Dios, que envidia me dan

Ya se sabe que la juventud está perdida, sólo se preocupan de beber y drogarse, están convirtiéndose en sociópatas con esto de las redes sociales y todas esas zarandajas típicas y tópica sobre los jóvenes. Pero que envidia dan y no me refiero al mero hecho de la edad, que cada edad tiene lo suyo, sino al ver como los que nos van a decir eso de «a ver cuando te jubilas y dejas la plaza libre» vienen empujando con fuerza.
Estos días he leído estas dos reseñas

Y esta otra sobre: Recomendaciones éticas para las Prácticas Clínicas

recomendaciones_eticas
http://www.scribd.com/embeds/85766503/content?start_page=1&view_mode=list&access_key=key-265m9lx3w32b65axpy4v

Me quedo con estos dos perlas

Hay que tener en cuenta que no todo en Medicina es diagnóstico y tratamiento. Debemos aprender a ser cercanos al paciente y recordar que, además de adquirir una formación científico-técnica, tenemos que formarnos humanamente, ya que ser médico consiste en tratar  con personas, no con enfermedades.

El Alumno deberá integrar la ética como parte activa y sobresaliente de su formación para obtener una cultura de responsabilidad, respeto y honestidad.

Ya se sabe, los alumnos responsables sólo tienen tiempo para preparar el MIR y los irresponsables sólo para el sexo, drogas y Rock & Roll. Estos serán unos raros pero seguro que serán estupendos profesionales y sus pacientes lo disfrutarán. Dios, que envidia me dan

La Beneficiencia

Hace más de un mes, escribía como parte de un post titulado «Vas a saber lo que vale un peine (sanitario)» estas palabras:

Cuando tengamos todas las aportaciones y una buena y brillante colección de ideas hacemos un mix en un solo lote que bajo el epígrafe “vas a saber lo que vale un peine (sanitario)” se pueda aplicar en todo el territorio nacional de forma que se establezca una selección natural entre los usuarios.


Los que puedan pagarlo y los que no.

A los primeros les reportaremos un feedback de sus aportaciones en plan puntos de la Travel que les proporcionará innumerables ventajas: Se podrán colar en las listas de espera, podrán optar a las camas con mejores vistas del hospital o a un zumo de naranja gratis por cada 50 puntos acumulados.

Para los que no puedan pagar retomaremos el ya abandonado concepto de la beneficencia en la que se les ofertará una cartera de servicios considerada básica pero quedarán excluidos de la cartera Premium (reservada para los pacientes VIP, useaselos que ponen el parné). Eso sí, si no hacen uso del servicio sanitario en un año, tendrán unos bonus que al igual que los puntos de la Travel  se podrán canjear por algunos servicios preferentes pero siempre limitados a una oferta secundaria. A modo de ejemplo: Se podrá realizar un cambio de médico sin causa justificada por tan solo 200 puntos de los bonus acumulados. 

Tal vez el tono sarcástico en su redacción o, para que vamos a engañarnos, que uno no es Repullo por poner un ejemplo, no levantó especiales comentarios ni nadie pensó que tal augurio se podría convertir en realidad:

Este fin de semana han aparecido dos artículos/noticias (La dualización sanitaria ya está aquí y Caridad en la sanidad pública) que ponen de manifiesto que la premonición no iba desencaminada y que el nucleo gordiano de mi reflexión, para desgracia de todos, se puede convertir en una realidad

Medicina privada para lo que puedan pagarlo

y beneficiencia para los que no. 

Pero, y esto es una nueva situación, dentro de los mismos Hospitales y Centros de Salud.


Los que somos veteranos recordamos como, en el Santo Hospital Civil de Basurto, convivían los pabellones de los privados con los otros y como los mismos profesionales atendían a unos y a otros (lo que no recuerdo es si lo hacían con la misma sonrisa y profesionalidad aunque supongo que si)


Tal vez hoy tenga un tono un tanto pesimista, pero es que visto lo visto, la crisis, la reforma del mercado laboral, los seis millones de parados a los que estamos abocados, un futuro a medio plazo negro como el carbón, no dejan mucho margen al optimismo.

Adios a las clases medias y a la sociedad del bienestar. Ricos, ricos y pobres pobres, sin terminos medios (como debe ser que dirian «los mercados»)

Imaginaros esta pesadilla: Volverá la Beneficiencia y lo veremos. Volverán los privados que pondrán el parné y yo acomodaré mi agenda dedicando 20 minutos a los que pagan y uno y medio (y con la puerta abierta) a los pobres de solemnidad. Para los primeros accesibilidad total y para los segundos lista de espera (larga, muy larga) para que la selección natural haga su trabajo. Y por supuesto si que tengan que mezclarse en la sala de espera (hasta ahí podíamos llegar)

Por favor que alguién me despierte de este sueño con pesadillas

Las relaciones comerciales

Parece que una nueva época de autocrítica y de replanteamiento en las relaciones de los sanitarios y la industria farmacéutica está implantándose entre los profesionales, sobre todo a raiz de los pifostios que rodean al caso de las SYSADOAs
He leido con atención el planteamiento de Salvador en pos de la transpariencia como una de las fórmulas para enfocar estos temas a medio camino entre los gatos y los fantasmas de su post.
Me ha impresionado la claridad de ideas de Rafa Cofiño en un comentario que ha realizado a un post de Robero Sanchez que me permito reproducir.
Con mi edad hablar de pureza con mi boca llena de mierda me da un miedo atroz. Acuérdate que donde nos conocimos varios de los de esta columna (http://www.fcs.es/) no era ni mucho menos un reducto franciscano de pobreza y ciencia.
Podemos hacer un google docs llamado «Confieso que he pecado» para la redención de los pecados de todos aquellos que se sientan culpables de influencias y alienaciones!! 😉
Pero la realidad está muy lejos de este sentir y de la autocrítica. La realidad es que muchos compañeros habrán pensado que lo correcto es lo que ha reflejado un tribunal popular, la voz del pueblo (si bien es cierto que por los pelos), cuando han entendido que tras escuchar esta conversación entre Costa y el Bigotes, oida durante el juicio «de los trajes», su contenido lo consideran como propia de una «relación comercial» y por tanto no merece ninguna crítica y su veredicto es NO CULPABLE.
¿Sería la misma sentencia si se juzgara a otros funcionarios (incluidos los sanitarios) manteniendo este tipo de «relaciones comerciales» con proveedores?. 
¿Supone esto que para la voz del pueblo es este el modelo de lo que se considera ético y normal? 
Ya se sabe que cada uno arrimará el ascua a su sardina pero con estos espejos donde mirarse no creo que cunda la sensatez o la transparencia que preconiza Salvador.

Los límites de la Objeción de Conciencia

“La democracia no exige que sus ciudadanos dejen de creer en Dios, solo les pide que mantengan sus creencias encerradas en el espacio de su vida privada y toleren que las del vecino sean diferentes «. Memoria del mal, tentación del bien. Indagación sobre el siglo XX ( Tzvetan Todorov)

Yo me considero Médico de nombre y de apellido Primarista. Hasta aquí normal. Todos nos ponemos apellidos y suele ser lo normal porque nos identifica. El problema es cuando nos ponemos apellidos que nos colocan en situaciones muy personales.

En las últimas semanas hay un grupo de médicos que han añadido a los suyos el apellido católicos. Son médicos católicos que además se añaden otro apellido, radicales. Y por supuesto, nada que objetar, allá cada uno con sus ideas y creencias personales  …. hasta que esos apellidos entran en conflicto con los que no se apellidan igual y por mor de no sé qué inspiración divina, deciden que los que no se apellidan como ellos están fuera de todo código ético y deontológico.
Últimamente les tiene alborotados y activamente militantes la ley que intenta regular los momentos finales de la vida y sobre el cual ya he escrito alguna reflexión (1 y 2).
El otro tema que les tiene muy preocupados es la reforma del código deontológico en los aspectos que tocan el tema del aborto y la posibilidad de objetar.
Vaya por delante que soy partidario de que todo el mundo tenga derecho a objetar y que el tema debe ser regulado y respetado. Pero el tema de debate es donde está el límite de la objeción ya que la polémica no se plantea sobre la objeción del aborto en sí mismo, que eso ya lo recoge la ley sino que hay compañeros que piden poder objetar incluso del hecho de dar la información que requiera una usuaria.
Me he leído despacio los artículos del Código a los que se refieren en esta polémica y con todo el respeto del mundo tengo que decir que no entiendo la discrepancia. Leamos despacio:
El artículo 51.1 dice: “El ser humano es un fin en sí mismo, en todas las fases del ciclo biológico, desde la concepción hasta la muerte. El médico está obligado, en cualquiera de sus actuaciones, a salvaguardar la dignidad e integridad de las personas bajo sus cuidados”.
El artículo 55.1 dice “El médico está al servicio de preservar la vida a él confiada, en cualquiera de sus estadios”.
Deducir de estos artículos que el Código legitimiza el aborto es cuando menos una osadía y falta a la verdad (vamos, que mienten, a pesar de sus creencias, de forma deliberada)
Supongamos un caso hipotético. Soy médico (el único) en un pueblo pequeño y atiendo a una paciente joven pero mayor de edad que tras acudir por diversos síntomas sospecho que está embarazada lo que se confirma con una analítica. Tras la noticia vuelve al cabo de unos días para solicitarme información sobre donde debe acudir para abortar ya que ha decidido no continuar con el embarazo. Intento persuadirla de otras opciones y le ruego que lo piense. Tras unos días vuelve y me comunica que tras pensarlo y consultarlo con su entorno más próximo ha decidido seguir con su idea inicial e insiste en que le proporcione la información que precisa.
Mi conocimiento de su situación se ha desarrollado en el contexto de un acto médico. Si le niego la información apelando que esta acción de informar forma parte del acto de abortar (que ya es decir) ¿en qué situación coloco a la paciente? ¿Debe ir comunicando su estado aquí y acullá dado que yo se la niego?. ¿Su autonomía me la paso por el arco del triunfo? ¿Es esta postura, la de dejarla vendida y sin información, coherente con un cristianismo católico y además radical? Con esa actitud ¿en quien estoy pensando? ¿en ella o en mí, en un alarde de egoísmo sin límite?
Es evidente que  se plantea una confrontación de intereses o de derechos. La paciente tiene derecho a ser informada de los trámites que debe seguir para poder ejercer un derecho que le otorga la ley y en contra está la conciencia de un profesional sanitario que cree que por informar de los tramites está participando activamente en ese aborto y por ello apela a su derecho a objetar. Si puedes delegar en otro profesional pues asunto arreglado pero si eres el único referente sanitario en tu entorno, la ley dice que informar no es participar en el aborto y que se debe cumplir con ese deber.
Deontológicamente la Comisión ha dicho bien claro que “este Código ha puesto especial cuidado en el respeto a la autonomía del paciente para cuyo ejercicio es imprescindible que el médico proporcione información adecuada, fidedigna y completa de forma que el paciente pueda tomar libremente sus decisiones. La información es un deber legal y deontológico ante el que no cabe la objeción de conciencia”
Los que disienten, no se limitan a hacerlo y a discrepar sino que han sacado la artillería pesada. Insultan de forma gratuita, llaman nazis a los que no piensan como ellos, apelan a que no todo lo justo es ético y es cierto. Pero de eso ellos saben mucho. Han sido muchos años de legalidad «bajo palio» e injusta, sigue siendo legal pero injusto que los que no pertenecemos a su cofradía la financiemos, pero sobre todo no es justo ni ético intentar imponer a toda una sociedad la forma de pensar de unos pocos que margina, etiqueta y estigmatiza a los que no piensan como ellos.  Eso sí que raya en el nazismo. Por desgracia hemos vivido muy recientemente un caso terrible en Noruega y vivimos sin inmutarnos ante actos de radicalismo ideológico en el ámbito musulmán.

Cuidadito con los radicalismos que los carga el diablo.

PD: La publicación de este post en esta semana no es casual

Morir con dignidad y con buenos cuidados

Me ha gustado este reportaje de Informe Semanal en la que plantean la necesidad de ofertar unos buenos cuidados paliativos en el contexto de una muerte digna

Tengo claro que hay gente que lee la Biblia y los Evangelios pero que no ha pasado de la primera línea de la Ley de Autonomía del Paciente

COM-passion for Care

Qué está pasando para que


Campaigning for com-passion for care from lucien engelen on Vimeo.

¿Que está pasando para que tengamos que reivindicar la compasión, para que tengamos que recordar que debemos tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros, para que sea necesario recuperar la esencia misma de nuestro trabajo?


Compassion For Care | Possible Future Film Contest 2011 from PUPUPINVIDEO | DSLR-Filmmaker on Vimeo.

Como bien nos aconsejó Salvador el otro día, hagamos que nuestro trabajo «fluya», es la mejor manera de ser felices pero deberíamos reflexionar ¿por qué hemos llegado a esta situación a nivel individual y colectivo?

Conflictos de intereses

El pasado 1 de junio tuve la suerte de asistir a una mesa de debate en torno a este tema. La presencia de Vicente Baos era un atractivo irresistible.

Mis expectativas se vieron gratamente cumplidas. Se plantearon de forma explícita las difíciles relaciones entre la vida de los clínicos y la industria farmacéutica, el interesado papel de las grandes revistas, las voces no siempre neutrales de los expertos o las sutiles  o no tan sutiles influencias de la administración marcando criterios economicistas, venciendo pero no convenciendo en muchas ocasiones. Las voces de gente como Laporte, con su puntido de acidez, o la sensatez de Vicente y el contrapunto del representante de la industria farmacéutica que, bregado en mil batallas,  repartió respuestas y argumentos por doquier.

No es frecuente este tipo de foros en el que se debaten situaciones a las que habitualmente los acercamientos son desde posturas radicalizadas. Desde el purismo integrista radical o desde la postura de la ceguera absoluta ante el problema cual avestruz sanitaria. Algo me quedó claro. La única forma de poder gestionar los conflictos de intereses es con transparencia

Al día siguiente me fui al #2CBS y curiosamente en ese entorno, más entre los ausentes que entre los presentes, se ha vuelto a plantear el tema. Posturas como la de los estudiantes de Farmacritixs que ya mereció un post previo hasta varios post en la blogosfera que han vuelto a plantear esta realidad

Realidad que a veces merece y debe graduarse. Nadie y digo nadie está exento de influencias de todo tipo. Vivimos en una sociedad de mercado y de consumo donde no se compra y consume lo mejor o lo más eficiente sino que las presiones de los mercados, el marketing y los condicionamientos sociales tiene tanto peso o más que el raciocinio de los mortales

Después de haber leído en algún post que el hecho de que una compañía tenga tu dirección y teléfono es casi sinónimo de estar abducido por el espíritu de la perdición me he llegado a desvelar en mis plácidos sueños. Parece que mantener una relación que supera la estrictamente transaccional con cualquier poder factico es sinónimo de haber vendido tu alma al diablo.

Y claro uno entra en crisis y al final de tanto cogérsela con el papel de fumar le acaba pasando estas cosas

Hemos organizado un kilometroak para ayudar a una ONG. Para los que no conozcáis como funciona se trata de delimitar un recorrido en el que se instalan puestos de todo tipo. La gente paga una cantidad por entrar en el circuito y en el disfruta de las atracciones que se instalan en el recorrido que pueden ser desde una barraca, un puesto para mirarte la tensión, un bar para tomarte un talo con chorizo o una bruja echando las cartas.

Lo habitual suele ser que se pida a distintas empresas u organizaciones que se encarguen o financien las distintas estaciones del recorrido. Al final todo lo que se recauda se destina a la ONG seleccionada.

Hemos contactado con empresas de todo tipo: el Corte Inglés, Telefónica, Iberdrola, Coca Cola, el Ayuntamiento, la Diputación……

Y nos hemos dado cuenta que ha sido un error porque se plantea un claro conflicto de intereses

  • El Corte Inglés favorece el consumismo capitalista
  • Telefónica vende Movistar e influye a que los participantes se decanten por una marca en lugar de por un genérico
  • Iberdrola hace gala de su monopolio y además no cierra Garoña
  • El Ayuntamiento y la Diputación introducen el sesgo de la administración y acallan con su influencia la voz de los indignados y aplacan la desobediencia civil y la objeción fiscal

Así que lo hemos repensado y como no tenemos recursos hemos suspendido la iniciativa. La ONG se queda sin ayuda y los destinatarios finales se quedan a dos velas. Eso sí, nosotros hemos superado el conflicto de intereses

Los límites de la ética y la transpariencia

Los estudiantes de Farmacriticxs, como ya lo hicieron el año pasado, han declinado su participación en el II Congreso de la Blogosfera Sanitaria ante la existencia de empresas farmaceúticas entre sus patrocinadores. En esta ocasión además de dejar patente que no acudirán han publicitado un «consideramos» en el que definen y apoyan sus tesis.
Me parece estupendo su postura y sobre todo que planteen un debate con formas y estilos tan comedidos y correctos.
También me parece estupendo que los que lo han organizado se hayan planteado aceptar ese patrocinio si las fórmulas de colaboración son claras, transparentes y no conllevan peajes ocultos como a buen seguro es.

Lo que suele ser dificil es estar en las dos partes al mismo tiempo, «amar a dos mujeres a la vez y no estar loco» como dice la canción. Porque soslayando los extremos se plantean los puntos intermedios, donde nada es blanco ni negro, donde los matices de los grises y los claroscuros son infinitos. Donde lo que uno considera que es correcto, no lo es a los ojos de otros.
¿Si escribes un artículo de opinión en un periódico extremista, te convierte en extremista? ¿Si colaboras con algúna empresa farmaceútica dando formación o aportando materiales, gratuitamente o cobrando, te hace perder tu independencia?
Hoy hasta las administraciones, vease los últimos Congresos o Jornadas que ha realizado Osakidetza, aceptan el patrocinio de la industria (aunque no me explico porqué la piden ni porque los laboratorios colaboran) y visto lo visto no parece que les condicionen demasiado en sus políticas farmaceúticas.
Lo importante es que cada uno se lo plantee (y en esta «provocación» hay que darles las gracias a los de Farmacriticxs), se olvide de tirar (las primeras) piedras y de escupir al cielo y luego que sea consecuente con su decisión y que al ir a la cama no se le altere el sueño.
PD: Una sugerencia al logo. Por una blogosfera sanitaria libre de humos industriales/empresariales/administrativos/políticos/religiosos, o mejor Por una blogosfera sanitaria libre

Las Farmacias-Bazar

No pienso entrar en la discusión de si son un fraude o no. De hecho, el periodista, el que fuera el DIRCOM de la Consejería de Sanidad del Gobierno Vasco, Fermín Apezteguía, ha realizado esa labor por mi y en esta ocasión (enhorabuena) con unos comentarios certeros y ajustándose a la realidad pone la «evidencia terapéutica» de las bragas en cuestión, en el sitio que les corresponde.
Mi reflexión va por otros derroteros. Comprendo que con la que está cayendo para las farmacias, con continuos decretos que les afecta, se lancen a lo que sea para mantener o aumentar los ingresos. Todos tenemos hijos que se empeñan en comer todos los días e incluso estudiar y esas cosas, resultando caros de narices y cada vez es más complicado lo de llegar a fin de mes. (Si le resulta difícil a Esperanza Aguirre, que vamos a contar los demás)
Pero a mí me parece que esta línea de actuación, convirtiendo las farmacias en bazares al estilo del de Estambul o El Cairo, donde se venda de todo, y para todo, donde los productos milagros se exhiban sin pudor en las estanterías y donde se aconseje su consumo sin el más mínimo reparo, es una actitud que difícilmente casa con la función que reclaman, y que yo apoyo, de agente sanitario.
Reivindicar este papel supone ponerse  del lado de la racionalidad y la ciencia. De la ética y de la evidencia. Y vender estas bragas, los teléfonos o el power-balance no es la mejor forma de reivindicarlo.
Las bragas a los comercios de lencería, los teléfonos a las compañías correspondientes y el power-balance a las secciones de bromas de los grandes almacenes.
De todas formas siempre ha habido pioneros