Desconociendo como desconozco la realidad de Madrid, en que las cifras que aporta Salvador son de tal envergadura que abogan al desencanto de forma inflexible, y desde mi ya olvidada experiencia por un cargo similar, me permito esta reflexión (que más bien es un acúmulo de preguntas abiertas) sobre el papel de los JUAP, que son los Jefes de Unidad de Atención Primaria de nuestro entorno.
Partamos del principio:
¿Es necesario la existencia de un JUAP en un Centro de Salud o hay formas alternativas de poder organizarse? Lo curioso en la respuesta es que viene como el viento de poniente: DEPENDE. La realidad nos ha demostrado que cada colectivo humano que conforma un Equipo de Atención Primaria, es capaz de cubrir el más amplio espectro de la gama de las posibilidades. Desde grupos cohesionados, capaces de autoorganizarse, marcarse objetivos comunes aceptando lo colectivo como propio, capaces de consensuar en las divergencias, capaces de superar los estrictos límites de los roles preasignados … hasta en el otro extremo, un grupo de caníbales capaces de devorarse los unos a los otros, donde la gente camina con la espalda pegada a la pared porque las puñaladas que vienen de esa dirección son la norma, donde los objetivos individuales son la única existencia y donde el fin social del grupo son unas palabras en algún papel que alguien escribió algún día de resaca. Y por tanto, el “café para todos” en forma de decreto o norma no se ajusta a cada peculiaridad.
Evidentemente el primer grupo será capaz de sobrevivir sin JUAP y el otro fracasará con o sin JUAP. ¿Y los del medio? ¿Y los normales donde la excelencia no existe pero las relaciones del grupo no se han extinguido? Pues ahí sinceramente, creo que un JUAP, un buen JUAP, puede y debe ser la clave del éxito del grupo.
¿Cómo se elige un JUAP? Curiosamente su designación no es nada democrática. No se somete a un respaldo inequívoco del grupo y lo normal es que surja motu proprio o tras un contacto de la Gerencia que le anima a asumir el reto, que es una forma de motu proprio inducido, porque luego el candidato debe presentar un proyecto de gestión del Centro que va dirigir. Pero la presentación de su proyecto se realiza ante un público ajeno a los compañeros a los que va a liderar y se ningunea esta posibilidad. ¿No sería más coherente que presentará su proyecto ante sus compañeros, estos lo ratificaran o rechazaran y luego se presentara en otras instancias?
¿Debe un JUAP ser uno de los miembros del EAP o sería más factible y ventajoso que fuera un compañero de otro EAP con un encargo por 4 años, prorrogables, con más libertad y sin ataduras, con el refrendo del EAP y que tras ellos pueda volver a sus cuarteles de invierno sin haberse quemado en un desgaste personal de difícil recuperación?
¿Cuáles son sus funciones? Aquí está la clave del asunto. ¿Cuáles deben ser los fines y los objetivos de un JUAP? Existen 4 posibles opciones:
- Que para él, sea lo primordial la defensa de los intereses de los miembros del EAP lo que le convertirá en una especie de representante sindical y le llevará a un enfrentamiento directo con la Gerencia y dimitirá o le dimitirán en breve plazo.
- Que para él, sea lo primordial la defensa de los intereses de la Dirección lo que le convertirá en parte del organigrama y perderá la confianza, el respaldo y la estima de sus compañeros
- Que lo primordial para él, sean los intereses de los usuarios. Esta opción le abocará inexorablemente a enfrentamientos, un día con la Gerencia y otro con los compañeros.
- Un mix revolutum en el que sin perder de vista que trabajas en y para una organización sanitaria pública y que formas parte de un colectivo humano con los que te tienes que relacionar, coordinar y liderar, pero todo ello sin olvidar que la existencia del EAP tiene como misión responder a las necesidades de salud de una población asignada, que los recursos son finitos y que las personas no son meros engranajes.
Y todo esto ¿con qué tipo de planteamiento laboral? ¿Debe el JUAP tener dedicación absoluta a ese puesto? ¿Debe disponer de ciertas horas/días para dedicarse a esas funciones? esa disponibilidad ¿debe asumirlas el grupo o debe ser cubiertas por la empresa? ¿Está suficientemente remunerado para asumir su situación?
Como se puede comprobar, reflexionar no es sinónimo de respuestas rotundas. Conozco lo difícil que es ejercer de líder de un colectivo en esas condiciones. Conozco las dificultades con que se cuenta. Lo rígido de las estructuras, los palos en la rueda de tus propios compañeros. Pero con todo creo que los JUAPs son necesarios. Los habrá excelentes, normales y nefastos, faltaría más, pero salvo que alguno demuestre que tiene mala fe o ineptitud manifiesta, apoyo su existencia. Ya lo dijo un proverbio manchú: «Cuando tres personas caminan juntas, tiene que haber una que mande”.





