¿Habrá un INFAC sobre la homeopatía?

Reseña del Consejo Interterritorial celebrado hoy

La ministra se mostró evanescente en algunas de las cuestiones planteadas, como si la regulación de los caros productos homeopáticos suponía un negocio para su Ministerio, a lo que ni siquiera contestó. Fue Pilar Farjas, la secretaria general de Sanidad y Consumo, la que esgrimió cuestiones jurídicas y de homologación europea, y se refirió a leyes del 94, 2001 y finalmente del 2007. Aseguró el total apoyo de la CCAA y apreció que la regulación aporta garantías e información veraz.

Acta Sanitaria
¿Es cierto? ¿Todas las CCAA apoyan este desaguisado? Me he quedado muy sorprendido y desconcertado. ¿Supone que nuestra CCAA apoya esta iniciativa y que los farmacéuticos de Osakidetza ven con buenos ojos que los productos homeopáticos se consideren medicamentos sin demostrar indicación alguna?
Humildemente, con voz tenue y susurrante, con modos exquisitos, por favor, con la rodilla en tierra si es preciso… me gustaría pedir, suplicar, solicitar, conocer …. si la Dirección de Farmacia del Gobierno Vasco apoya de forma total esta regulación homeopática a pesar de que Europa diga lo que diga. Para otros temas bien que nos plantamos
Antes de responder me permito recordar que las monedas tienen dos caras y que el prestigio que uno se gana durante toda la vida se pierde en un segundo. ¿Habrá un INFAC sobre la homeopatía?

La Homeopatía esta de oferta: tres por uno #NoSinEvidencia

Ahí van tres opiniones por el precio de una sobre el tema de actualidad. Poco más hay que añadir

Declaración de la OMC acerca de las terapias no convencionales
La Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC), celebrada el sábado en Granada, ha aprobado una declaración acerca de las terapias no convencionales, propuesta por la Comisión Permanente de la corporación ante la publicación del borrador de la orden del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para regular los medicamentos homeopáticos.
La declaración aprobada es la siguiente:
El ejercicio de la Medicina es un servicio basado en el conocimiento científico aplicado, en la destreza técnica y en actitudes y comportamientos éticos, cuyo mantenimiento y actualización son un deber individual del médico y un compromiso de todas las organizaciones y autoridades que intervienen en la regulación de la profesión.
Es un acto médico toda actividad lícita, desarrollada por un profesional médico, legítimamente capacitado, sea en su aspecto asistencial, docente, investigador, pericial u otros, orientado a la curación de una enfermedad, al alivio de un padecimiento o a la promoción integral de la salud. Se incluyen actos diagnósticos, terapéuticos o de alivio del sufrimiento, así como la preservación y promoción de la salud, por medios directos e indirectos (Art. 7.1 Código de Deontología Médica, CDM).
Todos los médicos están obligados por la normas del Código de Deontología Médica a emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente (Art. 26.1 CDM).
Todos los médicos deben tener presente que no son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas y el uso de productos de composición no conocida (Art. 26.2 CDM).
No forman parte del acto médico aquellas acciones u omisiones que, al margen del ejercicio de la medicina, un ciudadano con la condición de licenciado / especialista en medicina pueda realizar en relación a sus convicciones, creencias, tendencias, ideología o cualquier otra circunstancia. Todo médico dentro de una consulta médica en el caso de lo practicado sobre un paciente debe someterse a las normas de práctica clínica , basadas en el método científico, la adecuada relación médico – paciente y con arreglo a la deontología profesional.
Cada una de las terapias no convencionales deberá demostrar / avalar científicamente su eficacia, efectividad, eficiencia, calidad y seguridad para que puedan ser avaladas por la comunidad médica. No se puede supeditar el otorgamiento de una autorización administrativa, para el ejercicio de las diversas terapias no convencionales, a la posesión de una titulación académica especifica, en tanto no se establezca tal exigencia en una norma legal de suficiente rango (Sentencia de la Sala tercera, del Tribunal Supremo, de 18-11-2002).
En tanto las denominadas terapias no convencionales no hayan conseguido dotarse de una base científica suficiente, los medicos que las aplican están obligados a informar a los pacientes de forma clara e inteligible, con rigor y minuciosidad, tanto del posible beneficio / riesgo que las mismas conllevan como de las alternativas terapéuticas existentes y fundamentadas científicamente y de la eventualidad de un mal resultado (Art. 16.1- 16.2 CDM) (Ley 41/2002 básica reguladora de la autonomía y derecho a la información de los pacientes).
Hay múltiples actividades que benefician y determinan directa o indirectamente el estado de bienestar y hasta la salud de los ciudadanos, que no son realizadas por médicos ni siquiera por profesionales sanitarios y por el contrario es aconsejable su difusión y concienciación, mediante la educación sanitaria y educación para la salud a la población general.
La responsabilidad de las Administraciones debe estar fundamentada en la necesaria regulación de estas terapias no convencionales así como en las repercusiones sobre el uso y la aplicación de estas prácticas en el ámbito de la salud pública, los riesgos derivados de su mala utilización o utilización inadecuada, y la regulación y observancia de los centros donde debe aplicarse e identificar a quienes lo hacen, como lo hacen y la veracidad de la publicidad al respecto (RD 1277/2003 – Art. 18 del CDM).
Editorial de Diario Médico
La homeopatía, un placebo demasiado caro
Hasta ahora ha sobrevivido en un limbo fármaco-legal con algunos amagos jurídico-legislativos, como el Real Decreto 2208/1994, transposición de la Directiva europea 92/73/CEE, de 1992, sobre disposiciones complementarias para los medicamentos homeopáticos, por las que, curiosamente, podrían acogerse a un procedimiento simplificado de registro que permitía autorizarlos «sin necesidad de demostrar su eficacia». Y ha pervivido en su ilógica regulación entre la defensa apasionada de unos pocos médicos y farmacéuticos, y sus pacientes, y el escepticismo de la mayoría de los profesionales sanitarios.
La intención del Ministerio de Sanidad de regular ahora este mercado ha desatado una polvareda considerable (ver la plataforma bloguera #Nosinevidencia), aventada por unas declaraciones poco afortunadas y bastante confusas de la directora de la Agencia de Medicamentos a El País y El Mundo.
Con dos siglos a sus espaldas, la homeopatía se mueve como pez disuelto en el agua en ese ámbito de las terapias fideístas, en las que sólo importa la capacidad de autosugestión para conseguir una aparente curación o alivio. Nada habría que objetar a que cada cual haga lo que quiera con su dinero, y se lo gaste en pipas, en yates de veinte metros o en diluciones homeopáticas. El mundo está saturado de cosas prescindibles.
El problema surge cuando esos productos intentan adquirir la etiqueta de medicamento, cuya definición implica poseer «propiedades para el tratamiento o prevención de enfermedades en seres humanos o que pueda usarse o administrarse… con el fin de restaurar, corregir o modificar las funciones fisiológicas ejerciendo una acción farmacológica, inmunológica o metabólica…».
Es un esquema bastante amplio, pero en el que hoy por hoy no cabe la homeopatía. Basta con darse una vuelta por las bases de datos científicas para comprobar la inexistencia de estudios que la avalen, salvo los promovidos por los propios fabricantes y publicados en revistas alternativas de dudoso rigor. Un ejemplo de entre los pocos ensayos fiables que existen: lo publicó hace un año en BMC Cancer un equipo del Centro Léon Bérard, de Lyon, un buen hospital oncológico francés. Compararon en un doble-ciego controlado con placebo la adición de un complejo homeopático (Cocculine) a la profilaxis estándar antiemética en pacientes con cáncer de mama que habían recibido quimioterapia. Resultado: ninguna diferencia en el control de náuseas y vómitos entre la homeopatía y el placebo.
La intervención ministerial puede ser positiva para poner orden en este océano de diluciones, como la autonomía que deja al médico con sus recetas, pero debería nadar con mucho cuidado para no confundir aún más a la población. Sus certificados deberían indicar con claridad efectos e indicaciones de estos productos, si es que tienen alguno, y alertar de que, por ejemplo, no pueden sustituir a las vacunas. En supuestos como éste algo inocuo puede resultar peligroso.

#NoSinEvidencia

La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.
Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.
Por lo tanto, solicitamos:
  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad persiga a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

Como gato panza arriba

Un debate entre un homeópata y el conocido Magonia, adalid del escepticismo mas profundo. Llama la atención como se diluyen los argumentos sin aportar nada de nada (ni ha favor ni en contra). Yo reconozco que no conozco esas seis revisiones que menciona el homeópata para darles un rotundo triunfo (6-1) a favor de la homeopatía (creo que él tampoco)
Pero lo cierto es que los argumentos de la AEMPS, comentados estos días, son el acabose del la anticiencia. ¿Con que jeta te van a decir a partir de ahora que tal producto farmacéutico vale o no vale? ¿Porqué no tienen las narices de aplicar el IPT a todo, y digo todo, lo que aprueben?
El power balance, que yo sepa no mató a nadie, su sistema de fabricación era «seguro» y a pesar de ello, y de los famosos que la portaron, se intervino y se retiró del mercado. Y lo hicieron porque era un fraude.
La AEMPS se va a hacer un flaco favor a si misma. Va a poner en entredicho su prestigio y autoridad y eso, si se pierde, ya no hay quien lo arregle

http://www.ivoox.com/player_ej_2613531_1.html

Apúntate al Club de fans en apoyo a Belén Crespo

Acabo de fundar un club de apoyo a Belén Crespo y me he apuntado el primero. Porque a mi no me gusta ver sufrir a las personas, no me gusta hacerles pasar por tragos como el que ha tenido que pasar esta buena mujer.
No la he visto en la entrevista pero me la imagino sudando tinta, espesa y a chorros, intentando justificar lo injustificable y diciendo cosas que le habrá costado un mundo decirlas. Pero di que sí, Belén, que somos unos mandados y que con el pan de los hijos no se juega. Tienes toda la razón. Yo hubiera hecho y dicho lo mismo. La culpa es de la Merkel y sus compatriotas que son los que mandan en Europa, tan serios y rigurosos para unas cosas y tan crédulos para otras, y resulta que nos han metido un gol por toda la escuadra «Hay que tener en cuenta que las normas se hacen para toda Europa, que nosotros tenemos muy poca cultura de la utilización de medicamentos homeopáticos pero que hay países como Alemania donde gran parte de las clínicas importantes utilizan estos productos.» Y ya está.
Después de este trago, necesitas apoyos, sobre todo mañana cuando vayas a la oficina de la AEMPS y tomes conciencia de que ahora perteneces a la AEMPSFT (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios y del Fraude Total). Pero tranquila. El Club de apoyo a Belén estará ahi para que notes nuestro calor. Hoy por ti y mañana por mi.
Ya lo dijo el Papa Benedicto XVI: En el portal de Belén, no había ni mula ni buey y ahora añadiría ni medicamentos, salvo los homeopáticos.

Quien con niños se acuesta, mojado se levanta

Así se me han puesto los pelos de mi cuerpo. Como escarpias. Carne de gallina y pelos erizados al comprobar que la homeopatía ha encontrado otro chollo como campo de acción. Nada menos que los crónicos y los polimedicados

Sin palabras

Y mientras tanto la SEMERGEN estará encantada con la celebración de su I Congreso Nacional SEMERGEN de Pacientes Crónicos sin ser conscientes de como se han aprovechado de su Congreso para este video. Espero que en las conclusiones que se publiquen no nos mencionen las maravillas que ofrece la homeopatía en este campo. Y todo por un stand para financiar el evento. Hay que elegir con cuidado las compañías ya que
Quien con niños se acuesta, mojado se levanta

¿Tanto decir y decir para acabar en desdecir?

Sólo sé que nada sé. Y esto de ser consciente de tus limitaciones tiene un claro efecto en tu personalidad. Tengo un criterio inestable, voluble, cambio mas que una veleta en Tarifa.
Yo siempre había creído que la nada no puede curar nada. Y esa era mi opinión sobre la homeopatía.
Algunos confunden curar con tener ciertos efectos. Y claro, no es lo mismo, que lo mismo no da. El placebo, no sólo tiene efectos sino que llega a tener efectos secundarios. Y sus efectos varían en función del tamaño, del color o del precio. Lo mismo podemos decir del efecto en la salud, incluso del efecto de un tratamiento, en función de que la relación con un profesional sea empática o antipática. Pero esto es tan sabido que paso de comentarlo. 
Pues estaba yo tan tranquilo en mis convencimientos cuando a raíz de una visita a nuestra ciudad de un prestigioso compañero del que he aprendido muchas cosas siendo sobre todo uno de mis referentes, junto a Enrique Gavilán, en el tema de la Prevención Cuaternaria, se publica en el principal medio gráfico de nuestra ciudad este comentario
Reconozco que me quedé transpuesto. Tardé en recuperar mis constantes basales. Pensé: «tanto decir y decir para acabar en desdecir». Pensé que cuando lo dice, seguro que se acaba de publicar algo que desconozco y que por fin y sin lugar a dudas se ha puesto encima de la mesa la evidencia que le faltaba a la homeopatía. Y además publicado en el BMJ.
Tras la recuperación del susto, superar la crisis vasovagal y tomarme un gin-tonic (bueno, fueron dos), pensé que lo mejor es aceptar la realidad y si la homeopatía funciona, pues estupendo. Así que puse en marcha los contactos necesarios para conseguir el artículo que iba a iluminar mi oscuridad homeopática.
Pensé que sería de muy reciente publicación ya que el exhaustivo «primer documento de análisis de situación de las terapias naturales» elaborado por el MSSI está publicado en diciembre de 2011 y hubiera sido imperdonable que no hubieran recogido una evidencia tan palpable y sólida.
Pero resultó que el artículo en cuestión, no era del BMJ (pero que bien quedó para el publico en general esa referencia en la prensa) sino de Annals of Internal Medicine, y resultó que es una publicación del año 2003.
Me estaba empezando a liar yo mismo como un ovillo. Ni sí, ni no, sino todo lo contrario. Decidí pedir un favor a mis chicas de la Farmacia de mi Comarca, (Gracias, chicas), y pedirles que me hicieran un repasito concretando la búsqueda en la homeopatía y el asma. Este es el informe que han publicado hace unos días:

http://www.scribd.com/embeds/127000623/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-njjr0cqvobl3iaeu00l

Así que por ahora y pendiente siempre de lo que digan otros, yo hace tiempo que renuncié a tener criterio propio, me mantengo en que la nada no hace nada a la hora de sanar lo que no impide que tenga efectos, incluso secundarios
¡Con la ilusión que me hacía que en Osatzen se creara el grupo Homeopático basado en la evidencia!

Farmacia insumisa con la Homeopatía

Ilusos, mas que ilusos. La pasta gansa que estáis perdiendo. Y total, que mas da. Unas bolitas mas o menos que no tienen efectos secundarios (ni de los otros), que no hacen daño a nadie pero que suponen un buen pico de ingresos. Estáis «trompés» que diría un gabacho medianamente trompa.
Una duda al hilo de la noticia. ¿Existen anticonceptivos homeopáticos? Supongo que se cogerá un espermatozoide y lo diluyes y diluyes hasta el infinito y luego te lo tomas y ya está. Vamos, que si alguien se ha masturbado en el mar, luego vas y das un trago por casualidad (o por una aguadilla) que quedas esmeril para los restos. Conclusión: no te masturbes en el mar ni en lagos o pantanos. Puedes ser el causante del fin de la humanidad

Mezclas explosivas

De todos es conocido que hay cosas que es mejor no mezclar porque los resultados pueden ser explosivos. Imagínate lo que puede pasar en tu estomago si te tomas unos Mentos con un vaso de Coca Cola.
Pues hay otras combinaciones tan explosivas como esta. Ejemplo: Se mete en un cráneo (vacío, porque si estuviera lleno sería imposible) unas dosis (doble) de catolicismo ultraconservador, una mínima dosis de (des)conocimientos médicos y un chorro generoso de homeopatía y la explosión intracraneal que se produce, deja al individuo «achorrado» para los restos de su existencia y a partir de ese momento aparecen los signos y síntomas de la estulticia: 

La AEMPS sufre de esquizofrenia

Resulta que en la AEMPS tienen la mente dividida (o una doble vara de medir)
Se preocupan de analizar al pobre Ceregumil, tan patrio como el toro de Osborne, para decirle que en su composición carece de los elementos que satisfagan «las necesidades nutritivas de un colectivo concreto» y le prohiben que se venda como alimento y le desplazan al de complemento alimentario.
No seré yo quien defienda al Ceregumil pero digo que si en la AEMPS decidieran hacer lo mismo con los productos homeopáticos a los que les acaban de dar el visto bueno, verían que aparte del azúcar del excipiente no hay «na de na» y así podrían colocarlos en el lugar que crean conveniente.
¿Por qué no lo hacen?