Un trabajo socio sanitario de los de verdad

El Correo 20 de junio de 2013

Bilbao cuenta con un nuevo modelo de intervención para la mejora de la atención a niños con necesidades especiales

BILBAO. Son niños con necesidades especiales. Más de 4.000 en la comarca sanitaria de Bilbao, de entre 0 y 6 años, diagnosticados de enfermedades crónicas o en situación de peligro social, psicológico o psiquiátrico. Factores que por su riesgo a presentar alteraciones durante su desarrollo pueden comprometer su autonomía al llegar a la edad adulta. Un equipo integrado por 85 profesionales de distintas instituciones –Osakidetza, la Diputación, el Ayuntamiento de Bilbao y el Departamento vasco de Educación– ha trabajado durante dos años para elaborar un nuevo modelo de intervención que permita mejorar la atención de estos chavales. Un prototipo que recoge la utilización más eficiente de los recursos existentes eliminando duplicidades innecesarias, más en tiempos de recortes presupuestarios. «Lo importante ha sido que los profesionales nos hemos reunido con el apoyo de las administraciones y hemos conseguido materializar en una guía ese ‘hay que colaborar’ ‘hay que coordinar’… intenciones que no salen de los despachos o del Parlamento», aseguraba la jefa del servicio de Pediatría del hospital de Basurto, Elena Sánchez. «En definitiva, se trata de utilizar mejor lo que tenemos». ¿Y cómo se logra este objetivo? «Revisando lo que haces y mejorando la comunicación entre todos los profesionales porque, a veces, estás haciendo lo mismo en diferentes lugares». El documento fue presentada ayer en un acto institucional que tuvo lugar en la dirección territorial de Sanidad.

Los niños están siendo atendidos en consultas hospitalarias, centros de salud, servicios sociales y colegios. Ante esta diversidad de alternativas, los promotores del nuevo modelo de intervención, auspiciado con la ayuda de la Fundación Etorbizi, pensaron en la posibilidad de «sentar en una mesa a todos los profesionales» y hablar. El trabajo de estos dos años, reconocía la jefa del servicio de Pediatría de Basurto, «ha sido complejo». Pero lo que parecía complicado en un principio, añadía Sánchez, resultó más sencillo que lo previsto. «Ya era hora de que nos viéramos las caras los que tratamos a los mismos niños», resumía.

La guía, que está disponible desde ayer en las web de las instituciones y las sociedades científicas, ha podido ser implantada progresivamente en base a los acuerdos que han venido adoptando sus responsables. «De hecho, hemos visto que durante este tiempo se ha mejorado en la atención y la detección de los problemas». Sánchez destacó, además, que el documento, de 150 páginas, es el resultado de un acuerdo entre todos estos profesionales para mejorar la atención de los pacientes con el objetivo de poder realizar un diagnóstico precoz y conseguir una atención temprana en los afectados.
Como me gusta ver caras conocidas en esa foto. Integración de verdad. Gente hospitalaria, de la primaria, profes, de la Dipu o del Ayuntamiento. Todos en pro de un trabajo socio sanitario de verdad enfocado a los niños de la Comarca Bilbao. Transversalidad a tope.
Enhorabuena para todos en general pero para los compañeros de la Comarca Bilbao en particular. 

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Fuente: Irekia – Gobierno Vasco

La edad pediátrica. ¿Y si deciden los adolescentes?

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Se ha planteado un pequeño revuelo con el tema de la edad pediátrica. El nuevo plan incide en que los niños, a nivel hospitalario, seguirán bajo la cobertura de los servicios infantiles hasta los 18 años. Y curiosamente en este tema no parece que existan muchas discrepancias y menos en los procesos crónicos de la infancia que precisan un seguimiento por especialidades de segundo o tercer nivel.
Donde no existe consenso es en la atención extrahospitalaria. Por un lado la AEP se inclina por ampliar la edad de la atención al tiempo que reclama más pediatras para poder abordarlo y por el otro las tres sociedades de médicos de primaria que se posicionan en contra.
Yo me posiciono con los segundos en líneas generales. Al igual que creo que para un adolescente de 16 años le puede resultar traumático estar ingresado en un servicio hospitalario de adultos y prefiera continuar con sus referentes habituales en el hospital, también creo que no le hará ninguna gracia a los jóvenes de hoy día, con 16 tacos, estar en una salita de espera con dibujitos acordes a la edad infantil y en un entorno en el que chirrían como un pulpo en un garaje. Todo ello al margen de la capacidad de unos y otros (pediatras y médicos de familia) de asumir con total garantía la atención sanitaria de estos jóvenes.
Pero, ¿que tal si les dejamos decidir a ellos? El adolescente que quiera seguir con su pediatra por los motivos que sean, que lo haga y el que se sienta fuera de lugar en una consulta de pediatría que se pase al médico de la familia. Eso si, papas, calladitos y no ejercer de papas sabelotodos porque entonces hablan los papas y no los adolescentes.
Aunque también podemos usar esta solución mágica  Si quieres ir al pediatra te tomas una botella de Evian y ya estás tuneado adecuadamente para el ambiente de la sala de espera de la pediatría