Tiempos modernos

Os invito a acompañarme en esta reflexión. Voy a plantear varios supuestos teóricos y que cada uno se vaya contestando a si mismo sus posturas al respecto. Yo me confieso públicamente y marco mi opción ante todos los que quieran leerlo.

  • Todo médico tiene la obligación moral de proporcionar a los pacientes los tratamientos basados en decisiones que corresponden a un uso racional, explícito, juicioso y actualizado de los mejores datos objetivos aplicados al tratamiento de cada paciente.
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  • De las opciones posibles que se deriven del punto anterior, el médico tiene la obligación moral de optar por la opción que sea mas eficiente dado que maneja unos recursos de los que es depositario y que no le pertenecen sino que son de toda la sociedad
De acuerdo (X)                               En Desacuerdo ( )
  • El médico debe emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente. (Art 26.1 del Código de Deontología Médica)
De acuerdo (X)                               En Desacuerdo ( )
  • El médico ha de ser consciente de sus deberes profesionales para con la comunidad. Está obligado a procurar la mayor eficacia de su trabajo y el rendimiento óptimo de los medios que la sociedad pone a su disposición. (Art 7.4 del Código de Deontología Médica)
De acuerdo (X)                              En Desacuerdo ( )
¿Porqué estando de acuerdo con los principios anteriores estoy con tanto recelo respecto a los algoritmos de decisión terapéutica corporativos? Reconozco que puede parecer una contradicción pero no creo que lo sea. Me explico

Una cosa, que yo agradecería, es que el sistema de historia electrónica me muestre y me oriente con la evidencia al respecto de un tratamiento y de la opción mas eficiente, y otra que «la administración adopte las medidas de gestión necesarias para garantizar el cumplimiento de la prescripción en base a los algoritmos de decisión terapéutica corporativos y gestión de las excepciones terapéuticas mediante procesos mecanizados e informatizados que permitan la asistencia médica y los procesos de autorización de excepciones»

Me parece un insulto a los profesionales, una intromisión en su trabajo de tal calibre que ningunea por completo la capacidad de raciocinio, de personalización e individualización del tratamiento de cada paciente y de su proceso asistencial, pretendiendo que las decisiones se conviertan en una cadena de montaje automatizada. Vamos, que los tiempos modernos se van a convertir en los tiempos antiguos donde el profesional no es un profesional sino un sospechoso de desviaciones malvadas y perversas que se comporta como un infiltrado en la organización a fin de procurar su quiebra y al que los pacientes le importan un carajo y en consecuencia hay que desconfiar de él, anulando su capacidad de decisión y obligando a todos ellos (este y los otros porque son todos igual de perversos)  a comportarse como autómatas, no vaya a ser que alguno piense y «se joda la marrana»
En resumen, defiendo y defenderé que: El médico debe disponer de libertad de prescripción, respetando la evidencia científica y las indicaciones autorizadas, que le permita actuar  con independencia y garantía de calidad (Art 23.1 del Código de Deontología Médica)

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Médicos con Fronteras

Nace en Grecia una nueva ONG: Médicos con Fronteras. 
Estoy convencido de que la propuesta no pasa de una anécdota. Pero es una anécdota sin ninguna gracia y que pone de manifiesto cómo en nuestra actividad se pueden deslizar peligrosas actitudes que si no se cortan de raíz permitirá que los monstruos crezcan e invadan nuestra sociedad.
“Es ridículo. Va contra el juramento hipocrático y contra la ley. Y es una humillación de la acción humanitaria”, sostiene el Presidente de Médicos del Mundo, aunque luego admite: “Bueno… incluso en los campos de concentración nazis había médicos. Incluso Mengele era médico”

Me paso la ética por el forro

No se están prodigando muchos post como reacción a la impresionante noticia que relata lo sucedido en un centro sanitario de Staffordshire. Y a mí me tiene espeluznado. 
No voy a comentar la noticia en si ya que todo el mundo la ha leído. Lo que me tiene turbado es la reacción de los profesionales sanitarios y no sanitarios del centro en cuestión, ante una dinámica empresarial en la que prima lo económico sobre todos los demás valores. 

«El sistema ignoró las señales de advertencia y puso el interés corporativo y control de costos por delante de los pacientes y su seguridad» 

Lo que me preocupa es como uno se va blindando ante los valores éticos de la (cualquier) profesión para ajustarse a las necesidades y exigencias de una empresa en la que el ahorro o el beneficio son el paradigma de todas nuestras acciones. 
Recortas personal y recortas personal y el que queda no llega para cubrir las necesidades y se cabrea porque está sobreexplotado y decide que lo primero es su salud y que él no es el responsable del desastre y comienza a hacer las cosas mal, a sabiendas que están mal, pero sin asumir como propia la responsabilidad. «La culpa es de los cabrones que recortan» y con esto y tres aves marías solucionamos el problema ético. 
Contratan a personas con poca cualificación o especialización para realizar labores complejas ya que resulta mucho más barato y a la hora de manejar la complejidad se disparan los errores. Pero uno no puede decir que no a ese trabajo. Los niños comen a diario y lo siento, pero «la culpa es de los cabrones que contratan a la baja» y con esto y tres aves marías solucionamos el problema ético. 
Y es cierto. «La culpa es de los gestores que deciden que lo primero, o lo único, es el interés corporativo y control de costos por delante de los pacientes y su seguridad». «La culpa es del sistema que ignora las señales de advertencia y mira para otro lado » 
Pero no es menos cierto que los profesionales no nos podemos escudar en esta letanía, no podemos vivir el día a día como si nada sucediera si circunstancias como estas toman cuerpo en nuestro entorno. Algo se tiene que remover en nuestras entrañas porque si no lo hacemos, seremos cómplices de tamaña barbaridad.
Vienen malos tiempos para la lírica, para la ética. Cada cual tendrá que poner sus líneas rojas a no traspasar. Pero aprendamos de los errores ajenos antes que tengamos que plantear como digerimos los propios.

No sólo era justo sino también legal

Afónicos de repetirlo en público, en privado, representado a instituciones, junto a otras organizaciones …., la exclusión de colectivos de población de los sistemas sanitarios era un atentado a la ética, amén de un atentado al raciocinio. A partir de hoy, la postura es, además, legal a pesar de los decretos peperos que digan lo contrario.
Por una vez el raciocinio se ha impuesto y uno piensa que tal vez haya esperanzas en este desasosiego

Mírame, diferenciate #CarnavalSalud #diferencia_T

Zorionak por este primer aniversario.
Una iniciativa que no es necesario presentar. En la red todo el mundo la conoce. Este es un claro indicador del éxito pero sobre todo del reconocimiento
Mi conclusión personal de esta campaña se resume en esta frase: Pequeños cambios en las actitudes personales a la hora de las relaciónes con los pacientes tienen una clara repercusión en términos de salud 
Una postura, una mirada, un acompañamiento, un silencio … se traducen en mejores indicadores de salud. No sé si hay algún estudio científico que lo avale, no sé si hay evidencia de lo que digo pero estoy convencido de ello. 
Pero las cosas no son fáciles. Y menos en los momentos como los que estamos viviendo. 
Si hace un año la iniciativa tenía sentido, hoy es más necesaria que nunca en momentos en los que estamos mas crispados, desengañados, cansados.
Se nos ha pedido que respondamos a unas preguntas y uno es muy formal. Así que ahí van mis respuestas.
¿Qué ha significado para tí esta iniciativa? 
Cuando conocí la iniciativa, su gestación y a sus promotores no dudé un instante en manifestar mi apoyo y sumarme como blog adherido. De gente sana solo pueden salir proyectos sanos. 
Este, en concreto, ha incidido en uno de los aspectos de nuestro quehacer cotidiano: La relaciones personales y el peligro de la deriva de estas hacia actitudes frías y distantes. No es infrecuente que se achaque al uso de las tecnologías, el peligro que conllevan de fomentar actitudes de este tipo. Y resulta que precisamente, los amantes, los defensores, los adictos (con cariño) de las mismas, han sido los sensibles al riesgo y los que han promovido la iniciativa. 
Esta iniciativa ha supuesto un momento de reflexión sobre la actitud de cada uno en la relación personal con «la parte contratante de la segunda parte», que son los pacientes 
¿Crees que ha promovido cambios? 
Ha despertado un movimiento en la red de gran envergadura y trascendencia y dado un aspecto humanista al conjunto de «frikis» que formamos la blogosfera. En este ámbito, la sensibilización sobre las actitudes es patente pero de ahí a creer que se han traducido a cambios medibles queda un largo trecho 
¿Consideras que proyectos de este tipo, nacidos en la redes, pueden incidir en el mundo analógico? 
NO. 
Una cosa es la brecha digital que con trabajo es salvable y otra la constatación de que existen mundos paralelos sin espacios comunes y que discurren y evolucionan sin captar las acciones y propuestas del otro mundo. 
El mundo analógico sigue siendo analógico y no cambia porque hacerse del Facebook o tener cuenta de twitter 
 Un año ya supone una madurez. Estoy convencido, conociendo a los que están detrás de la iniciativa,
que nos sorprenderán con nuevas líneas de trabajo, nuevas ideas y nuevas aportaciones. El momento histórico necesita de planteamientos innovadores y estoy seguro que nos sorprenderéis en breve.

Una oportunidad perdida

Yo era de los que creía que cuando el Rey dijo eso de «Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir» a la salida de un centro privado donde acudió tras tener un accidente en una cacería privada en el contesto de un viaje privado pero todo ello sufragado con dinero público, abarcaba a su decisión de optar por la medicina privada dejando de lado la opción de la sanidad pública.
Pero no. Resulta que ahora vuele a operarse en un centro privado. Y mira que el momento hubiese sido oportuno con lo que está cayendo en Madrid. ¡Que bien hubiera quedado operándose en uno de los magníficos hospitales púbicos madrileños y soltando a la salida un rosario de alabanzas a la maravillosa sanidad pública que tenemos y deseando que se mantenga en esos niveles de alta calidad y excelencia!

Mezclas explosivas

De todos es conocido que hay cosas que es mejor no mezclar porque los resultados pueden ser explosivos. Imagínate lo que puede pasar en tu estomago si te tomas unos Mentos con un vaso de Coca Cola.
Pues hay otras combinaciones tan explosivas como esta. Ejemplo: Se mete en un cráneo (vacío, porque si estuviera lleno sería imposible) unas dosis (doble) de catolicismo ultraconservador, una mínima dosis de (des)conocimientos médicos y un chorro generoso de homeopatía y la explosión intracraneal que se produce, deja al individuo «achorrado» para los restos de su existencia y a partir de ese momento aparecen los signos y síntomas de la estulticia: 

El que no corre, vuela

Como está el patio sanitario estos días. Está claro que el que no corre, vuela y hasta el más tonto hace relojes.
Parece que en tiempos de crisis, apelar a la profesionalidad y el compromiso social suena como un chiste (malo y sin gracia).
Veamos dos noticias de hoy:
Irregularidades detectadas en la facultad de medicina de la UPV: La noticia ya salió hace unos días pero hoy se ha materializado una denuncia para que se investiguen los hechos y se depuren responsabilidades. Presuntamente, algunos profesores de la Facultad se anotaban como propias las prácticas que los alumnos de medicina de 6º curso realizaban en los Centros de Salud con profesionales de Osakidetza. Lo que me temo es que además, los sufridos compañeros de Osakidetza no cobren un duro por el servicio que altruistamente prestan mientras sus «compis» facturaban por su trabajo. El colmo de los colmos si fuera cierto.
Dimite el Comisario Europeo de Salud por salir su nombre en una red que practicaba la «mordida» a las empresas tabacaleras a cambio de influir en decisiones proclives a sus grupos empresariales. Tráfico de influencias en toda regla. 
La ética cotiza en bolsa inversamente proporcional a la prima de riesgo. Y lo más triste es que tanto los unos como el otro no parecen que estén a punto de acudir a los comedores de Caritas por necesidades imperiosas.

La confidencialidad. ¿Un valor a la baja?

El Código de Deontología Médica dice
Artículo 19
  • 2.‐ La historia clínica se redacta y conserva para la asistencia del paciente. Es conforme a la Deontología Médica el uso del contenido de la historia clínica para su análisis científico, estadístico y con fines docentes y de investigación, siempre que se respete rigurosamente la confidencialidad de los pacientes y las restantes disposiciones de este Código que le puedan afectar.
  • 9.‐ La historia clínica electrónica sólo es conforme a la ética cuando asegura la confidencialidad de la misma

Artículo 26
  • 6.‐ Las reglas de confidencialidad, seguridad y secreto se aplicarán a la telemedicina en la forma establecida en este Código.

Artículo 27
  • 2.‐ El secreto comporta para el médico la obligación de mantener la reserva y la confidencialidad de todo aquello que el paciente le haya revelado y confiado, lo que haya visto y deducido como consecuencia de su trabajo y tenga relación con la salud y la intimidad del paciente, incluyendo el contenido de la historia clínica.
  • 7.‐ El médico preservará en su ámbito social, laboral y familiar, la confidencialidad de los pacientes.  

Artículo 28
  • 1.‐ El director médico de un centro o servicio sanitario velará por el establecimiento de los controles necesarios para que no se vulnere la intimidad y la confidencialidad de los pacientes ni la documentación referida a ellos.  

Artículo 29
  • 2.‐ En el ejercicio de la medicina en equipo, cada médico tiene el deber y responsabilidad de preservar la confidencialidad del total de los datos conocidos del paciente. 

Artículo 30
  • 1.- g. Aunque el paciente lo autorice, el médico procurara siempre mantener el secreto por la importancia que tiene la confianza de la sociedad en la confidencialidad profesional.

2.825 accesos a la Hª Clínica realizados por 417 usuarios distintos que corresponden a 55 servicios diferentes de distintos hospitales y centros de salud cuando la paciente sólo estuvo en un hospital y en cuatro servicios.
Todos nos conocemos el Código Deontológico pero que poco lo aplicamos. Lo que me sorprende es que los accesos indebidos no se hayan individualizado y exigido una explicación y una responsabilidad a aquellas personas que han accedido por razones no justificadas a una historia clínica ajena.
¿Cuales son las razones de esta invasión en la intimidad de una persona? ¿La curiosidad? ¿El morbo.?¿Tan simple puede ser el planteamiento?
Pero parece que el tema de la confidencialidad está perdiendo valor. Se toman medidas, que aunque conlleven buenas intenciones, dejan al albur de muchas personas informaciones personales de salud sin el consentimiento expreso de los afectados. Y para muestra un botón