoy