Trabajar con seso para obtener consenso

No sé si ha sido por casualidad, aunque creo mas bien poco en ella. El hecho es que en Osakidetza y en los últimos meses se han elaborado dos documentos de consenso sobre algunos temas que nos tenían un tanto alterados a los profesionales médicos de primaria o de otras especialidades.
Me refiero al tema de la Osteoporosis y el del uso del Dabigatran.
Repito que deconozco como se han gestado estos consensos pero me felicito por su existencia. Si ha sido fruto de una estrategia que vaya a tener continuidad en el futuro, habría que felicitar a su gestor tanto por la línea de trabajo emprendida como por los resultados obtenidos. Este último consenso ha logrado reunir y lograr un acuerdo nada menos que entre la Sociedad Vasco Navarra de Cardiología, Sociedad Vasca de Medicina de Familia y Comunitaria (OSATZEN), Sociedad de  Neurología del País Vasco, Asociación del Norte de Hematología-Hemoterapia, Sociedad de Medicina Interna País Vasco, Sociedad Vasca de Farmacia Hospitalaria, y la  vocalía de Euskadi de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria.
En el caso de que ambas iniciativas fueran fruto de dos iniciativas aisladas sería una pena que nadie con responsabilidad no detectara un filón de trabajo en este terreno donde los Consensos sean reflejo de un trabajo Con-se(n)so, que a la postre son los únicos que pueden dar un poco de raciocinio a estas situaciones kafkianas en las que en ocasiones nos vemos involucrados
Así que ya sabeis el eslogan:
Trabajar con seso para obtener consenso

Exagerados, que sois unos exagerados

Hace unos días la OMC emitió un comunicado que fue respaldado por todos los Colegios de Médicos de España incluidos los tres vascos que componen el Consejo Médico Vasco. El comunicado hacía referencia a la situación global de Sistema Nacional de Salud en su conjunto sin entrar en matizaciones de si en Valencia lo llevan mejor o peor que en Cataluña o si en Galicia llueve mas que en Asturias. Hay que ver, cuando interesa somos España, y cuando no, marcamos la diferencia. El comunicado no habla de Osakidetza sino del conjunto del SNS.
El Consejero Vasco, con gran habilidad, se ha querido desmarcar de las reflexiones calificándolas de exageradas en relación a la situación del País Vasco.
Y tiene razón. En el país de los ciegos el tuerto es el rey y si nos fijamos en lo nuestro, resulta que no es de lo peor pero nunca males de muchos han sido el consuelo de nadie salvo de los tontos y si ves las barbas de tus vecinos pelar …
Pero analicemos el comunicado. Mi primera impresión es que es tan light que parece una bebida sin azúcar, sin zumo, sin calorías y sin “na”. Dice:
1.La crisis económico-financiera ha llevado al Sistema Nacional de Salud (SNS) a una situación crítica que requiere buscar soluciones desde las máximas instancias políticas de nuestro país.
Describir que en el contexto del SNS hay una situación crítica es tal obviedad que creo que se puede tildar de cualquier cosa menos de una exageración
2.Como consecuencia de los recortes, nuestro SNS vive una situación de dificultad sin precedentes que hace difícil su funcionamiento, que se está aprovechando para modificar las condiciones laborales y retributivas de los médicos de una forma permanente e irreversible.
Tal vez sea en este punto donde el Consejero pueda decir que a él (a nosotros) no le toca todo en igual medida que al resto de las CCAA, pero negar que en el resto de España se esté produciendo una verdadera revolución en las condiciones laborales y retributivas es querer no ver lo evidente. Aquí también es evidente que nos han bajado el sueldo, luego congelado, luego nos han dejado sin algunas aportaciones sociales, cambios en las condiciones de jubilación, en las bajas etc. etc. si bien es de justicia reconocer que no estamos sufriendo otros recortes, por ahora, que están padeciendo en otras CCAA.
3.La profesión médica no debe aceptar recortes en la financiación sanitaria que provoquen pérdidas de calidad en la asistencia a sus pacientes, especialmente cuando sus efectos recaen en los más pobres, débiles, ancianos, desfavorecidos e indefensos.
Pues mire Ud. Le puede resultar exagerado pero a mí me parece una obligación decirlo y manifestarlo. Por ahora no tenemos copago pero usted lo ha defendido en muchas ocasiones pasadas, a Ud. le gusta el céntimo sanitario y veremos las propuestas que se planteen en el futuro. Así que continuaremos “in vigilando” para sopesar las futuras actuaciones a pesar de que usted lo considere una exageración
4.El médico debe rechazar los recortes indiscriminados, desproporcionados, denunciar sus consecuencias y rebelarse ante ellos. Los médicos estamos obligados a denunciar las deficiencias, en tanto puedan afectar a la correcta atención de los pacientes.
Pues más de lo mismo. Faltaría más que encima hiciéramos la ola y un mutis por el foro si vemos que la cosa se desmadra, y repercute en la calidad de la atención.
5.Los médicos y los ciudadanos deben participar en el buen uso de los servicios sanitarios. Contribuir de forma proactiva en mejorar la eficiencia y la calidad del SNS, ofreciendo nuestra colaboración y compromiso en la toma de decisiones, harán que las medidas a tomar no incidan negativamente en la asistencia.
Me sorprende que no se haya sumado usted a este punto, motu proprio, ya que encaja plenamente con su política de Buen Gobierno, de participación ciudadana y implicación de los profesionales
6.La profesión médica ha reclamado reiteradamente un gran acuerdo político que permita introducir las reformas y cambios necesarios para mejorar el funcionamiento del SNS en el que han de participar los profesionales y la ciudadanía.
Que la inoperancia del Consejo Interterritorial para armonizar la política sanitaria es palmaria nadie lo duda. Que se necesita el pacto, tampoco. Que será imposible, todos de acuerdo. Pero no nos tache de exagerados. Estamos ante una necesidad que los políticos son incapaces de solventar. Lo que es una exageración es su incapacidad para lograrlo
7.La precariedad laboral y la falta de oportunidades obliga a los médicos a buscar trabajo fuera de España, lo que supone un despilfarro económico e intelectual.
La cosa está chunga Consejero y el personal ha decidido moverse. No es un problema de ser exagerados es un problema de que gastamos mucho formando personal y luego lo aprovechan otros.
8.Estamos muy preocupados sobre las consecuencias de los recortes en dos colectivos médicos especialmente vulnerables por ser el futuro del SNS como son los médicos en formación MIR y los médicos dedicados a investigación.
No puedo asegurar que la situación que conozco de otras comunidades sea extensible a todo el Estado pero que a los MIRes les pinta mal la cosa es una obviedad y que de investigar mejor no hablamos.
9.A pesar de la situación de crisis y los recortes del SNS la defensa sin reservas de la calidad del Acto Médico, es parte fundamental de nuestro compromiso y responsabilidad con nuestros pacientes y con la sociedad en su conjunto.
Supongo que no tiene nada que objetar a este punto en el que se ofrece compromiso y responsabilidad salvo que le parezca una exageración, por inhabitual, que un colectivo se brinde a colaborar para salir de la crisis
Conclusión:
  • Se ha emitido un comunicado blandito donde los haya
  • De los nueve puntos seguro que comparte ocho y en uno podemos matizar
  • Su calificación de exagerados a los Colegios Vascos es toda una exageración
  • Ha perdido una oportunidad de apoyar el manifiesto como lo han hecho otros consejeros  aunque comprendo que nosotros ya estamos casi en campaña pre-electoral y en estas circunstancias no hay que (con)ceder ni un gesto ni una mueca que pueda sonar a crisis y problemas.
Sabe que cuenta con toda mi colaboración crítica, exagerada si es preciso,  para que Osakidetza sea un sistema sanitario que responda a las necesidades (reales) de la población, reconociendo el servicio de los profesionales que prestan su servicio en ella en todos los ámbitos posibles y siendo un referente de calidad a nivel del Estado e internacional. En estas cosas mas vale ser un exagerado que un pacato

PD: Estos si que son unos exagerados

Hachazo de 5.000 millones a la Sanidad

La Beneficiencia

Hace más de un mes, escribía como parte de un post titulado «Vas a saber lo que vale un peine (sanitario)» estas palabras:

Cuando tengamos todas las aportaciones y una buena y brillante colección de ideas hacemos un mix en un solo lote que bajo el epígrafe “vas a saber lo que vale un peine (sanitario)” se pueda aplicar en todo el territorio nacional de forma que se establezca una selección natural entre los usuarios.


Los que puedan pagarlo y los que no.

A los primeros les reportaremos un feedback de sus aportaciones en plan puntos de la Travel que les proporcionará innumerables ventajas: Se podrán colar en las listas de espera, podrán optar a las camas con mejores vistas del hospital o a un zumo de naranja gratis por cada 50 puntos acumulados.

Para los que no puedan pagar retomaremos el ya abandonado concepto de la beneficencia en la que se les ofertará una cartera de servicios considerada básica pero quedarán excluidos de la cartera Premium (reservada para los pacientes VIP, useaselos que ponen el parné). Eso sí, si no hacen uso del servicio sanitario en un año, tendrán unos bonus que al igual que los puntos de la Travel  se podrán canjear por algunos servicios preferentes pero siempre limitados a una oferta secundaria. A modo de ejemplo: Se podrá realizar un cambio de médico sin causa justificada por tan solo 200 puntos de los bonus acumulados. 

Tal vez el tono sarcástico en su redacción o, para que vamos a engañarnos, que uno no es Repullo por poner un ejemplo, no levantó especiales comentarios ni nadie pensó que tal augurio se podría convertir en realidad:

Este fin de semana han aparecido dos artículos/noticias (La dualización sanitaria ya está aquí y Caridad en la sanidad pública) que ponen de manifiesto que la premonición no iba desencaminada y que el nucleo gordiano de mi reflexión, para desgracia de todos, se puede convertir en una realidad

Medicina privada para lo que puedan pagarlo

y beneficiencia para los que no. 

Pero, y esto es una nueva situación, dentro de los mismos Hospitales y Centros de Salud.


Los que somos veteranos recordamos como, en el Santo Hospital Civil de Basurto, convivían los pabellones de los privados con los otros y como los mismos profesionales atendían a unos y a otros (lo que no recuerdo es si lo hacían con la misma sonrisa y profesionalidad aunque supongo que si)


Tal vez hoy tenga un tono un tanto pesimista, pero es que visto lo visto, la crisis, la reforma del mercado laboral, los seis millones de parados a los que estamos abocados, un futuro a medio plazo negro como el carbón, no dejan mucho margen al optimismo.

Adios a las clases medias y a la sociedad del bienestar. Ricos, ricos y pobres pobres, sin terminos medios (como debe ser que dirian «los mercados»)

Imaginaros esta pesadilla: Volverá la Beneficiencia y lo veremos. Volverán los privados que pondrán el parné y yo acomodaré mi agenda dedicando 20 minutos a los que pagan y uno y medio (y con la puerta abierta) a los pobres de solemnidad. Para los primeros accesibilidad total y para los segundos lista de espera (larga, muy larga) para que la selección natural haga su trabajo. Y por supuesto si que tengan que mezclarse en la sala de espera (hasta ahí podíamos llegar)

Por favor que alguién me despierte de este sueño con pesadillas

La Pluripatología es la clave del problema

Lo siento por el Consejero, mi tocayo, pero aunque parece que es lo mismo resulta que los matices son importantes. Nos hemos embarcado en la Estrategia de la Cronicidad, nos pasamos el día hablando de los crónicos y la palabra clave no es cronicidad, es Pluripatología.
Bien es cierto que los pacientes pluripatológicos, en la gran mayoría de los casos, lo son porque han decidido acaparar para ellos (egoistas, que son unos egoistas) al menos un par de problemas de salud de esos que no tiene curación, que para eso son crónicos. También es cierto que la mayoría de ellos no destacan, en principio, por su juventud y que con el paso de los años va aumentando su número.

Pero a pesar de que sus perfiles se superponen con demasiada frecuencia el enfoque del problema presenta matices según partamos la construcción de uno u otro punto de partida.

En la facultad, en los cursos de formación continuada o en los planteamientos de los ensayos clínicos se parte con frecuencia de problemas que son crónicos y ante cada uno de ellos tenemos criterios, evidencias y guías con las que enfrentarnos a esos procesos. Pero no tanto cuando no planteamos los problemas pluripatológicos.
De entrada porque, aunque es frecuente la combinación de algunos problemas que pueden presentarse al mismo tiempo, la gama de combinaciones posibles de varios problemas crónicos (mas los agudos circunstanciales) es tan grande que es casi imposible plantear ensayos con estos pacientes y por tanto presentar guías con evidencias indiscutibles sobre cómo gestionar estos pacientes.
Pero los problemas no se paran ahí. Un paciente pluripatológico está abocado a coleccionar una larga lista de fármacos en su haber. Y la realidad es que en ocasiones vestimos un santo desvistiendo otro. Que lo que le va de cine para una cosa le desestabiliza otra o provoca un problema nuevo que a su vez tendemos a solucionar con un nuevo fármaco. Las interacciones entre fármacos, la iatrogenia de los mismos, los errores en su posologías, la (la falta de) adherencia  a los tratamientos y más cosas que seguro olvido son aspectos ineludibles al plantear los problemas que padecen los pacientes pluripatológicos.

Parece que en los hospitales ya están pensando en crear Unidades de Pacientes Pluripatológicos y hasta tienen ya definidos sus estándares y recomendaciones al respecto. Será un nuevo error. A los pluripatológicos los vemos los de Primaria, si o si, y los compañeros de las otras especialidades carecen de conocimientos de cómo abordarlos simplemente porque no los ven. Unidades de este tipo, en las que si se plantean deberían estar constituidas por los especialistas de Primaria, sólo podrían existir para aquellos pacientes con tal cantidad de procesos activos, tal lista de tratamientos, tan frágiles e inestables que precisaran un ajuste tan fino que no fuéramos capaces de hacerlo en A.P.
Pero no nos engañemos. El gran reto es reciclarnos en lo que hacemos cada día. Comenzar por aprender a desprescribir, a reciclarnos en el abordaje de estos pacientes de los que todos somos capaces de confeccionar largas listas con nombrse y apellidos.

Tal vez este sea un aspecto en el que se incide poco salvo en los círculos de iniciados. Ayudas inestimables como la web del Polimedicado o iniciativas sobre prescripción prudente o la extensión de programas con criterios de Stop/Star son necesarias pero su divulgación no llega a la mayoría y con “grupitos selectos” no cambiamos el sistema.
Sin renunciar a lo ya hecho sobre la Cronicidad, propongo desde aquí que alguien se plantee el problema de los Pacientes Pluripatológicos y su abordaje. Se fomenten jornadas y sesiones. Se insista en los temas de farmacia que son un problema de tal dimensión que es imposible no trabajarlo.
Y todo ello sin mencionar ni por un momento el tema económico porque si se enteran los de Standard & Poor’s de lo que cuestan los pluripatológicoslos, les ponen una nota tan baja que ni la encontramos.

Seguro que hay mucho hecho y de calidad. No hay que inventar la polvora. Yo sólo pido que me den la oprtunidad de reciclarme en esto temas. Lo necesito como profesional. Y como ciudadado que pago los impuestos y quiero que nuestro sistema sanitario sobreviva creo que es en aspecto crucial, fácil de trabajar y que no supone ninguna revolución estructural. Vamos, que se puede empezar mañana

Redefiniendo la salud

Hoy he acudido a una charla de Alex Jadad. No voy a comentar nada sobre él ya que es sobradamente conocido. Es un gran comunicador y hace ameno cualquier tema que expone. Además es capaz de plantear retos e ir siempre en la vanguardia en sus disertaciones. Sólo le pondría un pero aunque reconozco que es muy subjetivo. Parece que están de moda los comunicadores con una gran dosis de telepredicadores que apelan constantemente al área afectiva del público, a sus sensaciones, sus recuerdos, sus sentimientos. Reconozco que es muy efectivo… la primera vez que les escuchas, luego el «método» va perdiendo algo de fuerza y se convierte en previsible.
Pero al grano. Su charla se denominaba: La salud, un concepto transformador. No os voy a trancribir su charla pero si un par de ideas conceptuales que me han gustado y que puede que me sirvan para ejercitar las neuronas entre sudoku y sudoku
En contraposición a la actual definición de la OMS de 1948 para la que la salud es el estado de completo bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedad plantea una nueva conceptualización del término salud y la estructura como.
Salud es la capacidad para adaptarse y automanejar los desafíos físicos, mentales y sociales

Para ello plantea una escalera de la salud cuyos escalones son:
  • La autoayuda
  • El apoyo mutuo
  • El soporte comunitario
  • La Atención primaria
  • Las Instituciones sin paredes
Un sistema de salud debe identificar fuentes de sufrimiento y facilitar el mejor acceso posible a servicios que lo eliminen o alivien.

Me han gustado conceptos que subyacen a lo dicho como la superación del ámbito sanitario cuando hablamos de salud, el iniciar la escalera por la auto responsabilidad de cada uno con su salud, el reconocimiento de la fuerza de los apoyos entre personas y el apoyo del grupo social, la importancia que ha dado a la Atención Primaria, el concepto integrador de servicios sociopolíticossanitarios … Verdaderamente el reto futuro de la sociedad

Lo difícil es ¿cómo se cambia de paradigma y se plantean estos nuevos retos? 
Os dejo con su despedida: 
¿Tendremos la generosidad, la humildad, la valentía y el compromiso para cambiar el sistema?
Lo dudo. De generosidad y humildad estamos mas bien escasos. De valentía se nos supone pero yo no me fiaría y de compromiso estamos muy, pero muy, necesitados. Pero este es, sino el único camino, si uno de los camimos para sobrevivir

Carnavales Sanitarios

Me ha dejado preocupado que uno de los carteles finalistas para anunciar los Carnavales de Bilbao del 2012 se haya inspirado en el edicifcio que la Consejería de Sanidad del Gobierno Vasco tiene en Bilbao.
Espero que tan solo le haya motivado su estructura externa y no conlleve ninguna referencia a un carnaval sanitario que tengamos que padecer en 2012 en donde a «todos los que están» les de por usar un disfraz y nos lo pasemos «pipa» durante unos días sin darnos cuenta que despues del Carnaval viene la Cuaresma que es un tiempo de sacrificios y penitencias, de vigilia y abstinencia y que en este caso encima no nos van a dar ni «bula» para canjear el  próximo año.
Y a pesar de todo tenemos que estar contentos. Congelación salarial ya prevista, bajas sin complementación del sueldo, en el aire lo de las horas semanales (37,5) y lo que nos espera

http://www.eitb.com/resources/flash/video_player.swf

Yo en previsión de lo que me pueda suceder ya he preparado un par de carteles en caso de que me ponga malito y a pesar de los pesares no tenga mas remedio que ir a currar porque el fin de mes apriete.

Los Puentes

Bilbao tiene ría y para poder cruzar la ría, los bilbaínos usamos los puentes. En Bilbao somos así de originales. Tenemos 10 y cada uno tiene su historia. Yo soy de Bilbao. Ejerzo de bilbaíno y me gustan sus puentes. Estos puentes en concreto y todos los puentes en general.
Y siendo así de “amantepuentes”  leo el post que ha escrito Salvador Casado y cuanto se está escribiendo y  twitteando a raíz del post del señor Bengoa. Indica Salvador que es necesario establecer puentes entre el mundo de la política y el mundo de los profesionales. Soy de la misma opinión. Pero esto de ser pontonero no es fácil. Cuesta. Cuesta un huevo. No es cuestión de empezar a construirlo sin más. Hay que encontrar un lugar preciso para que el puente sea aceptado por  los habitantes de ambas orillas, hay que presentar un interés común que anime a los rivereños de ambos lados a aceptarlo y a usarlo.
Yo me he dedicado toda la vida a ser un pontonero. Es una vocación. La verdad es que he diseñado puentes preciosos que se han hundido espectacularmente u otros que, a pesar de su belleza, nadie ha transitado por ellos. Algunos, pocos, han sobrevivido al paso del tiempo, al paso de las riadas y a los malos quereres.
Son las cosas de la vida. Yo no uso los 10 puentes de mi villa pero no podría renunciar a ninguno de ellos. Forman parte de mi entorno. Son mi ciudad.
Pero lo que de verdad frustra a un pontonero es que cuando a alguien se le ocurre un puente nuevo, no se tarda ni unas horas (ni el cantar de un bizkaino) para que aparezcan los dinamiteros para cargárselo. Me recuerda al puente sobre el rio Kwai. 
Hay distintos tipos y distintas razones para ser un buen dinamitero:
  • Unos lo son porque saben mucho de puentes y matizan el diseño, los materiales empleados e incluso la estética del mismo (Vaya mierda de puente que van a hacer)
  • Otros porque su ubicación no es la correcta y porque no une a los barrios que debería unir en la cuidad (A quien se le ocurre hacer un puente ahí)
  • Otros porque solo ven una agenda oculta en quien diseña el puente. No se fían de esa gente. (Si lo ha hecho seguro que es porque …… )
  • Otros porque sencillamente no les gustan los puentes y odian a quienes  los construyen (Odio los puentes y a los pontoneros)
  • Otros porque han diseñado ya muchos puentes que se han hundido y tanta frustración les tiene  “en prevengan” que decían en la mili
Estos últimos son los partidarios de la “prevención cuaternaria” en gestión. Como una vez salí a bailar y me pisaron no vuelvo a pisar una pista de baile. Como una vez tuve una idea y no la consideraron, no vuelvo a abrir la boca ni aunque me esté quemando en los infiernos. Como no aprecian lo que valgo, pues no valgo (y que se jodan).
Pero seguirán construyéndose puentes y salvo en aquellos que tufan a kilómetros de distancia porque se han construido con desechos y sólo pretenden unir a los estercoleros de ambas márgenes del río, yo seguiré intentando caminar con paso lento y sopesando que la estructura soporte mi peso (que no es un tema baladí), hasta la mitad del puente. 
Me pararé un rato. Otearé el horizonte. Olfatearé los aromas del lugar. Daré unos saltitos para ver si aquello aguanta. Si la cosa no me convence, pondré la marcha atrás y a esperar otro puente (tengo tanta práctica en esto, que en un plis-plas, oteo, olfateo y salto). Pero si me gusta lo que veo, huele a jazmines y es sólido, lo cruzaré.
Y todo porque uno está en la orilla de los profesionales que describe Salvador y no le importa el color (político) de los que están al otro lado del puente. Lo que de verdad le importa a uno es la sanidad pública, antes incluso que la defensa del corporativismo profesional (bien entendido). Y por eso creo que tengo la obligación de intentar cruzar el puente
Yo como mi admirada Belen Esteban: Por la sanidad pública de mi país (Osakidetza), mato. Con los que la quieran, colaboraré. Con los que la desprecien e intenten cargársela me enfrentaré.
Y el que avisa no es traidor sino avisador

Las tres Carabelas hacia el nuevo mundo sanitario

El Consejero ha elaborado un interesante post acerca de las medidas necesarias para afrontar la crisis de la sanidad. Sin renunciar a los ajustes que afectan a la financiación, defiende que estas por si solas no serán capaces de resolver el problema si no se acompañan de reformas estructurales.
Y como modelo presenta una interesante propuesta de interrelación entre tres mundos que hoy funcionan en departamentos estancos y que en su opinión deben plantearse una estructura integrada para potenciarse mutuamente y planificar el futuro.
Son las tres carabelas para descubrir el nuevo mundo o para concebir la nueva sanidad:

La Medicina, la Salud Pública y la Eficiencia
Quiero agradecer al Consejero que nos de esta oportunidad de comentar sus post y poder intercambiar opiniones. Estoy seguro que a mi amigo Salvador Casado le entusiasmaría.
El contenido del post me ha recordado a las grandes leyes en las que se esboza la filosofía de un proyecto con el que muchos están de acuerdo pero todo el mundo espera a los decretos que desarrollen esa ley para ver cómo les afecta en el día a día a los actores afectados por la misma.
Y  es en este desarrollo a base de decretos donde va a estar el truco del almendruco.
Si me permite el Consejero me voy a soltar la melena y voy a dar un par de opiniones acerca de los tres navíos que nos pueden conducir al nuevo mundo y quiero comenzar por el final.
La Eficiencia.
A mí me parece que es la piedra angular y sobre la que pivotan las otras dos. Porque la eficiencia no sólo te conduce a:
  • realizar la opción mas efectiva al precio más ajustado
  • sino que también a no hacer cosas, bien porque no aportan valor, porque están ya hechas y no hay que duplicarlas,
  • a innovar con evidencia y midiendo el riesgo/beneficio
  • a superar barreras y facilitar que el conocimiento (y mira que hay conocimiento) de la organización fluya sin cortapisas.

Recuerdo con nostalgia una de sus primeras propuestas como Consejero cuando hablaba de un posible EuskoNICE. Es evidente que en tiempos de recortes no es factible que en España se planteen  17 NICE pero si uno a nivel estatal que, con independencia, basándose en datos rigurosos y abierto al debate científico, marque pautas en múltiples campos sanitarios evitando situaciones absurdas como la reciente carta del Director del Ib-Salud (tal vez ya haya dimitido para cuando publique este post porque motivos para ello le sobran)

La Salud Pública
Evidentemente, si la eficiencia marca su actuación, Salud Pública debe jugar un papel prínceps en una sociedad. Pero debe ser valiente y opinar. Yo personalmente les he echado mucho en falta por sus silencios. Cuando las dudas y el debate transcienden a los despachos y se apodera de los medios de comunicación, una voz experta y con criterio debe ser la que marque el norte y no las ocurrencias peregrinas de algún parlamentario o los intereses partidistas de algún medio de comunicación.
Todos los aspectos de la Medicina que estén relacionadas con la prevención, el screening, los consejos a la población general, las campañas en los medios, las estrategias en hábitos saludables, en autocuidados etc. implica una labor conjunta entre la salud pública y la Medicina.
La Medicina
Y por último la Medicina. Su apuesta por la estrategia de la Cronicidad es bien conocida y la comparto al 100% en su concepto aunque no tanto en sus despliegues. Su apuesta por las OSIs parece clara aunque, como bien dice, caben modelos diferentes.
 
Desconozco el tema en profundidad pero me atrevo a dar una opinión. Un sistema integrado (cualquier sistema integrado) solamente debe tener un concepto en la cabeza. El continuum asistencial del paciente. Es evidente que si uno no pierde este concepto y actúa en consecuencia podrá ajustar los roles y contenidos de todos los actores que intervengan en él independientemente de su categoría profesional, su ubicación o sus habilidades.
Recuerdo un post en el que planteaba una hipótesis de especialistas haciendo avisos domiciliarios. Que se tranquilice el personal, era sólo una hipótesis pero si en el proceso asistencial se viera esta opción como necesaria y factible no hay que renunciar a ella sólo porque “nunca se ha hecho así”
En estas integraciones, lo he dicho una y mil veces, me da pavor que se caiga en la tentación de pensar que existen estamentos cuya función es estar al servicio de otros estamentos y perdiendo la visión de la importancia de los distintos roles. Por eso es muy importante el marco teórico pero también las personas que se encarguen de llevarlas a cabo.
Y ya me callo que a mí no me van los post largos y este parece un discurso de Fidel Castro.
¿Ve Señor Consejero como esto de los blog sirve para algo? Usted escribe en el suyo y yo aporto ideas al suyo pero en el mío. Si otros se animan y aportan más opiniones iremos creando cuerpo. Si ya sé que sin el blog también podría pedir una cita y llevárselo en un papel o mandárselo por correo interno pero esto tiene más vidilla ¡Ni comparar!

Los caganer del Belén Sanitario

Menos mal que estamos en crisis. Menos mal que hay que recortar gastos hasta de debajo de las piedras. Menos mal que el 2012 va a ser de armas tomar.

Siguiendo la tradición catalana navideña ahí van tres cagadas en sólo 7 días de este 2012:
1-) Se ha publicado un sesudo estudio en el BMJ que dice que a partir de los 50 ya empezamos a patinar de la olla, y en consecuencia se aconseja «A raíz de este estudio, las pruebas para detectar el deterioro cognitivo «deberían realizarse a partir de los 45 años».»
Ya sabeis. A todos a partir de los 45 screening poblacional con un Minimental, una analítica completa y si se tercia una RMN. Anual a ser posible
2-) Te pasas años implantando un sistema de donaciones y transplantes basados en la generosidad y en la solidaridad y vienen unos alemanes, DKMS,  a implantar un negocio con la donación de médula.
3-) Tanto esfuerzo por parte de las organizaciones en promocionar la prescripción racional y prudente y va un señor en Baleares, Director General del Ib-Salud nada menos, defendiendo y animando a la prescripción de los SYSADOAs cuando en Dinamarca y Suecia han dejado de financiarlos por ineficaces.
Sobre las razones que le han podido motivar a todo un Director General del Ib-Salud a escribir esta carta no quiero ni planteármelas

Asi que es lógico que la sanidad ostente el título del caganer mayor del reino

http://utils.lainformacion.com/videoservices/entuweb/?id=FM1wYXVUfkykf9s2tPcGx4&width=500&height=345

Dirección Basada en la Evidencia

Cómo vive un Directivo la crisis y algunos consejos
  1. Esta crisis es una situación nueva y no hay que estar preocupado si no tenemos todas las respuestas o las claves para salir de ella
  2. Priorizar en esta situación
  3. Hay que tener la maleta hecha, siempre pero más en tiempos de crisis o de reconversión del sector
  4. Honestidad y transpariencia
  5. Cuidar y dar esperanza a los trabajadores acerca de que lo que estamos haciendo tiene algún sentido
  6. Se consciente de que te toca dar malas noticias y eso supone que no se va a valorar tu trabajo
  7. Si tienes una buena noticia, cuéntala
  8. Hay que hacer todos aquellos cambios que si no hubiera crisis, también habría que hacer (o deberíamos haber hecho)
  9. Hay que convencer a los trabajadores sobre los cambios necesarios aunque no están preparados para aceptarlos
  10. Caminar y trabajar junto a los trabajadores
  11. Hay que dejar de hacer las cosas que no aportan valor añadido (prevención mal aplicada, pruebas diagnósticas no indicadas