Pero resulta que no es la primera, y me temo que tampoco la última. Madrid, Asturias, Cataluña, Galicia, Valencia o Castilla la Mancha. ya le han precedido y como se puede apreciar sus responsables políticos son de todos los pelajes. Por ahora Euskadi está fuera de famoso céntimo. Vamos, 7 que sí y 10 CCAA que todavía no.
Tengo un amigo que es transportista y está con este tema que bufa. Dice, y no le falta razón, que ya está bien de hincarle siempre el diente a lo mismo. Que por qué no se varía un poco. Dice que como a el no le gusta el futbol, por qué no se grava con un euro las entradas a los partidos de futbol o que como no tiene perro por qué no se grava tener animales de compañía pero que dejen de tocarle siempre a su gasóleo que no puede más.
Y yo le entiendo. Estas decisiones suenan a improvisaciones recaudatorias en lo más fácil y también en algo injusto. Mientras tanto, el copago es un tema tabú pero estos impuestos se ven como algo normal. De ponerle un impuesto sanitario a algo habría que ponérselo a lo que influye directamente de forma negativa en la salud. Por supuesto el tabaco y el alcohol, pero también a la panceta. Y que tal al sedentarismo. Esto si que sería innovar. El que no se mueva, impuesto que te casco. Se incorpora un chip al personal y se le controla por GPS.
Pero sobre todo habría que gravar el trabajar que eso si que contribuye a deteriorar la salud pero lo malo es que si estás en paro también la salud se ve afectada. Mejor dejo de dar ideas.

