La Comisión Deontológica Central acaba de publicar un documento sobre la libre prescripción. Antes de continuar me gustaría precisar que las Comisiones Deontológicas son órganos independientes que emiten opinión y doctrina, la cual puede o no ser refrendada por los órganos de dirección de los colegios a los que asesoran. En este caso su informe ha sido corroborado y por tanto tiene el refrendo de una organización, en este caso la OMC.
Vaya por delante que hacía mucho tiempo que no leía un informe tan claro, tan rotundo y tan preclaro y con el que me identifico en el 100% de su contenido.
Libertad de Prescripción http://d1.scribdassets.com/ScribdViewer.swf?document_id=50593543&access_key=key-1bcpmq1nzvj5doy5yf1s&page=1&viewMode=list
Pero estamos en un país democrático y todo el mundo tiene derecho a opinar, a discrepar e incluso a ironizar sobre sus contenidos, y que al igual que yo lo aplaudo, lo defiendo y coincido con su planteamiento, otros pueden no coincidir con él. No pasa nada. Faltaría más.
Cuando si pasa es cuando en tu discrepancia no existe argumentario alguno salvo la mofa, la siembra del infundio, el intento de asociación peyorativa y el insulto descarado para unas personas a las que no se conoce, sobre las que se vierte lodo a raudales sin el más mínimo razonamiento en un intento de descalificarlos por el mero hecho de no coincidir con los planteamientos del discrepante.
Lo que de verdad me sorprende es “el silencio de corderos” que rodean ciertas manifestaciones que, con una derroche sin límite, ofenden por doquier. No sé si se debe a que todo el mundo está de acuerdo con su forma de descalificar, si pasan de él ante las “boutades” que suelta o si le temen más que a un “nublao”
En esta ocasión me considero ofendido personalmente ya que me ha tildado de enemigo de la libertad, nada menos, ya que me considero uno de esos blogueros que están de acuerdo con esta línea de pensamiento. Si sólo por pensar me regala este epíteto ¿qué me puede pasar si formo parte de alguna acción?, ¡no lo quiero ni suponer! Por lo menos, paseíllo al amanecer y al paredón. Me queda el consuelo de no estar sólo ya que al parecer en la lista maldita no soy el único. Y hay más
Cierto es que con defensores de la libertad que para defenderla no son capaces de usar el argumento, la dialéctica y que su única arma es el insulto, la descalificación, las insinuación de «vendidos a una conjura judeo-masónica», acusaciones de usar las verdades a medias con trucos de prestidigitadores baratos,… prefiero que no defienda nadie mi libertad que ya me la defenderé yo solito, dando por sentado que estoy equivocado, claro está.
Así que un aviso a navegantes. Cada uno que defienda sus argumentos, los exponga, los explique, los matice y a partir de ahí que el resto de lectores opinen, se adhieran, discrepen o se callen o lo que les venga a bien hacer. Pero a partir de hoy, ni un insulto más porque ya está bien. La paciencia, y la mía en especial, tiene un límite.
PD: Tengo que rectificar. Van apareciendo comentarios que discrepan de su postura. Felicitarles por el tono tan comedido de sus cometarios que marcan un claro contrapuno de estilos.
