Reflexionando sobre el secreto profesional

No seré yo quien juzgue a nadie pero, en consecuencia con la filosofía de este blog, propongo que todos los profesionales sanitarios reflexionemos sobre los límites del secreto profesional, sobre los límites de sus contenidos, sobre los límites sobre el tiempo que cubre el secreto, sobre la responsabilidad ante los medios de comunicación.

http://www.telecinco.es/video/video-embed.html?contentId=MDSVID20131203_0112&width=500&height=345&showTitle=1&showSummary=1

Por otro lado quiero plantear otra deriva del mismo tema. Como profesionales, si somos citados por el juez como testigos, tenemos la obligación de responder a sus preguntas con la verdad. Es uno de las exenciones del secreto profesional. Pero una vez realizadas estas declaraciones y si forman parte de un sumario, ¿pueden esas declaraciones difundirse a diestro y siniestro? ¿Desaparecen los derechos del paciente en relación a su intimidad en una consulta?

Actualización: http://goo.gl/PGM0lM

Una linea roja

Leo con estupor esta noticia

Ni una palabra voy a emitir sobre el particular. Sólo hacer hincapié que María Jesús Montero es la misma persona que ha formado parte de un gobierno que pasará a la posteridad por el escándalo de los EREs donde no demostraron precisamente una actitud ni un mimo especial en la lucha contra el fraude. 
Pero no puedo quitar de mi cabeza una pregunta:
¿Como va a conocer Hacienda que uno de sus contribuyentes se encuentre en situación terminal con una muerte previsible en un año?
Me da escalofríos solo pensarlo. Claro que María Jesús Montero viene de la Consejería de Salud y sabe de donde podría importar los datos que le interesan, lo que lejos de tranquilizarme aumenta mi inquietud. ¿Serán capaces? ¿Nos pedirán a los profesionales que contribuyamos a semejante atentado moral?
Dios mio. ¡Y son de izquierdas!

Conflicto de interés

Interesante este artículo, el 19, de la futura ley de Colegios Profesionales que con mucha probabilidad será aprobado el próximo viernes en el Consejo de Ministros.
La ley no especifica cuales son los conflictos de intereses de un profesional pero deja claro que los debe explicitar a petición de un usuario amén de tomar las medidas preventivas necesarias para no incurrir en ellos.
Imaginemos esta escena de consulta-ficción:
— Doctor, ¿Tiene usted algún conflicto de interés al respecto del tratamiento que me ha prescrito?
— ¿Mande? ¿De qué me está usted hablando?

¿Por qué le llaman infertilidad cuando quieren decir "nuestro modelo de familia?

Esto de la crisis da para mucho y todo enfocado hacia el mismo punto. Ahora a tocado al tema de los tratamientos de fertilidad y todo el mundo se pregunta
¿Por qué le llaman infertilidad cuando quieren decir «nuestro modelo de familia?
¡Gracias Consejero!
Por cierto, si son coherentes tendrán que suprimir de la cartera de servicios cosas como la vasectomía, los anticonceptivos orales o la implantación de dispositivos intrauterinos ya que no solucionan problemas de personas con enfermedad, digo yo

Las nuevas relaciones entre médicos y pacientes desde la bioética o desde el topicazo

He leído con interés este artículo publicado en Médicos y Pacientes por María Castellano Arroyo, Vocal de la Comisión Central de Deontología y Catedrática de Medicina Legal bajo el título «¿Llevarán los avances informáticos a una nueva relación de los médicos con sus pacientes?» (I y II)».
Tras su lectura me he planteado varias cuestiones. No conozco a su autora y estoy convencido de que sus méritos para poder opinar y escribir sobre el particular estarán sobradamente justificados (me cuentan que suena como posible Presidenta de la Comisión Central de Deontología) pero el resultado no ha podido ser más simplón.
El artículo está trufado de tópicos típicos y no va más allá de una serie de frases manidas sin profundizar lo más mínimo en el tema que insinúa en su título.
Parece que tener interés en un tema, realizar un master sobre el particular o tener un título que encaja para el puesto te permite opinar sobre lo que sabes e incluso, y es lo preocupante, sobre lo que no sabes y dar por hecho que tu palabra es dogma de fe.
Antes de escribir esta reflexión he buscado a su autora en las redes sociales habituales (Twitter, Facebook y en Linkenin) y puede que esté, pero escondida, ya que yo no he logrado encontrarla. No es que esto la invalide ni mucho menos, pero si que le enmarca en un perfil y es por ello que no me sorprende que escriba:
Así la informática, manifestada en el ordenador interpuesto entre el médico y el paciente, en lugar del folio y el bolígrafo, ha traído ante el paciente a un médico que no le mira a la cara, porque tiene que mirar a la pantalla y al teclado en el que escribe.
Como tópico no está mal pero las cosas no son tan simples. Los hay que no levantaban la vista del folio y que gruñían cuando pasaban consulta con folio y bolígrafo, y lo siguen haciendo con el ordenador y los hay que miraban a los ojos y empatizaban con folio y bolígrafo y lo siguen haciendo con el ordenador. No es un problema de la herramienta sino de las actitudes de las personas (los profesionales). Le deberían de sonar a la autora conceptos como profesión y prefesionalismo si aspira a tan altos cargos.
Este modelo es el que suelen apreciar los pacientes en la medicina privada, a la que se considera, en general, más personalizada, más próxima; en esta forma asistencial el número de pacientes es menor y el médico dispone de más tiempo, el resultado es un acto médico más sosegado, más directo, más personal y, por tanto, más satisfactorio para el paciente y para el médico.
Menuda columpiada que se nos ha marcado aquí la docta sabia en bioética. Será que es asesora del Sr Lasquetty ya que si no, no comprendo tamaña boutade. Desconoce de lo que habla e insulta a los compañeros que trabajan en la pública. Debería al menos disculparse por ello. Este tipo de encasillamientos y generalidades pecan siempre de injustas y molestan a muchas personas.
La recomendación es que, siempre que sea posible, la relación médico-paciente será presencial, personal e íntima, participando en la misma el personal sanitario indicado en cada caso y la persona o personas designadas por el paciente para compartir con él la información recibida y la toma de decisiones.
No señora, no. La recomendación debería ser que el modelo de relación sea el óptimo para solucionar el problema en concreto, teniendo en cuenta muchos otros factores que a usted se le escapan como la accesibilidad, la rapidez, la eficiencia … todo ello con las debidas garantías de respeto por el paciente, confidencialidad etc. 
Evidentemente hay situaciones en las que la relación presencial es inevitable e insustituible pero las numerosas y diversas situaciones de relación médico-paciente posibles son muy amplías. Los tiempos cambian y los escenarios también. Hay que adaptarse a ellos con criterios sólidos y para tenerlos preclaros es evidente, tras leer este artículo, que queda mucho texto por escribir. Pero por favor que lo haga alguien con conocimiento y criterio de lo que escribe.

Conflictos de intereses 3/3

Y voy con la tercera entrega reflexiva que me ha generado el documento y que no es otro que plantarme los conflictos de intereses desde otro punto de vista.
Dice el documento

CONFLICTO DE INTERESES

El conflicto de intereses surge no sólo en el acto prescriptivo o en la adquisición de bienes y servicios, sino también en la docencia mediada por la industria farmacéutica u otros proveedores y en la divulgación mediante profesionales o entidades clínicas de nuevas especialidades farmacéuticas o productos sanitarios. Se trata de una colisión entre valores no siempre bien explicitada o incluso , en ocasiones, no percibida por el profesional o el directivo como problema ético debido a la falta de reflexión sobre una práctica, hasta hace bien poco, escasamente cuestionada.

El conflicto de intereses define aquellas situaciones en las que el juicio del profesional respecto a un interés primario, como el bienestar del paciente o la mejora de la organización, podría estar inadecuadamente influido por otros intereses, económicos o de otras categorías, de tal manera que se produzcan sesgos o desviación de la práctica. Se puede decir que una persona se encuentra en un conflicto de intereses cuando teniendo la obligación moral de ejercitar su juicio en beneficio de otra persona o entidad, al mismo tiempo, tiene un interés que podría interferir en el ejercicio de ese juicio.
Imaginaros que en los puntos anteriores cambiáramos las referencias a la IF por referencias a la  empresa. Quedaría así (lo rojo es de mi cosecha):
CONFLICTO DE INTERESES

El conflicto de intereses surge no sólo en el acto prescriptivo o en la adquisición de bienes y servicios, sino también en la docencia mediada por la empresa y en la divulgación mediante profesionales o entidades clínicas de nuevas viejas especialidades farmacéuticas o productos sanitarios, (nuevas formas de gestión, nuevas asignaciones de funciones profesionales etc) . Se trata de una colisión entre valores no siempre bien explicitada o incluso , en ocasiones, no percibida por el profesional o el directivo como problema ético debido a la falta de reflexión sobre una práctica, hasta hace bien poco, escasamente cuestionada.

El conflicto de intereses define aquellas situaciones en las que el juicio del profesional respecto a un interés primario, como el bienestar del paciente o la mejora de la organización, podría estar inadecuadamente influido por otros intereses, económicos o de otras categorías, de tal manera que se produzcan sesgos o desviación de la práctica. Se puede decir que una persona se encuentra en un conflicto de intereses cuando teniendo la obligación moral de ejercitar su juicio en beneficio de otra persona o entidad, al mismo tiempo, tiene un interés que podría interferir en el ejercicio de ese juicio.

Casi nada. ¿Que pasó cuando la Organización propició la vacuna contra la Gripe A? ¿El silencio no es una muestra de un conflicto de interés?

¿Qué pasa cuando la Organización hace propuestas organizativas que nos parece que claman al cielo? 
Los que acatan(mos), silencian(mos) y ejecutan(mos) lo que consideran(mos) injusto ¿no «se (nos) encuentra(mos) en un conflicto de intereses cuando teniendo la obligación moral de ejercitar su juicio en beneficio de otra persona o entidad, al mismo tiempo, tiene(mos) un interés que podría interferir en el ejercicio de ese juicio»?
Tal vez estamos muy cómodos planteando los conflictos de intereses en escenarios por todos entendidos (pichigüili, vade retro) y aceptados, pero rechazamos dedicarle un poco de tiempo a plantearnos situaciones incómodas donde, expresar una opinión, declarar una postura, defender una actitud, puede suponer un peligro para tu status quo, o tu estabilidad laboral.
Por eso es tan agradecido en ocasiones el silencio, que te arropa, te acoge, te protege y te aísla de muchas situaciones de difícil gestión
Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra

El coste de la visita médica 2/3

Continuando con las reflexiones en torno al documento que publique hace unos día, hoy me voy a centrar en un aspecto del mismo que me ha llamado la atención

Esta práctica, tal como está funcionando en la actualidad, tiene además un coste para los servicios públicos. 
  • El tiempo médico dedicado a la información transmitida por la industria farmacéutica ocupa para cada médico entre 5 y 15 minutos, diarios, nueve meses al año, lo que supone unos 400.000 € en la Comarca Interior y unos 600.000 € anuales en el Hospital Galdakao-Usansolo. 
  • Para toda la atención Primaria de Bizkaia estas cifras se sitúan en el entorno de 1,5 millones de euros y en el total de Osakidetza, tanto en atención primaria como en hospitalaria alcanzarían el valor de unos 9 millones de euros.
  • Se desconocen las ventajas que tiene para las organizaciones sanitarias dedicar estos recursos públicos a la información directa de la industria.
Reflexiones y argumentaciones como esta te pueden llevar a una disyuntiva de la que no siempre es fácil salir airoso. Ya lo dice el dicho popular: Cuidado con lo que argumentas no vaya a ser que te quedes con el culo al aire (o con las bragas, o con los calzoncillos en la mano en versión mas castiza)
Porque una vez que has puesto precio a una acción, esta vale lo tasado y deja de ser un ente etéreo. Pasa de algo intangible a tener un valor (9.000.000 €/año). Y pasa de no tener dueño ni perro que le ladre, a ser un bien público, en este caso,  sometido por tanto al escrutinio de la gestión de los recursos de la sociedad.
El hecho que se describe continua vigente, día tras día, en todos los Centros de Salud y Hospitales de la red de Osakidetza. Y yo me planteo:
Si es conocido su valor y se consiente, será porque tras una evaluación de coste/rentabilidad, el balance se inclina hacia la rentabilidad y es por eso por lo que se permite y se perpetúa. Y en ese caso no parece coherente argumentar su coste como elemento peyorativo en referencia a la visita médica. Es lo que cuesta pero es rentable.
En el caso de que no se considerara rentable, lo más lógico sería prohibirla (o cobrarla) ya que se está despilfarrando un porrón de euros en algo que no es rentable para la empresa, máxime cuando el recurso es un bien público y la ética de la organización no puede (o no debería) consentir un uso inadecuado de los recursos o la no optimización de los mismos.

Ya me veo a todos los gerentes facturando a la industria por la visita médica (como medida temporal mientras dure la crisis y luego ya hablamos) y a lo peor pasamos de ponerla en entredicho a que sea obligatoria como fuente de ingresos (que la crisis agudiza mucho la imaginación)

Bonito tema para que alguna comisión ética se pronuncie al respecto. Yo sólo planteo la duda argumental

La eficacia y la eficiencia de un documento sobre la Ética (y estética) de las actividades formativas e informativas 1/3

El Documento en cuestión sitúa la FC patrocinada por la IF en los Centros y en los Hospitales en el contexto de los «casos excepcionales» y propone que cuando se produzca, se desarrollen bajo estas tres premisas

3.3.: CASOS EXCEPCIONALES

En los casos excepcionales en los que la comisión de formación organice una actividad con patrocinio de la industria farmacéutica, se cumplirán los siguientes requisitos: 

a): La actividad formativa que se organice responderá a una necesidad formativa de los profesionales y no a una propuesta desde la industria. 

b): El ponente deberá realizar una declaración escrita sobre conflictos de interés, que estará accesible a los participantes en la formación (Anexo II) 

c): No se entregará ningún obsequio, documentación publicitaria, ni se realizarán en el Centro actividades lúdicas posteriores o relacionadas con la actividad.
Al documento le concedo valor en tanto y cuanto propicia una clara labor de concienciación para todos aquellos que lo quieran leer. Lo que normalmente sucede es que suelen ser los que menos necesitan concienciarse del problema los únicos que lo han leído y que le han dedicado un minuto a la reflexión. (la paradoja de los cuidados inversos trasladados a la ética)
Pero para el resto del personal, me permito dudar de su eficacia salvo que me digan y convenzan de que en la Comarca Interior no se realizan actividades de este tipo y de que en caso de realizarlas cumplen con los requisitos exigidos
¿Cuantos documentos sobre conflicto de intereses se han firmado?
Y sobre la eficiencia del mismo, no quiero ni pensar en cómo se monitoriza un evento de ese tipo para garantizar el punto c) incluidas la acciones detectivescas para el seguimiento de las «actividades lúdicas posteriores o relacionadas con la actividad». Nos va a salir mas caro el collar que el perro
Cuando leo este tipo de documentos o declaraciones no puedo dejar de esbozar una sonrisa y pensar en la famosa frase «To er mundo e güeno» y que el papel es capaz de aguantarlo todo.
La realidad se suele empecinar en demostrar que los hechos son un poco diferentes.
¿Y qué pasa cuando la actividad la plantea la propia Organización a nivel central? ¿Se van a pedir estos mismos puntos de compromiso? ¿La ética es una cosa solo de «indios» o también afecta a los «jefes»?

Apendice:
Una vez ya elaborado el post y programado para el lunes (los otros dos se publicarán el martes y el miércoles) leo las preguntas que se plantea Rafa R
  • ¿cuantos profesionales conocen el documento? 
  • ¿Cuántos lo aplican? 
  • ¿Xq sólo en primaria?
  • ¿Xq no para toda la red de Osakidetza? 
  • ¿XQ «oficialmente» se viene actuando en contra de lo que expresa el documento?
En mi escrito creo haber respondido, en parte, a las cuestiones planteadas o mas bien compartimos las dudas. Como epilogo, yo lo resumiría, como los mandamientos de la ley de Dios, en dos:
1) ¿Es la ética de los profesionales de la Comarca Interior distinta del resto de los profesionales de Osakidetza? Si la respuesta es NO como cabe presuponer, el documento debería extenderse a todos los profesionales y a todas las actividades de la red, incluidas las actividades de la Consejería de Salud. No se puede exigir a los «indios» lo que no cumplen los «jefes»
2) Enumerado el punto 1) insisto en que no hay nada mas similar que un brindis al sol que elaborar una instrucción de la que ni siquiera se conoce su contenido y digo más, que su cumplimiento quede al albur de la buena voluntad del personal. Para ese viaje nos sobran las alforjas

Ética (y estética) de las actividades formativas e informativas

A raíz de los post que se han publicado en torno a la Formación Continuada (FC) y el papel que juega la Industria Farmacéutica (IF) en ella, desde la Comarca Interior de Bizkaia me han enviado el documento que adjunto. (gracias por el envío)
Lo publico sin reservas ya que es un documento público y que se ha remitido a ASVIME con lo que su difusión es ampliamente conocida en ciertos sectores entre los que tengo que reconocer no me encontraba ya que desconocía su existencia.
El documento (al que he adjuntado la reflexión en la que se basa y que está elaborada por el Comité de Ética Asistencial de su Comarca) se titula «Ética de las actividades formativas e informativas».
Pocas veces tan pocos folios han puesto en marcha mis neuronas de una forma tan reactiva y tras su lectura han surgido unas cuantas ideas que pienso publicar en varios post consecutivos.
Me parece importante reseñar un aspecto básico que es el que luego me va a dar pié a mis devaneos reflexivos (también conocidos como «pajas mentales»). Y es el hecho de que el documento está elaborado por lo que podríamos denominar, las estructuras del poder administrativo, es decir, los jefes de toda la vida que si bien se basan en un documento previo de la Comisión de Ética Asistencial, cambia el matiz al transformarse en un documento oficial de la Organización.
Por eso y en este contexto me ha sorprendido el título: Ética de las actividades formativas e informativas, enarbolado por la Dirección de una Comarca. Todo un reto que sitúa el terreno y las reglas de juego a un nivel poco habitual
Importante destacar que además de comentar aspectos «domésticos» hace un recordatorio de los recursos que tenemos los profesionales a nuestra disposición y que en ocasiones no usamos o desconocemos 
En las últimas 2-3 décadas se han desarrollado tecnologías que han horizontalizado la información técnica, sobre todo en las profesionales relacionadas con la salud. 

Lo que hace 30 años requería revisar todas las revistas especializadas para estar al día en los conocimientos médicos o un poco más tarde disponer de muchos discos de Medline u otras fuentes y de mucho tiempo para analizarlas, ahora se realiza con unos pocos clicks. 

La metodología estadística se ha adaptado creando elementos de búsqueda e identificación de la evidencia en la información, originando la llamada “Medicina basada en la evidencia, MBE”. 

Las revistas científicas de más prestigio internacional están en continua evolución para asegurar la independencia de la información, que publican utilizando la declaración de conflictos de interés de los autores, la revisión por pares y la identificación de los sesgos de publicación, de comunicación o no de resultados y de irrelevancia de los resultados. 

Osakidetza ha puesto a disposición de sus profesionales la Biblioteca virtual de ciencias de la Salud tanto con acceso desde la Intranet de Osakidetza como desde Internet
Vaya por delante mi conformidad con el contenido del escrito en líneas generales. Pero ello no puede ser un obstáculo en intentar matizar ciertos aspectos, profundizar en efectos colaterales o reflexionar sobre su eficacia. (sin ello, este blog sería un páramo)
Los temas que me gustaría abordar son estos tres
  • La eficacia y la eficiencia del documento (1/3)
  • El coste de la visita médica (2/3)
  • Los conflictos de intereses (3/3)

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