Europa bicéfala y esquizofrénica

El Comité Europeo de Derechos Sociales, vinculado al Consejo de Europa, acaba de señalar en un informe que la exclusión de los extranjeros en situación irregular de la asistencia sanitaria -recogido en el Real Decreto 16/2012- no es compatible con Convenios Internacionales suscritos por España.

Los estados deben asegurar que todos los ciudadanos tienen el derecho a acceder a la atención sanitaria y que el sistema sanitario es accesible para toda la población.

la crisis económica no puede servir como pretexto para restringir o denegar el acceso al sistema sanitario que afecta de una manera muy sustancial a estos derechos.

Y además se puede hacer y se hace
Pero no vale ir de social por la mañana y pedir recorte tras recorte por la tarde. No vale llevarse las manos a la cabeza por las cifras del paro por la mañana y pedir una vuelta más de tuerca en la reforma laboral por la tarde. A ver si es el mismo personaje es el que habla por la mañana y por la tarde que nos estáis volviendo locos.
Y a los de «casa» un recordatorio. Si en este tema (y en otros) le hemos sacado el dedo en toda regla a Madrid, no vale escudarse en «eso lo imponen desde Madrid» para apretar el cinturón a los trabajadores de Osakidetza como única escusa y argumento de negociación.

La edad no es un obstáculo para tener un amigo invisible: Betion

Resulta que si, que se puede tener un amigo invisible incluso a partir de los 65 años. Se llama Betión
Me gusta la presentación del programa unificado, que no nuevo, del botón o medallón que desde hace muchos años ya viene existiendo en nuestra comunidad. Ha usado multiples herramientas y todas con buen criterio. Zorionak
Sólo una nube cubre su estupenda puesta en escena y es que como todos sabeis «El nuevo servicio también llegó envuelto en la polémica. Osatek (la entidad dependiente de Sanidad que se encargó de la unificación de la teleasistencia) adjudicó la gestión a una UTE formada por las empresas Televida (de Madrid) y la cooperativa del Grupo Mondragón Gestión de Servicios Residenciales (GSR). Quedó fuera Igon S.L., la compañía que hasta entonces prestaba el servicio en Bizkaia. Pero Igon recurrió por no estar de acuerdo con los criterios de valoración, y el Órgano Administrativo de Recursos Contractuales de Euskadi le dio la razón en agosto y declaró nula la adjudicación a la UTE. Lo previsible es que ahora Osatek interponga un recurso pero, en cualquier caso, este proceso «no afectará al servicio, que está plenamente garantizado», aseguran desde el Gobierno vasco» (Correo)
Otra duda razonable: ¿Por qué una acción de la Consejería de Empleo y Asuntos Sociales lo gestiona Osatek que es una empresa de y al servicio de la Consejería de Sanidad? Alguién me dirá que es porque está enmarcado en el espacio sociosanitario que pretende unir o englobar acciones de ambas consejerías.  Y yo le diría que en ese caso ¿por qué  han brillado por su ausencia los representantes de la Consejería de Sanidad en esta presentación?

Un cocktail imposible

 
Hay cockteles que resultan de difícil combinación y eso es lo que le ha pasado a Don Fermín. Mezclar agua y aceite supone necesitar de un tercer elemento que posibilite lo que de forma natural es imposible.
Intentar mezclar en el mismo recipiente la opinión del sector ultra ortodoxo radical de una formación religiosa con la ciencia suele resultar complejo. A no ser que de las lecturas de los documentos uno se quede con las anécdotas, se tome el rábano por las hojas y se utilice una parte  para dar la impresión del todo.
 
Veamos por partes. Es por todos conocido la preocupación que embarga a este sector ultra ortodoxo con la salud. No quiero ni mencionar los temas del aborto, la fecundación, la anticoncepción o la atención al final de la vida. Lo que algunos tal vez no conozcan es su preocupación por la salud de «enfermos» que no son tal. La última la protagoniza el obispo de Alcalá, que ha declarado a los homosexuales enfermos (si, en pleno 2011) y además aporta la solución o cura para este problema.  No aporta mucha base científa sobre los resultados de los tratamientos.
 
Olvida este cura que no sólo la homosexualidad no es una enfermedad, sino que él padece de otra claramente tipificada en el DMS IV y que se incluye en el capítulo de las fobias: la homofobia codificado  como F 40.2 o 320.29 del CIE. Sobre el pronóstico y el tratamiento en el caso de este cura prefiero no pronunciarme aunque visto lo visto le puedo recomendar algúna lectura e incluso algún tratamiento de choque. Pronóstico reservado
Pero allá él y Don Fermín (qué tiempos aquellos en el que era el responsable de comunicación de una consejería en un gobierno socialista) con sus planteamientos religiosos. Pero asociar en el mismo titular la opinión de estos progres de la salud con el comunicado que la SECPAL y la OMC han dirigido a la Ministra de Sanidad es una pirueta indescriptible. «La Iglesia católica contra la ley de muerte digna… y los profesionales sanitarios, también» Como se puede ver hay otras formas de titular la misma noticia: «La SECPAL no cree que esta ley regule la eutanasia, aunque sí que hay aún aspectos que se pueden mejorar»
 
El documento en cuestión es un conjunto de propuestas que tiene como objetivo la mejora de un proyecto que como todo proyecto humano es susceptible de mejora. El documento consta de 12 puntos y su espíritu plasma el deseo de que todo paciente pueda y deba tener opción a unos cuidados paliativos de calidad y accesibles en la etapa final de la vida e insta a poner en marcha los recursos y la agilización de los trámites necesarios (formación, infraestructuras, equipos multidisciplinares, elementos facilitadores para los cuidadores etc.)  para que esto se produzca. Perfecto.
Solamente en un punto, el 8, dice: “La nueva ley debe promover el respeto de las buenas práctica médica y de los códigos de deontología de las profesiones sanitarias” Claro, como en TODOS los actos sanitarios que afectan a la práctica médica en concreto y esta no puede ni debe ser una excepción. 
 
Deducir de esto que los médicos están en contra de regular, con cabeza y escuchando a los pacientes, sus actuaciones en la fase final de la vida no lo acabo de entender.
Y para ello intenta utilizar un emulsionante, a mi buen amigo Jacinto Bátiz, hombre sensato del que sospecho que no se sentirá muy cómodo en este papel de intentar unir a la ciencia con los sectores radicales de la religión. Cada cosa en su terreno. Los que pertenezcan a este grupo religioso que sean consecuentes con sus principios pero no manipulemos a otros sectores ni intentemos socializar los valores de un grupo a toda la colectividad.
Nota de cata: este cocktail no hay quien se lo beba y por supuesto que un servidor no está incluido en ese plural colectivo de «los profesionales sanitarios, también»
!Ay Fermín, Fermín!

El interés colectivo ante el derecho individual

Las vacunas han supuesto para la salud colectiva un gran avance en muchas enfermedades infecciosas, llegando incluso a su erradicación en algunos casos. Enfermedades como la viruela son un ejemplo. Casos de poliomielitis o de difteria son impensables en nuestro entorno.
Pero no todo son virtudes. Existe en la actualidad una moda naturalista de no vacunar a los niños con argumentos baladís sobre sus excipientes o de si el retorno a una alimentación ecologista puede superar los efectos de las enfermedades. A ello hay que añadir aspectos de gestión que hace que los ciudadanos recelen ante mensajes contradictorios.
En España hay 17 Comunidades Autónomas y 17 calendarios vacunales y si bien es cierto que se tiende a su unificación no es comprensible su tardanza. Estas situaciones plantean dudas de porqué en una se hace una cosa y en otras se plantean acciones diferentes.
A ello hay que sumar dos desastres de gestión pública en torno a las vacunas. Me refiero a la vacuna de la Gripe A y a la del VPH. Las grandes dudas que han rodeado a esta dos vacunas, los intereses espúreos de la industria farmacéutica en estos casos, han acabado por dar como normal lo que no debe ser normal y que es dudar de la conveniencia de cumplir el calendario vacunal en la infancia.
Y en este entorno se produce un caso interesante para la reflexión y el debate. ¿Qué prima antes, Los derechos individuales o el interés colectivo?
La noticia de estos días de que un juez ha autorizado la vacunación forzosa de niños contra el sarampión en Granada ante un brote de esta enfermedad y un grupo de padres que se niega a vacunar a sus hijos. Se plantea la situación de un brote epidémico en un colegio en el que se detecta un amplio grupo de niños que no se vacunan. La Delegación de Sanidad solicita a los padres que vacunen a todos los niños y ante la negativa de algunos recurre a la justicia que emite un auto forzando la vacunación.
Se plantea la disquisición de la prevalencia de dos intereses contrapuestos y de dos derechos a preservar. El derecho de los padres a vacunar a sus hijos y el interes común para evitar que se disenime un brote epidémico, de sarampión en este caso. Los padres divididos aunque al final predomina el sentido común
El juez ha primado el bien común, el interés colectivo ante el derecho individual de unos padres que son contrarios a la vacunación.
Pero el tema de debate debe ser si este razonamiento se puede extender a circunstancias de normalidad y no sólo cuando se produce un brote epidémico. Si se tiene que recurrir a la justicia de forma individual o este concepto jurídico es aplicable de forma generalizada. Si sólo es aplicable en Granada o también en Aldeanueva de Arriba.
Dejamos abierto el debate ya que para pontificar están los pontífices. Mientras, a mis pacientes les aconsejo vacunarse y que vacunen a sus hijos por ellos y por el bien común colectivo y a las autoridades les pido diligencia en la unificación de calendarios y criterio en la gestión de ciertas vacunas y que se pongan un impermeable ante los intereses ajenos a la salud de la población