Un PACTO que no es un PACTO sino simplemente un P(rimer)ACTO

Curioso las reacciones, por poco usuales, que se están produciendo a raíz de la firma de ese Pacto/Acuerdo entre el Foro de la Profesión Médica y el Ministerio de Sanidad.
Por un lado han aparecido voces críticas con su firma, con su contenido, con su «no contenido», por el escenario, por la foto y si te descuidas por el traje que llevaba Sendín (De buenas intenciones está enladrillado el infierno, Los silencios de un pacto de silencio, El pacto,  son sólo unos ejemplos). Por otro y en un alarde de capacidad de respuesta, el Presi de la OMC, que ni corto y sobre todo, ni perezoso ha ido contestando a todas las opiniones críticas, (La respuesta de JJ Rodríguez Sendín a mi comentario, Respuesta de Juan José Rodríguez Sendín a nuestro artículo sobre «El Pacto») en un tono moderado (ahora ya se porqué nunca podré ser presidente de la OMC ni aunque lo deseara) y bastante bien argumentado.
Lo cierto es que lo que han firmado es un precioso brindis al sol y que servir, lo que se dice servir, servirá para poco. Pero dicho lo cual, no me parece mal su contenido. Define un marco conceptual, una hoja de ruta, insinúa los límites del terreno de juego y al estar por escrito se evitará partir de cero cuando se proponga un nuevo pacto/acuerdo, que a buen seguro se celebrará (foto incluida). 
Como en todo texto hay partes que comparto, otras que rechazo, echo en falta algunas cosas, y sobre la puesta en escena pues más de lo mismo. La lectura de todo lo antedicho colocará a cada uno en situación pro o en contra de su firma. Pero eso es lo de menos. Si no se hubiera firmado existirían las mismas posturas a favor o en contra y encima les acusarían de inoperantes. 
Lo que quiero destacar es la actitud de Sendín (en esta ocasión). Se ha fajado en el debate y eso, ya se sabe, tiene sus riesgos, pero también sus reconocimientos y este es uno de ellos por mi parte. Prefiero líderes que aciertan o yerran pero lo explican que a los sabios que se creen en posesión del oráculo divino y que sólo lo explican cuando les obligan. Prefiero líderes que se tengan que explicar por tomar iniciativas a líderes inertes Y además ya se sabe que
En cualquier caso como instituciones, ademas de protestar es preciso intentarlo cuantas veces sea preciso. Al menos todos los que integramos la directiva del Foro así lo entendemos y doy fe.
Es verdad que el infierno esta llenó de buenas intenciones. Y el limbo de los justos de aquellos que teniendo la razón no hicieron nada para alcanzarla o de aquellos que se pasaron el tiempo pensando que alguien lo arreglaría o de aquellos afiliados al pensamiento TINA o su peor variante la del pensamiento único.

No esperaba menos de un Presi que usa twitter y que le mola el tema de la red.
A mi, Presi, no hace falta que me contestes. Soy consciente que desde el norte, por mucho que gritemos, no nos oís en Madrid.

Super Agente 86: la panacea a los problemas del SNS


Una de la propuestas clave, y parece que la piedra angular, que médicos y enfermeros (bueno, en realidad unos  pocos médicos y unos pocos enfermeros) han realizado para solventar la crisis es esta: 

Para poder implementar las diferentes medidas es imprescindible la creación – mediante ley orgánica – de una Agencia del Sistema Nacional de Salud con capacidad ejecutiva y en cuyo órgano de gobierno participen las autoridades sanitarias, los profesionales y los pacientes.
Bien, ya está, ya tenemos la solución. Una superagencia, llena de superagentes, ubicada en Madrid, por supuesto, que va a ser la panacea para todos los males de sistema sanitario nacional.
Claro que la solución parece ser más una declaración de intenciones que otra cosa.
Bajemos un poco más en la operatividad de la medida propuesta:
  • ¿Quienes van a componer esta Agencia con tanto poder y como van a ser elegidos sus miembros? ¿Por elección directa? ¿por designación, de quién y cómo? ¿en virtud de qué? No es lo mismo Laporte o Repullo que Lamela o Lasquetty
  • ¿Una vez conformada la Agencia, como va a aprobar sus resoluciones? ¿Por unanimidad, por mayoría cualificada, por mayoría simple, por consenso?

  • ¿Cuál sería el patrón oro para tomar decisiones? ¿La evidencia, los modelos con resultados contratados, la imaginación, la innovación tan en boga, la ocurrencia de los presentes?

  • ¿Abarcarían temas de cartera de servicios y prestaciones, gestión económica, gestión de personas, todas, ninguna?
  • ¿Las propuestas que emitan serán de mínimos o de máximos? ¿Serán capaces de formular propuestas que recojan toda la variabilidad diferenciadora de este nuestro país? Como en el calendario vacuna, l por ejemplo.
  • ¿Hacia qué modelo sanitario tenderán sus propuestas? ¿Sería posible que la hipotética Agencia propusiera un modelo privatizador, externalizador de servicios, concertador con agentes privados, o sólo se admitirían propuestas de modelo público al cien por cien?

Claro que para todo esto no hay respuesta en la propuesta y a poco que le dediquemos un ratito surgirían más matices y dudas de difícil solución. 
Cuando leo este tipo de soluciones tan bienintencionadas a la par que vacías, siempre acabo repitiendo el mismo sonsonete y que no es otro que crear, mediante ley orgánica por supuesto, una Agencia Internacional de Soluciones de Conflictos, con capacidad ejecutiva, of course, y en cuyo órgano de gobierno participen todos los afectados en el tema a solucionar. 
Y de un plumazo la paz entre israelíes y palestinos se hace realidad. Está chupado.