Pero ¿qué tiene Stanford que no tenga Amorebieta?



Una buena iniciativa desde el punto de vista conceptual. El que los pacientes sean capaces de conocer mejor su enfermedad, implicarse de forma proactiva en su autocuidado y mejorar sus relaciones con el sistema sanitario es algo que sólo puede recibir parabienes. 

Y mas si el papel de los pacientes en la transmisión de la información es nuclear en la iniciativa.

Por tanto una gran iniciativa que se debe continuar … aunque no necesariamente con la estructura actual.

Y lo digo por el método elegido. Se ha apostado por un método desarrollado e impartido por la Universidad de Stanford que ha sido el referente de estas iniciativas a nivel internacional.

Pero ¿qué tiene Stanford que no tenga Amorebieta? Sinceramente NADA. Es un método clásico que cuesta unos buenos derechos de autor, que te encorseta hasta límites absurdos y que tiene una metodología y un material de ayuda que siendo generoso lo calificaría de vetusto.

Así que entre dar de comer a los de Amorebieta o a los de Stanford, no tengo dudas en este caso y con la crisis que tenemos, a lo mejor hay que mirarlo


Esto lo escribí en diciembre de 2012. Pues bien, a día de hoy se puede afirmar que la continuidad de Paciente Activo en el futuro se va a sustentar en la elaboración de un método propio donde los temas alimenticios se acerquen a la euskodieta, donde los materiales de apoyo nos suenen próximos a nuestra cultura y sensibilidad, donde el método y los materiales se habrán chequeado con pacientes de nuestro entorno, donde el lenguaje se amolde a nuestra idiosincrasia.  
Os podéis imaginar lo contento que me he puesto con la noticia. Estoy seguro que el salto cualitativo va a ser notable y para bien. Que se va a elaborar un material de primera. Un paso acertado si se quiere que esta iniciativa se pueda desplegar a toda la población. 
Porque ya se sabe que cuando los de «Amorebieta» se ponen a la labor no hay quien los supere.
¡Aupa Amorebieta! (y el producto nacional con euskolábel)

Osasun Eskola

Ya se sabe que hoy en día prima eso de que el paciente este empoderado hasta las cachas, tome conciencia de su enfermedad y participe de forma activa en la toma de las decisiones compartidas. Y si lo dicen los sabios y los gurús no seré yo quien lo cuestione

Y como en Euskadi no vamos a ser menos, se acaba de publicar en el BOPV un acuerdo del Consejo de Administración de Osakidetza que intenta poner un poco de orden en el abigarrado mundo de la educación a los pacientes, en el fomento de hábitos saludables y de cuantas iniciativas múltiples pululan por ahí, cada una hija de un padre y una madre y en general sin perrito que les ladre

http://www.scribd.com/embeds/155506769/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-1ctyfx2gqfx2ibf57o6z&show_recommendations=true

La solución ha sido la creación de Osasun Eskola, un organismo, un Directorio que agrupe todas la iniciativas existentes, les de coherencia, proponga una misión y visión conjunta, disponga de un plan global, de un presupuesto único y de un despliegue coherente.
Hasta aquí todo parabienes si bien su lectura, dificultosa por su compleja redacción, crea en ocasiones mas dudas que las que pretende resolver. Habrá que esperar a ver quienes son las personas que sean las encargadas de la encomienda ya que de su perfil va a depender el éxito o el fracaso de esta, nuestra Escuela de Salud.
Pero a pesar de las virtudes que a buen seguro adornarán a quien le encarguen el proyecto, la cosa empieza un tanto chunga.
Una de las misiones princeps que deberá abordar será la
COORDINACIÓN 2.0:

1.– Desarrollar información atractiva, actualizada y en diferentes formatos sobre el programa Paciente Activo para su difusión en los diferentes formatos electrónicos y redes sociales, dirigida tanto a potenciales asistentes al curso como a profesionales sanitarios. Mantenimiento y actualización tanto de la web como de las diferentes redes sociales.

2.– Ayuda en el desarrollo y mantenimiento de un lugar de encuentro virtual de pacientes que han asistido al curso y los formadores que permita continuar la relación creada en los cursos presenciales, con posibilidad de compartir documentos, etc.

3.– Ayuda para el desarrollo de los cursos on-line que contenga de las opciones disponibles en éste tipo de formación on-line (foro, chat, materiales, mensajes, video-conferencia, figura de moderador, etc.) Esta versión on-line exige desarrollo tecnológico y adaptación de materiales, ejercicios y dinámicas de la versión presencial
Pues quien ha pensado en el nombre de este proyecto no ha tenido en cuenta algo muy habitual. No ha metido en Google el término «Osasun Eskola»
Si lo hubiera hecho hubiera comprobado que ya existen 2 web con esa denominación

Que en Facebook también existe la versión de la web anterior

Que en Twitter el término @Osasun_Eskola es de un grupo de enfermeras

Y hasta que en Linkedin se lo han pillado por la mano

Ya sé que poderío sobra y si hay que comprarlo se compra o que se soluciona con un Osaki por delante o por detrás. Pero el hecho es que estoy seguro que a nadie se le ha ocurrido lo de chequear el nombre de cara a un despliegue en la redes sociales.
Por si cambian de idea les diré que el término Pazienteen eskola está virgen e impoluto y total, reconozcámoslo, este invento no es mas que una copia de la Escuela de Pacientes andaluza. Un buen ejemplo en el que mirarse y de los que aprender.

Actualización: Hoy he recibido una llama desde SSCC de Osakidetza para informarme que han solicitado el registro de la marca Osasun Eskola. Lo primero, agradecer el detalle y la aclaración y desear suerte a la iniciativa y que su presencia en las redes sea una realidad

Balance sanitario de una legislatura. Capítulo IV. Proyecto Estratégico 03/14: Paciente Activo

Una buena iniciativa desde el punto de vista conceptual. El que los pacientes sean capaces de conocer mejor su enfermedad, implicarse de forma proactiva en su autocuidado y mejorar sus relaciones con el sistema sanitario es algo que sólo puede recibir parabienes. Paciente Activo
Y mas si el papel de los pacientes en la transmisión de la información es nuclear en la iniciativa.
Por tanto una gran iniciativa que se debe continuar … aunque no necesariamente con la estructura actual.
Y lo digo por el método elegido. Se ha apostado por un método desarrollado e impartido por la Universidad de Stanford que ha sido el referente de estas iniciativas a nivel internacional.
Pero ¿qué tiene Stanford que no tenga Amorebieta? Sinceramente NADA. Es un método clásico que cuesta unos buenos derechos de autor, que te encorseta hasta límites absurdos y que tiene una metodología y un material de ayuda que siendo generoso lo calificaría de vetusto. 
Se han desarrollado temas similares en nuestro entorno con pacientes de otras patologías, como la depresión, utilizando metodología similar y sin ser de Stanford y resultados magníficos, como el método «the breakthrough series«, aunque tampoco sea de Amorebieta
Así que entre dar de comer a los de Amorebieta o a los de Stanford, no tengo dudas en este caso y con la crisis que tenemos, a lo mejor hay que mirarlo