Apúntate al Club de fans en apoyo a Belén Crespo

Acabo de fundar un club de apoyo a Belén Crespo y me he apuntado el primero. Porque a mi no me gusta ver sufrir a las personas, no me gusta hacerles pasar por tragos como el que ha tenido que pasar esta buena mujer.
No la he visto en la entrevista pero me la imagino sudando tinta, espesa y a chorros, intentando justificar lo injustificable y diciendo cosas que le habrá costado un mundo decirlas. Pero di que sí, Belén, que somos unos mandados y que con el pan de los hijos no se juega. Tienes toda la razón. Yo hubiera hecho y dicho lo mismo. La culpa es de la Merkel y sus compatriotas que son los que mandan en Europa, tan serios y rigurosos para unas cosas y tan crédulos para otras, y resulta que nos han metido un gol por toda la escuadra «Hay que tener en cuenta que las normas se hacen para toda Europa, que nosotros tenemos muy poca cultura de la utilización de medicamentos homeopáticos pero que hay países como Alemania donde gran parte de las clínicas importantes utilizan estos productos.» Y ya está.
Después de este trago, necesitas apoyos, sobre todo mañana cuando vayas a la oficina de la AEMPS y tomes conciencia de que ahora perteneces a la AEMPSFT (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios y del Fraude Total). Pero tranquila. El Club de apoyo a Belén estará ahi para que notes nuestro calor. Hoy por ti y mañana por mi.
Ya lo dijo el Papa Benedicto XVI: En el portal de Belén, no había ni mula ni buey y ahora añadiría ni medicamentos, salvo los homeopáticos.

¿Es posible hacer las cosas de otra manera?

Recuerdo que hace mas de un año, en la ronda de conclusiones de la Jornada #videosysalud 2012 que celebramos en Bilbao yo apunté una idea: «Las cosas es posible hacerlas de otra manera» en referencia a unas jornadas sin patrocinio de la industria y con una fuerte implicación de todos los que colaboraron en ese evento.

Hoy, un año después, hay otras muestras de iniciativas en este sentido y para demostrarlo os traigo este botón. 

PLANIFICACION XIV JORNADAS DE OSTAZEN 
(Sociedad Vasca de Medicina Familiar y Comunitaria)

– A primeros de año formamos un solo comité (organizador y científico) formado por ocho personas, incluidos dos residentes, dividiéndonos las tareas a realizar

– Ya desde el principio teníamos claro que queríamos unas Jornadas libres del patrocinio de la industria farmacéutica y autofinanciadas (más o menos 70% con las inscripciones y 30% con las cuotas de los socios). Era difícil cuadrar presupuesto pero:

  • Contábamos con la cesión gratuita por parte del Ayuntamiento de Vitoria del Palacio de Europa, sede de las Jornadas.
  • Solicitaremos subvención al Gobierno Vasco
  • Propusimos a los ponentes (45) su participación desinteresada. No cobrarían nada por sus ponencias, aunque pagaríamos dietas, alojamiento e incluíamos una cena de bienvenida. Es de reconocer que todos, excepto dos ponentes que solicitaron emolumentos (se les sustituyó por otros) aceptaron sin problema. Hay que darse cuenta de que los ponentes no eran todos médicos de familia, e incluso los que lo eran, no todos pertenecían a Osatzen. Hay médicos del segundo nivel, fisioterapeutas, farmacéuticas, enfermero e incluso una paciente.
  • Nos comprometimos a trabajar como “azafatos” en todas las actividades organizativas de las Jornadas, para no tener que contratar a nadie.
  • El tema de cuotas se discutió mucho. Algunos pensábamos que deberían pagar todos los residentes, pero al final salió mayoritariamente que para los R1 fuera gratis. También se discutió la cuantía de las cuotas, que al final quedaron: No socios: 100 euros, socios y enfermeras: 60 y residentes (excepto R1) 30. (Yo particularmente pienso que lo gratuito a veces pierde valor y si algo queremos, deberíamos estar dispuesto a pagarlo)
  • Dependemos de que la inscripción sea alta para que nos salgan las cuentas, lo que supone un riesgo.
– Otro tema que debatimos en la primera reunión era que queríamos dar un aire innovador a las Jornadas, cambiando un poco la estructura convencional:

  • Creamos un apartado de “Encuentros” donde queríamos que los asistentes, de una manera relajada y tras una corta exposición de los ponentes para centrar el tema, tuvieran tiempo para hablar, compartir experiencias, realizar propuestas. ¡Eso que normalmente no se puede hacer en las charlas convencionales por falta de tiempo!
  • Se nos ocurrió acabar las Jornadas con tres o cuatro charlas formato “TED” invitando a profesionales desligados de la medicina pero que nos pudieran contar de una forma brillante y amena “ideas dignas de difundir”, que es la filosofía de las “TED”. Incluso éstos han aceptado participar desinteresadamente.

Han pasado muchos meses y todo ha ido bien, está cerrado el programa y todo encauzado. Ahora queda esperar la respuesta de nuestros compañeros; yo no las tengo todas conmigo ya que hay bastante apatía hacia estos eventos, cosa que igual nos hemos ganado a pulso, y también dificultades para asistir a actividades docentes, con la que nos está cayendo de recortes. Hemos enviado correos a todas las Gerencias, solicitando faciliten la asistencia debido al interés de las Jornadas, pero….

Por otro lado también pienso que este tipo de Jornadas, Congresos… tienden a desaparecer. Sería más apropiado y provechoso realizar 3-4 reuniones a lo largo del año, de media jornada, sin tanto acto social (con un café para charlar un rato entre nosotros valdría), y tratar temas monográficos de interés para todos. En Osatzen este año vamos a realizar dos (en sábados y por la mañana). Una la hicimos en diciembre del 2012 sobre la historia clínica informatizada y la receta electrónica que nos estaba dando muchos problemas, y otra está prevista para esta sábado 5 de octubre sobre las Organizaciones Sanitarias Integradas (OSIs), que se nos vienen encima.

Espero que sirva para algo

Un saludo

Concha Mendoza


Acabo de formalizar mi inscripción. Acabo de abonar mi cuota que pago de mi bolsillo. Yo creo que ya es hora de cambiar los hábitos adquiridos. Es hora de apostar por «otras formas de hacer las cosas» porque es posible, porque es bueno para todos. Es hora de superar las inercias que nos pasan facturas.

Es clave la respuesta de los compañeros. Hay que animarse para poder tener una organización potente, sana, sin servidumbres ni ataduras. Vamos, para poder estar orgulloso de ser de esta sociedad. Mi enhorabuena por la apuesta clara y decidida.

Nos vemos en Gazteiz

No hay persona sana sino mal diagnosticada (y ya se encargará de que eso no suceda la industria farmacéutica)

Pero dentro de la joya del video del TAMS, hay un joyón escondido y es la parte del discurso del abogado definiendo claramente que no hay persona sana sino mal diagnosticada y que, tranquilos, todo tiene solución ya que, a buen seguro, la industria farmacéutica ha encontrado una pastilla para tu problema. Se debería proyectar en todas las facultades de medicina.

Unas ovejas negras


Cuando leo estos titulares se me queda un mal cuerpo que para qué os a contar. 

Cierto es que en todo colectivo hay ovejas negras y que estos casos son las excepciones que dan motivo a titulares como el que he citado. Pero también es cierto que no se oye un griterío de voces escandalizadas, solicitando que los mecanismos de depuración se pongan en marcha y eliminen las partes cancerosas del resto del colectivo sano. 

«los comerciales recibían primas del laboratorio que los contrataba y los médicos una cantidad pactada por receta y acordada previamente con los comerciales» 

En casos tan flagrantes como este resulta que al final el objetivo de los culpables es alcanzar un acuerdo que les exima de cárcel. Dos años de inhabilitación, una multa de chichinabo y listo para el servicio?? Yo, al menos, les hubiera añadido una orden de alejamiento de un representante de la industria farmacéutica para el resto de sus vidas. Para evitar tentaciones mas que nada.

El coste de la visita médica 2/3

Continuando con las reflexiones en torno al documento que publique hace unos día, hoy me voy a centrar en un aspecto del mismo que me ha llamado la atención

Esta práctica, tal como está funcionando en la actualidad, tiene además un coste para los servicios públicos. 
  • El tiempo médico dedicado a la información transmitida por la industria farmacéutica ocupa para cada médico entre 5 y 15 minutos, diarios, nueve meses al año, lo que supone unos 400.000 € en la Comarca Interior y unos 600.000 € anuales en el Hospital Galdakao-Usansolo. 
  • Para toda la atención Primaria de Bizkaia estas cifras se sitúan en el entorno de 1,5 millones de euros y en el total de Osakidetza, tanto en atención primaria como en hospitalaria alcanzarían el valor de unos 9 millones de euros.
  • Se desconocen las ventajas que tiene para las organizaciones sanitarias dedicar estos recursos públicos a la información directa de la industria.
Reflexiones y argumentaciones como esta te pueden llevar a una disyuntiva de la que no siempre es fácil salir airoso. Ya lo dice el dicho popular: Cuidado con lo que argumentas no vaya a ser que te quedes con el culo al aire (o con las bragas, o con los calzoncillos en la mano en versión mas castiza)
Porque una vez que has puesto precio a una acción, esta vale lo tasado y deja de ser un ente etéreo. Pasa de algo intangible a tener un valor (9.000.000 €/año). Y pasa de no tener dueño ni perro que le ladre, a ser un bien público, en este caso,  sometido por tanto al escrutinio de la gestión de los recursos de la sociedad.
El hecho que se describe continua vigente, día tras día, en todos los Centros de Salud y Hospitales de la red de Osakidetza. Y yo me planteo:
Si es conocido su valor y se consiente, será porque tras una evaluación de coste/rentabilidad, el balance se inclina hacia la rentabilidad y es por eso por lo que se permite y se perpetúa. Y en ese caso no parece coherente argumentar su coste como elemento peyorativo en referencia a la visita médica. Es lo que cuesta pero es rentable.
En el caso de que no se considerara rentable, lo más lógico sería prohibirla (o cobrarla) ya que se está despilfarrando un porrón de euros en algo que no es rentable para la empresa, máxime cuando el recurso es un bien público y la ética de la organización no puede (o no debería) consentir un uso inadecuado de los recursos o la no optimización de los mismos.

Ya me veo a todos los gerentes facturando a la industria por la visita médica (como medida temporal mientras dure la crisis y luego ya hablamos) y a lo peor pasamos de ponerla en entredicho a que sea obligatoria como fuente de ingresos (que la crisis agudiza mucho la imaginación)

Bonito tema para que alguna comisión ética se pronuncie al respecto. Yo sólo planteo la duda argumental

La eficacia y la eficiencia de un documento sobre la Ética (y estética) de las actividades formativas e informativas 1/3

El Documento en cuestión sitúa la FC patrocinada por la IF en los Centros y en los Hospitales en el contexto de los «casos excepcionales» y propone que cuando se produzca, se desarrollen bajo estas tres premisas

3.3.: CASOS EXCEPCIONALES

En los casos excepcionales en los que la comisión de formación organice una actividad con patrocinio de la industria farmacéutica, se cumplirán los siguientes requisitos: 

a): La actividad formativa que se organice responderá a una necesidad formativa de los profesionales y no a una propuesta desde la industria. 

b): El ponente deberá realizar una declaración escrita sobre conflictos de interés, que estará accesible a los participantes en la formación (Anexo II) 

c): No se entregará ningún obsequio, documentación publicitaria, ni se realizarán en el Centro actividades lúdicas posteriores o relacionadas con la actividad.
Al documento le concedo valor en tanto y cuanto propicia una clara labor de concienciación para todos aquellos que lo quieran leer. Lo que normalmente sucede es que suelen ser los que menos necesitan concienciarse del problema los únicos que lo han leído y que le han dedicado un minuto a la reflexión. (la paradoja de los cuidados inversos trasladados a la ética)
Pero para el resto del personal, me permito dudar de su eficacia salvo que me digan y convenzan de que en la Comarca Interior no se realizan actividades de este tipo y de que en caso de realizarlas cumplen con los requisitos exigidos
¿Cuantos documentos sobre conflicto de intereses se han firmado?
Y sobre la eficiencia del mismo, no quiero ni pensar en cómo se monitoriza un evento de ese tipo para garantizar el punto c) incluidas la acciones detectivescas para el seguimiento de las «actividades lúdicas posteriores o relacionadas con la actividad». Nos va a salir mas caro el collar que el perro
Cuando leo este tipo de documentos o declaraciones no puedo dejar de esbozar una sonrisa y pensar en la famosa frase «To er mundo e güeno» y que el papel es capaz de aguantarlo todo.
La realidad se suele empecinar en demostrar que los hechos son un poco diferentes.
¿Y qué pasa cuando la actividad la plantea la propia Organización a nivel central? ¿Se van a pedir estos mismos puntos de compromiso? ¿La ética es una cosa solo de «indios» o también afecta a los «jefes»?

Apendice:
Una vez ya elaborado el post y programado para el lunes (los otros dos se publicarán el martes y el miércoles) leo las preguntas que se plantea Rafa R
  • ¿cuantos profesionales conocen el documento? 
  • ¿Cuántos lo aplican? 
  • ¿Xq sólo en primaria?
  • ¿Xq no para toda la red de Osakidetza? 
  • ¿XQ «oficialmente» se viene actuando en contra de lo que expresa el documento?
En mi escrito creo haber respondido, en parte, a las cuestiones planteadas o mas bien compartimos las dudas. Como epilogo, yo lo resumiría, como los mandamientos de la ley de Dios, en dos:
1) ¿Es la ética de los profesionales de la Comarca Interior distinta del resto de los profesionales de Osakidetza? Si la respuesta es NO como cabe presuponer, el documento debería extenderse a todos los profesionales y a todas las actividades de la red, incluidas las actividades de la Consejería de Salud. No se puede exigir a los «indios» lo que no cumplen los «jefes»
2) Enumerado el punto 1) insisto en que no hay nada mas similar que un brindis al sol que elaborar una instrucción de la que ni siquiera se conoce su contenido y digo más, que su cumplimiento quede al albur de la buena voluntad del personal. Para ese viaje nos sobran las alforjas

Ética (y estética) de las actividades formativas e informativas

A raíz de los post que se han publicado en torno a la Formación Continuada (FC) y el papel que juega la Industria Farmacéutica (IF) en ella, desde la Comarca Interior de Bizkaia me han enviado el documento que adjunto. (gracias por el envío)
Lo publico sin reservas ya que es un documento público y que se ha remitido a ASVIME con lo que su difusión es ampliamente conocida en ciertos sectores entre los que tengo que reconocer no me encontraba ya que desconocía su existencia.
El documento (al que he adjuntado la reflexión en la que se basa y que está elaborada por el Comité de Ética Asistencial de su Comarca) se titula «Ética de las actividades formativas e informativas».
Pocas veces tan pocos folios han puesto en marcha mis neuronas de una forma tan reactiva y tras su lectura han surgido unas cuantas ideas que pienso publicar en varios post consecutivos.
Me parece importante reseñar un aspecto básico que es el que luego me va a dar pié a mis devaneos reflexivos (también conocidos como «pajas mentales»). Y es el hecho de que el documento está elaborado por lo que podríamos denominar, las estructuras del poder administrativo, es decir, los jefes de toda la vida que si bien se basan en un documento previo de la Comisión de Ética Asistencial, cambia el matiz al transformarse en un documento oficial de la Organización.
Por eso y en este contexto me ha sorprendido el título: Ética de las actividades formativas e informativas, enarbolado por la Dirección de una Comarca. Todo un reto que sitúa el terreno y las reglas de juego a un nivel poco habitual
Importante destacar que además de comentar aspectos «domésticos» hace un recordatorio de los recursos que tenemos los profesionales a nuestra disposición y que en ocasiones no usamos o desconocemos 
En las últimas 2-3 décadas se han desarrollado tecnologías que han horizontalizado la información técnica, sobre todo en las profesionales relacionadas con la salud. 

Lo que hace 30 años requería revisar todas las revistas especializadas para estar al día en los conocimientos médicos o un poco más tarde disponer de muchos discos de Medline u otras fuentes y de mucho tiempo para analizarlas, ahora se realiza con unos pocos clicks. 

La metodología estadística se ha adaptado creando elementos de búsqueda e identificación de la evidencia en la información, originando la llamada “Medicina basada en la evidencia, MBE”. 

Las revistas científicas de más prestigio internacional están en continua evolución para asegurar la independencia de la información, que publican utilizando la declaración de conflictos de interés de los autores, la revisión por pares y la identificación de los sesgos de publicación, de comunicación o no de resultados y de irrelevancia de los resultados. 

Osakidetza ha puesto a disposición de sus profesionales la Biblioteca virtual de ciencias de la Salud tanto con acceso desde la Intranet de Osakidetza como desde Internet
Vaya por delante mi conformidad con el contenido del escrito en líneas generales. Pero ello no puede ser un obstáculo en intentar matizar ciertos aspectos, profundizar en efectos colaterales o reflexionar sobre su eficacia. (sin ello, este blog sería un páramo)
Los temas que me gustaría abordar son estos tres
  • La eficacia y la eficiencia del documento (1/3)
  • El coste de la visita médica (2/3)
  • Los conflictos de intereses (3/3)

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Normon se normaliza y los genéricos se generalizan

No es habitual la publicidad de los laboratorios farmacéuticos en plan institucional y sin asociarse a un producto concreto. Pero parece que la crisis ha convertido a los genéricos en una oportunidad y sus fabricantes han decidido contrarrestar las famosas campañas a favor de las marcas, como ya comentamos hace un año en este post «Apelando al subconsciente colectivo»
Parece que han decido dejar atrás las connotaciones peyorativas, sacar pecho y aparecer con la cabeza alta (y si es de la mano de un personaje famoso y en plan matrix total, pues mejor) y defender que ellos también son una marca de garantía.
Ya se sabe que con la crisis ya nada es igual. Lo que hace unos años era un atentado contra la libre prescripción hoy es una propuesta para evitar la privatización.
Hablando de estos temas siempre me acuerdo de un paciente que tengo, joven y con «afición», que usa Viagra y que le va de cine. Cuando salió el genérico se lo comenté y se lo prescribí. Le funcionó igual. Luego una sentencia retiró los genéricos y ahora le tengo que volver a recetar la marca y cada vez que lo hago escucho una retaila de lamentaciones por la diferencia de precio, la crisis y todo eso.
Si ya lo dice el refrán:  A buen hambre no hay pan duro

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Los SYSADOAS si tienen quien les escriba


Al contrario que el pobre coronel que no tenía a nadie que le escribiera,  a los SYSADOAS le escriben a pares. Pero no son unos pares cualquiera. No. Tienen cosas en común. Las escribientes son mujeres, farmacéuticas y ambas se apellidan CALVO. No me digáis que no es una casualidad

Pero no es lo mismo, ni los mismo da, un calvo que otro calvo o en este caso una calva que otra calva,
Por un lado tenemos a Rosario Calvo, Catedrática de Farmacología de la UPV que acaba de publicar en la Gaceta Médica de Bilbao el artículo que os adjunto.
En el se declara firme defensora de los mencionados fármacos con declaraciones que no dejan lugar a dudas en relación al tema que nos ocupa: «La intención del presente trabajo es extraer de dichas publicaciones aquellos aspectos que puedan ayudar a los responsables de la salud a entender las circunstancias de esta situación y a aceptar la evidencia que declara a los fármacos acusados, no culpables» «falsa acusación«
La autora hace declaración explícita de ausencia de conflicto de intereses

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Y por otro lado, casi coincidiendo en el tiempo, otra Calvo, Cecilia Calvo en un estupendo artículo que aborda temas de financiación y economía de la salud, al respecto escribe

Condroprotectores: una eficacia cuestionada
Los condroprotectores, también llamados SYSADOA (Symptomatic Slow Acting Drugs for Osteoarthritis), son un grupo de medicamentos empleados para el tratamiento sintomático de la artrosis. En nuestro país, tres fármacos de este grupo están autorizados e incluidos en la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud (la glucosamina, el condroitín y la diacereína, todos de administración oral), además de alguna formulación para administración intraarticular. En muchos países de nuestro entorno no están comercializados como medicamentos, sino como suplementos nutricionales o nutracéticos. En otros, como Suecia o Dinamarca, se adoptó, en 2010 y 2011, respectivamente, la decisión de retirar la glucosamina de la financiación, fundamentándola en que no había demostrado efectividad como tratamiento sintomático de la artrosis.4, 5

En España, los tres fueron autorizados hace varios años mediante procedimiento nacional a través de la AEMPS6tras publicarse diversos ensayos clínicos de pequeño tamaño, de corta duración, en ocasiones con deficiencias metodológicas importantes, con resultados discrepantes entre algunos de los estudios y, en su mayoría, financiados por empresas con intereses en la producción o comercialización de este tipo de medicamentos, en los que se ponía de manifiesto una modesta eficacia sintomática.7 Su utilidad en el tratamiento de la artrosis ha sido cuestionada posteriormente en numerosas ocasiones.

En el año 2006 se publicaron los resultados del ensayo clínico GAIT8 , promovido por los National Institutes of Health norteamericanos, en el que se observó que después de 24 semanas de tratamiento, ni la glucosamina ni el condroitín sulfato, ni la combinación de ambos fueron más eficaces que el placebo en la reducción del dolor en pacientes con artrosis de rodilla. Y en 2010 se publicó un metanálisis9 que volvió a poner de manifiesto que ni la glucosamina, ni el condroitín, ni la combinación eran superiores al placebo en el control analgésico en pacientes con artrosis de rodilla o cadera.

A pesar de estos hallazgos de los estudios, no hay constancia de que la AEMPS haya iniciado ningún procedimiento para reevaluar la autorización de comercialización de estos medicamentos. Si la eficacia sintomática de los condroprotectores fuese nula o clínicamente irrelevante, es posible que su balance beneficio-riesgo ya no fuese favorable y, por tanto, se estaría exponiendo a los pacientes a un riesgo potencial de reacciones adversas o interacciones con otros medicamentos a cambio de nada.

El caso de los condroprotectores no es el único. En el mercado farmacéutico español hay varios grupos de medicamentos de cuya eficacia o efectividad poco se sabe. Se trata sobre todo de fármacos antiguos que no disponían de ensayos clínicos adecuados en el momento en el que se autorizaron y con los que no se ha seguido investigando, como los venotónicos para el tratamiento de la insuficiencia venosa crónica, los vasoprotectores para el deterioro congnitivo asociado a la edad, los mucolíticos empleados en diversas enfermedades respiratorias o los extractos de plantas para el tratamiento de los síntomas asociados a la hiperplasia benigna de próstata. Esos medicamentos están ahí, muchos profesionales los cuestionan, pueden ser más perjudiciales que beneficiosos para el paciente (no sólo por las reacciones adversas que puedan provocar, sino también por los problemas asociados a la polimedicación), pero la autoridad sanitaria competente no se cuestiona la pertinencia de que continúen comercializándose.

Por ello, es imprescindible que la AEMPS ponga en marcha los mecanismos apropiados para reevaluar los datos de eficacia de medicamentos insuficientemente avalados por la evidencia científica –actividad que debería consolidar como función reguladora permanente– y ordene la suspensión de comercialización cuando el balance beneficio-riesgo no sea el apropiado, no por exceso de riesgo, sino por ausencia de eficacia. Esta actividad debería ir necesariamente acompañada de una apuesta decidida por la promoción de la investigación clínica independiente, encaminada a obtener información sobre la efectividad, en condiciones de práctica clínica habitual, de medicamentos que ya no son de interés para la investigación de la industria farmacéutica, bien porque se trata de moléculas antiguas que generan pocos beneficios o bien porque se emplean en áreas de la terapéutica poco rentables.
Y uno que no es calvo aunque lleve camino de serlo se debate entre la Calvo que es de Bilbao (y eso, quieras que no, te  puede hacer perder el norte) y la solvencia de la otra Calvo a  la que sigo desde que se me atragantó un Comprimido.
Pero a pesar de que el factor cancha pesa en la decisión, hace mucho que soy fan, follower, y lo que haga falta, de Cecilia así que va a ser que la Uni no es el pozo de ciencia que uno pre-suponía y me decanto claramente en la opción favorable a que la AEMPS se replantee la financiación de los SYSADOAS. Aunque uno en estos temas no pasa de ser un chiquilicuatro, pero por opinar que no quede.

Las Agencias de Evaluación vistas por Farmaindustria

El señor Humberto Arnés es la actual cabeza visible de Farmaindustria. En un evento que se ha celebrado en Santander ha dejado clara la opinión que les merecen, para Farmaindustria, las agencias de evaluación.

Si alguien tiene curiosidad os dejo la comparecencia completa pero os hago un resumen de las ideas clave que ha lanzado «como si no quiere la cosa».

¿Quién debe hacer las evaluaciones?

La primera idea es que para Farmaindustria eso de luchar contra una Hidra de 17 cabezas es un verdadero dolor de cabeza. Vamos, que prefieren una (grande y libre, o pequeña y encorsetada, vaya Ud. a saber). Así que se decantan por el EspañaNICE y bufan contra tanta agencia de CCAA opinando al respecto.

La segunda es que piden poder opinar en estas evaluaciones que, ya que se habla de ellos, al menos puedan dar su opinión al respecto.

¿Cómo se debe hacer la evaluación?

En este tema hay que reconocer que le han echado imaginación. Proponen que al valorar un fármaco no se hable sólo de su eficiencia sino que se contemple el valor social del fármaco. No está muy claro el tema pero parece que hay que tener en cuenta si aporta cosas como puestos de trabajo en su elaboración, aportación de la empresa al PIB del país y cosas de ese pelo. Vamos que si se fabrica un fármaco que no sirve para nada pero se vende mucho eso debe pesar un montón para las agencias de evaluación ya que genera muchos puestos de trabajo y hace que la empresa aporte valor al PIB.

¡Ah! y que sea barato el procedimiento que no están los tiempos para dispendios innecesarios. Si para profundizar hay que gastar pelas, pues mejor una cosita superficial.
¿Cuándo hay que hacer la evaluación?

A toda pastilla que cuanto se pueda rentabilizar, mejor. Y en esto tienen razón. Pero también si es para decir que la cosa no funciona.
Grandes frases para la posteridad

  • Nadie debería pagar ni un céntimo más de lo que realmente aporta un fármaco. Pero también es verdad que nadie debería quedarse sin un fármaco que pueda aportar valor por ahorramos ese céntimo. 
  • Si abordamos el tema desde una consideración excesivamente economicista, y no lo digo como término peyorativo de la palabra, sino como una aproximación económica sin contemplar las realidades sanitarias y sociales, probablemente podamos equivocarnos hay que contemplar a su juicio la aportación global que realiza un fármaco. No sólo la utilidad terapéutica, sino también su aportación sanitaria y su aportación social en el sentido más amplio posible. 
  • la industria no se opone a los estudios de eficiencia de fármacos: sí a los criterios restrictivos o a que se hagan sin escuchar nuestra voz 
  • si somos restrictivos, si pecamos por defecto, probablemente podemos dejar a pacientes sin la posibilidad de un tratamiento que le permita combatir adecuadamente su enfermedad. Y creo que no es baladí, ni es tampoco demagógico preguntarnos cuál de los dos errores, cuál de las dos equivocaciones es más importante. Si gastar un dinero adicional que representa un coste de oportunidad. Repito, con la incertidumbre del coste alternativo, qué tratamiento podría tener que fuera más eficiente para el Estado. O en este caso, dejar a un paciente sin una terapia que pueda ser importante para cubrir una patología. la industria siempre ha tenido preocupación en España y en todos los países para que esos sistemas de evaluación de la eficiencia de un medicamento se hagan con un criterio probablemente restrictivo que dificulte el acceso de medicamentos. «los estudios de coste-eficacia debe hacerlos el gobierno central. no puede ser que tras la evaluación del ministerio, haya otras 17 diferentes» «el coste-eficacia no puede erigirse en una barrera burocrática que retrase el acceso a un fármaco de aquellos pacientes que lo necesitan» 
  • Lo que a la industria le preocupa es que se haga desde una unilateralidad. Que no se le escuche suficientemente. Y no me refiero en España, sino a que en general se establezca un sistema restrictivo. Y que por tanto, la savia de la investigación, que es fundamental para nuestro sector, pueda verse limitada como consecuencia de un sistema en el que no se haya tenido en cuenta los valores y la aportación de la industria. 
  • La financiación o reembolso y precio de un medicamento tendrá en cuenta, no sólo criterios de coste-efectividad. Sino también de impacto presupuestario, su contribución al PIB. 
  • No sólo medición o valoración de la actividad innovadora que lleva detrás un medicamento, que también. Sino toda la aportación que en términos de empleo, en términos de posibilidad de ganar, de reducir horas de absentismo laboral. Cualquier otro tipo de aportación que desde el ámbito social puede tener un fármaco. Es importante señalarlo porque se ignora que nuestra legislación así lo establece. Que como criterio de asignación de precio y de determinación de reembolso de un fármaco no sólo se considera el coste-efectividad, sino su impacto presupuestario. Y también su aportación al PIB.

INTERVENCIÓN ÍNTEGRA DE HUMBERTO ARNÉShttp://www.scribd.com/embeds/106917222/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-qetlcnmeuwv1wxaeosh