O son galgos o son podencos


El presidente del Comité de Bioética de la Unesco, Stefano Semplici, ha destacado el papel de los gobiernos en garantizar el acceso a la mejor cobertura sanitaria y respetar la libertad de elección de sus ciudadanos a la hora de tratarse mediante métodos alternativos.
Y Don Stefano se quedó tan ancho. Seguro que su propuesta contiene matices porque (pre)supongo que un señor que ocupa un cargo de tal envergadura no puede ser autor de tal simpleza intelectual.
Pero más me preocupa que 2 de cada 3 médicos que han respondido a la encuesta le den al «si» sin la más mínima reflexión previa.
Vamos a ver. A estas alturas plantear el debate de si hay medicina alternativa o medicina oficial es sencillamente una «boutade». Hay medicina que puede presentar datos de apoyo a su quehacer utilizando el método científico (y no nos engañemos que de esto hay lo que hay y en la medicina oficial hay mucha «práctica poco científica» que no lo tiene) y el resto de las prácticas que se basan en la creencias, en las tradiciones (se ha hecho así toda la vida), en la fe y en la ignorancia. Y esto sirve tanto para la homeopatía, el curandero de mi pueblo como para muchos medicamentos financiados por el SNS. Y si se comienza a ser laxo con este tema en poco tiempo no habrá quien le ponga puertas al campo ni argumentos para decir que las pulseras Power Balace son una engañifa. O son galgos o son podencos. A ver si nos aclaramos.

Por entre unas matas, seguido de perros,
no diré corría, volaba un conejo.
De su madriguera salió un compañero y le dijo:
«Tente, amigo, ¿qué es esto?» «¿Qué ha de ser?», responde;
«sin aliento llego…; dos pícaros galgos me vienen siguiendo».
«Sí», replica el otro ,»por allí los veo, pero no son galgos».
«¿Pues qué son?» «Podencos.» «¿Qué? ¿podencos dices?
Sí, como mi abuelo. Galgos y muy galgos; bien vistos los tengo.»
«Son podencos, vaya, que no entiendes de eso.»
«Son galgos, te digo.» «Digo que podencos.»
En esta disputa llegando los perros ,
pillan descuidados a los dos conejos.
Los que por cuestiones de poco momento

dejan lo que importa, Llévense este ejemplo.

Hoy es un día para la vergüenza

Tengo la suerte de vivir en una Comunidad en la que todavía no existen grupos de población excluidos de la atención sanitaria. A pasar de ello hemos clamado contra la medida por activa y por pasiva. 
Hoy es un día triste. Es el día en el que se ha roto uno de los principios básicos que han dado tanto prestigio a nuestro sistema sanitario. Ya no es universal.
Se comienzan a crear guetos sanitarios con mas de 900.000 personas excluidas de este derecho fundamental. Y lo mas triste de todo es que no hay un porqué de peso que lo sostenga. Sanitariamente es un despropósito. Económicamente va a salir el tiro por la culata. Organizativamente es un caos.
Hoy es un día para estar tristes. Es un día de luto. Es un día para la vergüenza

Ten cuidado con lo que deseas no vaya a ser que lo consigas

Estamos viviendo tiempos difíciles en muchos aspectos. Pero en lo referente a nuestra profesión se están planteando problemas y circunstancias que afectan a temas sensibles que tienen mucho que ver con los principios morales, con los valores de cada profesional.
Lo que llevo leyendo en esta primera quincena de agosto en relación a la postura de atender o no atender a los colectivos que quedan excluidos de atención por el SNS y el consiguiente debate de si deben primar nuestros valores o si debemos acatar las directrices de la empresa para la que trabajamos y nos paga, es un claro ejemplo de lo que quiero exponer.
Algunos, hace tiempo que nos pronunciamos en este sentido y además lo hacemos desde cargos institucionales, así que no me voy a repetir
Se escriben manifiestos, se preparan documentos para objetar, se enumeran a las organizaciones que apoyan la postura… pero al final las decisiones son individuales y se deben tomar en función de los valores de cada uno.
¿Y las consecuencias? 
Porque todo este lío no tendría mucho sentido si no hubiera consecuencias. Ya lo ha dejado claro el Señor Monago, Presidente de Extremadura,  «aquí no cabe la objeción de conciencia salvo que uno quiera que de su propia nómina se le deduzca el tratamiento».
Estas serían consecuencias pecuniarias pero ¿Y si las consecuencias son disciplinarias?
Imaginemos, Dios no permita tamaña idiotez, que se expedienta a un compañero por no acatar las directrices de la empresa en este tema. Y no sólo eso, sino que este es el primer caso de un escenario futuro en el que la ÉTICA de la empresa es la norma que deben acatar todos sus empleados. 
Por si no ha quedado claro y por llevarlo a una situación extrema adjunto un texto de Juan Gérvas en MEDFAM:
Habría que recordarles ( a los defensores de que hay que acatar las directrices de la empresa para la que trabajamos y nos paga) que en la Alemania nazi, con el partido nazi en el poder democráticamente elegido, las autoridades pidieron a los médicos que pasasen la lista de los pacientes que atendían con minusvalías físicas y psíquicas, y enfermos mentales; y mayoritariamente los médicos dieron esas listas, que emplearon los nazis para llevar a esos pacientes a las cámaras de gas.
Lo mismo se hizo, para castrar, en los EEUU y en Suecia, en democracia los que creen que «te debes a tu empresa que es quien te paga y quien pone las reglas de juego» están en esa línea de colaboración con las autoridades
La situación se convierte en tan absurda como que el 1 de septiembre cuando le comuniques a un paciente que ese fármaco ya no está financiado, no se puede hacer de cualquier manera, NO. Hay que ser delicado y por supuesto no hacer referencia a recortes presupuestarios ni nada similar. 
Y con este panorama de fondo, mi no-amigo y no-conocido Rafael Timermans (no creo haber oído a nadie, nunca, en persona (amigos y conocidos, me refiero) defender la colegiación obligatoria por lo que me incluyo en el capítulo de los no-no) se lanza en la defensa de la libre colegiación. 
Ya adelanté mi opinión al respecto en relación a esta línea de razonamiento que parece no preocupar a nadie y en pro de la colegiación universal (Mi impresión es que no se quiere decir en público lo que se piensa en privado, y ya eso me preocupa, dice el tocayo. Sigo siendo un no-no ya que si en algo yerro de forma reiterada es en decir en público lo que pienso en privado)
A mi colega no pienso rebatirle su argumentación, plagada de errores conceptuales por otra parte,  ya que es saludable que existan opiniones dispares. Sólo recordarle el dicho «Ten cuidado con lo que deseas no vaya a ser que lo consigas» y como su deseo se va a convertir en realidad en breve desearle que a partir de ahora la gestión de sus conflictos éticos con la empresa le sean propicios, apoyado por los jueces, porque el futuro que se insinúa, de ordeno y mando o palo y tentetieso, puede que haga que añoremos lo perdido.

Un pil-pil, una emulsión sabrosa pero difícil de ligar

Una emulsión es una mezcla de líquidos inmiscibles de manera más o menos homogénea. En ocasiones el resultado es magnífico como cuando se logra ligar un buen pil-pil
Y no sé porqué me ha venido a la cabeza el término emulsión al leer que:
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y FARMAINDUSTRIA han firmado, esta mañana, un convenio de colaboración con el que pretenden promover la investigación y difusión del conocimiento en el ámbito de la Atención Primaria (AP). La cooperación científica y técnica entre ambas entidades servirá para impulsar la transparencia del conocimiento en la farmacoterapia, los medicamentos, la investigación biomédica y en la gestión de los servicios sanitarios, desde una perspectiva profesional e independiente, basada en los principios éticos y deontológicos.


Suerte con el pil-pil que es una de las emulsiones mas sabrosas. Mucho cuidado con el ritmo al mover el bacalao ya que si no es el adecuado, se  corta y no hay quien se lo coma. Puede incluso provocar vómitos.

Las Normas de la Casa de la Sidra



Toda sociedad, todo grupo humano, desde que el mundo es mundo y la memoria alcanza, tienen la buena o mala costumbre de dotarse de normas para su correcto funcionamiento. Las llaman de formas variadas y se acogen a distintas nomenclaturas: leyes, códigos, normativas etc
Y además, como la realidad es la que es y el ser humano es perverso por naturaleza por lo que tiende a incumplir las normas, las leyes o los códigos, hay que tener unos mecanismos para que los infractores, si les cogen, si les pillan, sean recriminados por sus actos, castigados, a fin de que sirva de ejemplo y de efecto disuasorio ante futuros nuevos errores.
Y para ello la sociedad se dota de jueces, policías, inspectores y vigilantes del orden que son los encarados de que se cumplan las normas. 
Y a todo el mundo les parece bien, menos a los ácratas y a la gente de mal vivir que disfrutan más cuando la norma es que no hay normas o cuando su voluntad es la única norma existente.
¿Os imagináis una sociedad en la que fuera potestativo el aceptar o no una norma o un código en función de los caprichos personales de cada ciudadano? Como a mi me gusta correr con el coche, me desapunto del código de la circulación y voy a 200k/h y así nadie me puede sancionar porque paso del Código de la Circulación o mejor, me creo mi propio Código de la Circulación en el que mi norma es la norma (y si no estás de acuerdo, pues ya sabes, ajo y agua, con limón) )
¿Y qué pasa con los médicos? 
Los médicos, de forma tradicional, nos hemos dotado a nosotros mismos de unas normas que regulen nuestras formas de hacer y de ejercer nuestra profesión, no desde el punto de vista científico o instrumental, sino desde el punto de vista humanista y social. Puede que alguno de los lectores no lo sepan. Pero esa norma existe y se llama el Código de Ética y Deontología Médica.
Probablemente sea uno de los documentos más mencionados en nuestra profesión pero menos leído. Todo el mundo apela a él, pero de oídas. En la práctica, no conocemos las normas de circulación de nuestro trabajo.
Y como los médicos somos fiel reflejo de la sociedad en la que vivimos, hay médicos que ejercen la profesión acorde a las normas que nosotros mismos nos hemos dado pero también los hay que se lo pasan por el arco del triunfo, en ocasiones por desconocimiento y en ocasiones con alevosía. Hay que reconocerlo. En nuestra profesión también hay sinvergüenzas y malos profesionales. En el rebaño hay de todo, incluso ovejas negras.

¿Y quién ejerce la potestad disciplinaria en estos casos? Alguno pensará que las Comisiones Deontológicas de los Colegios pero yerra ya que estas no tiene ninguna capacidad sancionadora y son meras Comisiones Asesoras de las Juntas Directivas, las que tras oir su informe pertinente hacen suyo, modifican o rechazan las propuestas o conclusiones de las Comisiones Deontológicas.

Pero es a partir de este punto donde en nuestro colectivo afloran distintas maneras de ver o enfocar el tema.


De entrada hay un numeroso grupo de médicos que defienden sin rubor que no debe haber normas. Que cada uno haga lo que quiera y si la «caga» que se le aplique el código penal o civil según convenga.
Puede que este colectivo lo haga de buena fe y que en su mayoría crean que el médico es en esencia un hombre bueno y que ellos, que también son buenos, nunca se verán envueltos en semejantes circunstancias. Otros tal vez lo propongan por ignorancia de lo que sucede en la realidad . Y puede que otros sean médicos de mal vivir y peor actuar y que lo que quieren es que cuantos menos vigilen mas fácil es ser un mal médico (mal médico por vocación y por devoción).
Otros, la mayoría, creen que la existencia de un Código de Ética y Deontología Médica es bueno para el colectivo y una garantía para la sociedad. Pero entre ellos tampoco hay unanimidad. Los hay que prefieren que este código no lo elaboren los propios médicos y que sea la Administración la que, ejerciendo de juez y parte, elabore las normas y al mismo tiempo quien juzgue si se cumple con lo que de ellas se deriva.

Se sienten más cómodos controlados en los aspectos éticos de su trabajo por sus gerentes, sus directores de personal o sus jefes de servicio que por una Comisión de compañeros, estudiosos de las normas éticas, hombres y mujeres respetados y respetables, que actúan, reflexionan y deciden sin dependencias, sin conflictos de intereses, sin obediencias debidas, guiados sólo por el bien del colectivo de compañeros en su relación con ellos mismos y con la sociedad.
Falta poco para que las tesis de este grupo se imponga entre nosotros. Probablemente no sean estos aspectos de la ética, de la responsabilidad social, de defender el buen hacer del colectivo, los argumentos que se manejen cuando se discute sobre la obligatoriedad de la colegiación. Probablemete nadie ha extrapolado el horizonte que este nuevo escenario nos va a deparar. Espero equivocarme y no tener que avergonzarme de que la profesión de médico tome derivas lejanas de los valores que he enumerado pero no confío en la bondad intrínseca de las personas y si son médicos, menos. Tal vez llevo demasiados años contemplando las miserias de los miserables como para creer que en aras de la libertad y de la libre colegiación se van a encauzar las conductas patéticas por la senda de la ética. 

La empatía no sólo es una cuestión de sanitarios

La empatía es la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra. (Wikipedia)

Es fundamental para poder desarrollar nuestro trabajo en el ámbito sanitario pero es un valor que no es exclusivo de nuestras profesiones. Es más, en alguna profesiones debería ser de obligado cumplimiento y condición sine qua non para poder acceder a ciertos cargos y poder ejercerlos. Por ejemplo: los cargos polítivos

Desconozco si existe algo similar a un Código Dentológico en el Congreso de los Diputados y en consecuencia una Comisión Deontológica que valore ciertas conductas como esta, pero si no existe están tardando en instaurarlo para que situaciones como esta no se queden sin respuesta.

Por si alguién aun no conoce el contexto, esta situación se produce cuando el Presidente Rajoy anuncia los recortes en las prestaciones de desempleo y esta es la respuesta de la Señora Fabra

Si esto no es un motivo para una dimisión, o mejor expulsión, de su cargo, por incapacidad manifiesta para poder ejercerlo, que dios nos coja confesados

Aplicando el RD 16/2012 en vivo y en directo

Fuente: Irekia – Gobierno Vasco
Dirigiros directamente al minuto 30:30 de este video de la rueda de prensa de la presentación del Congreso #BIsemfyc. En ese momento una de las periodistas asistentes se indispone.
Como podréis comprobar, tres miembros de la mesa, todos médicos de familia, reaccionan con rapidez para proceder a la atención.
Es evidente que como marca la normativa actual, lo primero que hacen es comprobar si es merecedora de atención por su parte exigiéndole la documentación al respecto no vaya a ser que sea una inmigrante sin papeles o una becaria sin cotizar a la seguridad social.
Tras la pronta recuperación comprobareis como todos se quedan junto a la paciente recabando la información precisa para poder facturar este acto médico que se ha producido fuera de su jornada laboral y que a buen seguro reportará pingües beneficios a los médicos.
Tal actitud, tan acorde a la instrucciones derivadas del RD, ha sido sorprendentemente ninguneada por los medios de comunicación, lo que ha sido una pena ya que si la noticia hubiera llegado a oídos de la Sra Mato hubiera merecido, a buen seguro, un reconocimiento como se merece.

RD 16/2012, que te den

Bilbao, 15 jun (EFE).- Diez organizaciones de profesionales sanitarios vascos han llamado a este colectivo a la «objeción de conciencia» y a no cumplir el Real Decreto 16/2012 sobre medidas de recorte en el ámbito sanitario.
Organizaciones como el Colegio Oficial de Médicos de Bizkaia, la Asociación por el Derecho de la Salud Osalde, la Asociación de Salud Mental y Psiquiatría Comunitaria, la sociedad vasco-navarra de Pediatría y la Sociedad Científica de Enfermería Familiar y Comunitaria de Euskadi se han puesto de acuerdo en torno a un documento crítico con los recortes.
El resto de las organizaciones que han expresado su postura crítica son: la Asociación Vasca de Rehabilitación Psicosocial, Euskal Herriko Lehen Mailako Pediatria Elkartea, Médicos del Mundo, el Colegio de Enfermería de Bizkaia y la Sociedad Vasca de Medicina de Familia y Comunitaria.
Las organizaciones citadas esperan que en las próximas semanas se adhieran a esta iniciativa más asociaciones científicas y sociales, según han indicado en un comunicado.
Los firmantes han puesto de manifiesto que la vasca es la primera comunidad de España donde «tantos colectivos de profesionales se han puesto de acuerdo para afirmar que la salud es un derecho universal de los ciudadanos vascos y que la accesibilidad a los servicios sanitarios es básica para evitar inequidades en salud».
En alusión a los recortes asistenciales a los inmigrantes sin papeles, estas organizaciones han indicado que «los inmigrantes que trabajan y viven con nosotros son sujetos de derechos sociales y, como es normal, necesitan una asistencia sanitaria digna y de calidad».
Dichos colectivos también han «saludado» la iniciativa del Gobierno vasco de «no aceptar los contenidos» del real decreto y han animado al Ejecutivo autónomo a mantener la «firmeza necesaria» al considerarlo una «injerencia» en el autogobierno en Euskadi. EFE