La Homeopatía esta de oferta: tres por uno #NoSinEvidencia

Ahí van tres opiniones por el precio de una sobre el tema de actualidad. Poco más hay que añadir

Declaración de la OMC acerca de las terapias no convencionales
La Asamblea General de la Organización Médica Colegial (OMC), celebrada el sábado en Granada, ha aprobado una declaración acerca de las terapias no convencionales, propuesta por la Comisión Permanente de la corporación ante la publicación del borrador de la orden del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para regular los medicamentos homeopáticos.
La declaración aprobada es la siguiente:
El ejercicio de la Medicina es un servicio basado en el conocimiento científico aplicado, en la destreza técnica y en actitudes y comportamientos éticos, cuyo mantenimiento y actualización son un deber individual del médico y un compromiso de todas las organizaciones y autoridades que intervienen en la regulación de la profesión.
Es un acto médico toda actividad lícita, desarrollada por un profesional médico, legítimamente capacitado, sea en su aspecto asistencial, docente, investigador, pericial u otros, orientado a la curación de una enfermedad, al alivio de un padecimiento o a la promoción integral de la salud. Se incluyen actos diagnósticos, terapéuticos o de alivio del sufrimiento, así como la preservación y promoción de la salud, por medios directos e indirectos (Art. 7.1 Código de Deontología Médica, CDM).
Todos los médicos están obligados por la normas del Código de Deontología Médica a emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente (Art. 26.1 CDM).
Todos los médicos deben tener presente que no son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas y el uso de productos de composición no conocida (Art. 26.2 CDM).
No forman parte del acto médico aquellas acciones u omisiones que, al margen del ejercicio de la medicina, un ciudadano con la condición de licenciado / especialista en medicina pueda realizar en relación a sus convicciones, creencias, tendencias, ideología o cualquier otra circunstancia. Todo médico dentro de una consulta médica en el caso de lo practicado sobre un paciente debe someterse a las normas de práctica clínica , basadas en el método científico, la adecuada relación médico – paciente y con arreglo a la deontología profesional.
Cada una de las terapias no convencionales deberá demostrar / avalar científicamente su eficacia, efectividad, eficiencia, calidad y seguridad para que puedan ser avaladas por la comunidad médica. No se puede supeditar el otorgamiento de una autorización administrativa, para el ejercicio de las diversas terapias no convencionales, a la posesión de una titulación académica especifica, en tanto no se establezca tal exigencia en una norma legal de suficiente rango (Sentencia de la Sala tercera, del Tribunal Supremo, de 18-11-2002).
En tanto las denominadas terapias no convencionales no hayan conseguido dotarse de una base científica suficiente, los medicos que las aplican están obligados a informar a los pacientes de forma clara e inteligible, con rigor y minuciosidad, tanto del posible beneficio / riesgo que las mismas conllevan como de las alternativas terapéuticas existentes y fundamentadas científicamente y de la eventualidad de un mal resultado (Art. 16.1- 16.2 CDM) (Ley 41/2002 básica reguladora de la autonomía y derecho a la información de los pacientes).
Hay múltiples actividades que benefician y determinan directa o indirectamente el estado de bienestar y hasta la salud de los ciudadanos, que no son realizadas por médicos ni siquiera por profesionales sanitarios y por el contrario es aconsejable su difusión y concienciación, mediante la educación sanitaria y educación para la salud a la población general.
La responsabilidad de las Administraciones debe estar fundamentada en la necesaria regulación de estas terapias no convencionales así como en las repercusiones sobre el uso y la aplicación de estas prácticas en el ámbito de la salud pública, los riesgos derivados de su mala utilización o utilización inadecuada, y la regulación y observancia de los centros donde debe aplicarse e identificar a quienes lo hacen, como lo hacen y la veracidad de la publicidad al respecto (RD 1277/2003 – Art. 18 del CDM).
Editorial de Diario Médico
La homeopatía, un placebo demasiado caro
Hasta ahora ha sobrevivido en un limbo fármaco-legal con algunos amagos jurídico-legislativos, como el Real Decreto 2208/1994, transposición de la Directiva europea 92/73/CEE, de 1992, sobre disposiciones complementarias para los medicamentos homeopáticos, por las que, curiosamente, podrían acogerse a un procedimiento simplificado de registro que permitía autorizarlos «sin necesidad de demostrar su eficacia». Y ha pervivido en su ilógica regulación entre la defensa apasionada de unos pocos médicos y farmacéuticos, y sus pacientes, y el escepticismo de la mayoría de los profesionales sanitarios.
La intención del Ministerio de Sanidad de regular ahora este mercado ha desatado una polvareda considerable (ver la plataforma bloguera #Nosinevidencia), aventada por unas declaraciones poco afortunadas y bastante confusas de la directora de la Agencia de Medicamentos a El País y El Mundo.
Con dos siglos a sus espaldas, la homeopatía se mueve como pez disuelto en el agua en ese ámbito de las terapias fideístas, en las que sólo importa la capacidad de autosugestión para conseguir una aparente curación o alivio. Nada habría que objetar a que cada cual haga lo que quiera con su dinero, y se lo gaste en pipas, en yates de veinte metros o en diluciones homeopáticas. El mundo está saturado de cosas prescindibles.
El problema surge cuando esos productos intentan adquirir la etiqueta de medicamento, cuya definición implica poseer «propiedades para el tratamiento o prevención de enfermedades en seres humanos o que pueda usarse o administrarse… con el fin de restaurar, corregir o modificar las funciones fisiológicas ejerciendo una acción farmacológica, inmunológica o metabólica…».
Es un esquema bastante amplio, pero en el que hoy por hoy no cabe la homeopatía. Basta con darse una vuelta por las bases de datos científicas para comprobar la inexistencia de estudios que la avalen, salvo los promovidos por los propios fabricantes y publicados en revistas alternativas de dudoso rigor. Un ejemplo de entre los pocos ensayos fiables que existen: lo publicó hace un año en BMC Cancer un equipo del Centro Léon Bérard, de Lyon, un buen hospital oncológico francés. Compararon en un doble-ciego controlado con placebo la adición de un complejo homeopático (Cocculine) a la profilaxis estándar antiemética en pacientes con cáncer de mama que habían recibido quimioterapia. Resultado: ninguna diferencia en el control de náuseas y vómitos entre la homeopatía y el placebo.
La intervención ministerial puede ser positiva para poner orden en este océano de diluciones, como la autonomía que deja al médico con sus recetas, pero debería nadar con mucho cuidado para no confundir aún más a la población. Sus certificados deberían indicar con claridad efectos e indicaciones de estos productos, si es que tienen alguno, y alertar de que, por ejemplo, no pueden sustituir a las vacunas. En supuestos como éste algo inocuo puede resultar peligroso.

Apúntate al Club de fans en apoyo a Belén Crespo

Acabo de fundar un club de apoyo a Belén Crespo y me he apuntado el primero. Porque a mi no me gusta ver sufrir a las personas, no me gusta hacerles pasar por tragos como el que ha tenido que pasar esta buena mujer.
No la he visto en la entrevista pero me la imagino sudando tinta, espesa y a chorros, intentando justificar lo injustificable y diciendo cosas que le habrá costado un mundo decirlas. Pero di que sí, Belén, que somos unos mandados y que con el pan de los hijos no se juega. Tienes toda la razón. Yo hubiera hecho y dicho lo mismo. La culpa es de la Merkel y sus compatriotas que son los que mandan en Europa, tan serios y rigurosos para unas cosas y tan crédulos para otras, y resulta que nos han metido un gol por toda la escuadra «Hay que tener en cuenta que las normas se hacen para toda Europa, que nosotros tenemos muy poca cultura de la utilización de medicamentos homeopáticos pero que hay países como Alemania donde gran parte de las clínicas importantes utilizan estos productos.» Y ya está.
Después de este trago, necesitas apoyos, sobre todo mañana cuando vayas a la oficina de la AEMPS y tomes conciencia de que ahora perteneces a la AEMPSFT (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios y del Fraude Total). Pero tranquila. El Club de apoyo a Belén estará ahi para que notes nuestro calor. Hoy por ti y mañana por mi.
Ya lo dijo el Papa Benedicto XVI: En el portal de Belén, no había ni mula ni buey y ahora añadiría ni medicamentos, salvo los homeopáticos.

O son galgos o son podencos


El presidente del Comité de Bioética de la Unesco, Stefano Semplici, ha destacado el papel de los gobiernos en garantizar el acceso a la mejor cobertura sanitaria y respetar la libertad de elección de sus ciudadanos a la hora de tratarse mediante métodos alternativos.
Y Don Stefano se quedó tan ancho. Seguro que su propuesta contiene matices porque (pre)supongo que un señor que ocupa un cargo de tal envergadura no puede ser autor de tal simpleza intelectual.
Pero más me preocupa que 2 de cada 3 médicos que han respondido a la encuesta le den al «si» sin la más mínima reflexión previa.
Vamos a ver. A estas alturas plantear el debate de si hay medicina alternativa o medicina oficial es sencillamente una «boutade». Hay medicina que puede presentar datos de apoyo a su quehacer utilizando el método científico (y no nos engañemos que de esto hay lo que hay y en la medicina oficial hay mucha «práctica poco científica» que no lo tiene) y el resto de las prácticas que se basan en la creencias, en las tradiciones (se ha hecho así toda la vida), en la fe y en la ignorancia. Y esto sirve tanto para la homeopatía, el curandero de mi pueblo como para muchos medicamentos financiados por el SNS. Y si se comienza a ser laxo con este tema en poco tiempo no habrá quien le ponga puertas al campo ni argumentos para decir que las pulseras Power Balace son una engañifa. O son galgos o son podencos. A ver si nos aclaramos.

Por entre unas matas, seguido de perros,
no diré corría, volaba un conejo.
De su madriguera salió un compañero y le dijo:
«Tente, amigo, ¿qué es esto?» «¿Qué ha de ser?», responde;
«sin aliento llego…; dos pícaros galgos me vienen siguiendo».
«Sí», replica el otro ,»por allí los veo, pero no son galgos».
«¿Pues qué son?» «Podencos.» «¿Qué? ¿podencos dices?
Sí, como mi abuelo. Galgos y muy galgos; bien vistos los tengo.»
«Son podencos, vaya, que no entiendes de eso.»
«Son galgos, te digo.» «Digo que podencos.»
En esta disputa llegando los perros ,
pillan descuidados a los dos conejos.
Los que por cuestiones de poco momento

dejan lo que importa, Llévense este ejemplo.

Y todavía los hay que dudan de la memoria del agua

Sois unos escépticos del carajo.

Habéis dudado de la memoria del agua que defienden los creyentes en la homeopatía

(La viñeta se la he tomado prestada a Xavier Águeda autor de este magnífico blog «El Listo«)

No tenéis perdón de Dios. No creer en algo tan evidente, tan científico y con tanta evidencia que lo soporta.

Pero para esos escépticos ha llegado el gran momento, el momento de la verdad. Porque el agua, no es que sólo tenga memoria, que la tiene, sino que además cura. ¿Y como lo hace?. Pues porque el agua capta las vibraciones de los sentimientos. Si le das buenas vibraciones el agua se convierte en agua buena y si le das malas pues en lo contrario, en agua mala.
Y todo esto de la mano de Masaru Emoto que es un crack. 



Tanto, que Bezoya es capaz de arriesgarse con tamaña estupidez y le traen en plan gurú para potenciar las cualidades del agua. Lo malo es que si los de Bezoya fueran fieles a su propia teoría, con la mala leche que hay en España en estos días, los manantiales de Bezoya estarán impregnados de malos sentimientos que transmitirán malas vibraciones. Conclusión: Ni se te ocurra beber agua española en general ni de Bezoya en particular

Y leo toda esta bazofia en el suplemento XL Semanal del grupo Vocento donde entresacan esta joya para enmarcar: «Una persona con Alzheimer tiene que beber agua que lleve vibraciones positivas» y añado yo,  «ya que si no bebe se deshidrata». No te jode

Un apunte sobre la postura de los medios de comunicación sobre estos temas.

El Grupo Vocento por una parte les dan cancha en sus diarios como puede ser este reportaje en su suplemento XL Semanal o dando voz a la presidenta de los homeópatas en su sección de opinión, para que luego su escéptico oficial, Magonia, pueda darles caña en su blog a la una y al otro. Esto me recuerda a las disease mongering, primero te inventas el problema y luego presentas el tratamiento. Pues esto me resulta parecido, primero les dan cancha y luego les das leña. Y todos contentos, llenas dos días los contenidos y miel sobre hojuelas. !UHMMMMM!

Por otra el artículo del Deia de estos días no puede estar mas trufado de amarillismo científico. Una ligera duda para dar la imagen de ecuanimidad y a partir de ahí todo suena a loa y justificación.

A mi todo este servilismo me suena a poderosa influencia de quién tiene influencia en estos temas. De los que consiguen que la ignorancia entre en las Universidades sin tener un momento de duda. De  los que propician Cátedras y Máster en en estos temas. Para muestra este último que he recibido


Nada menos que un Máster en la Universidad Camilo José Cela con 60 créditos ECTS en una nueva disciplina, la Homeopatía Spagyrica. Ah, se me olvidaba, el curso cuesta 3.500€ de vellón. !Como para dudar del invento!

Unidos por la Homeopatía

La verdad es que este tema ya me resulta cansino y repetitivo. El otro día me invitaron a acudir a un programa de la tele sobre el particular y, por supuesto, decliné la invitación.

Y lo decliné porque a estas alturas de la película el tema está más que trillado y es como predicar para conversos e imposible de modificar posturas enfrentadas por mucho que dure el debate. Además se me “amenazó” con la presencia de pacientes que iban a contar su experiencia. ¡Horror! ¿Qué se le puedes decir a una madre que tiene un hijo que sanó con homeopatía? Pues nada, dejarla feliz con su hijo sano y que lo disfrute.
La homeopatía como otras formas de terapias se encuentra en una encrucijada. Tiene que optar y tomar una decisión ante la bifurcación de los caminos que tiene por delante:
1-) Recorrer el camino de la ciencia y apuntarse al método científico. Si los resultados le avalan podrán entrar en el mundo del debate científico.
Bien es cierto que este camino y el propio método científico no es una garantía per se. Ni que decir tiene que lo que era evidente hace cuatro días puede no serlo hoy y que hay evidencias científicas más que cuestionables que para unos son blancas y para otros son negras. (Los SYSADOAs por ejemplo)
Pero no aportar ningún respaldo en este terreno, renunciar a la mejor evidencia disponible en cada momento, te obliga a decidirte por la segunda opción.
2-) Permanecer en el terreno de la fe, en el terreno de las creencias, en el terreno de los sentimientos donde las reglas son las que son, todas muy respetables. Que cada uno decida en qué terreno quiere jugar su partido pero sin hacer trampa.
Evidentemente los grandes laboratorios homeopáticos y los profesionales que se mueven en derredor  de la homeopatía conocen de sobra el camino de la ciencia. Ellos sabrán por qué no quieren recorrerlo. Los demás tenemos nuestras sospechas pero no quiero hacer un juicio de intenciones de las razones ajenas.
Así que a estas alturas de la película y a día de hoy la homeopatía hay que tratarla como un método mágico que ha decidido mantenerse en el terreno de lo exotérico y por mí que hagan lo que quieran. Sólo opinaré si alguno de esa cofradía intenta colarnos como ciencia lo que al día de hoy no es capaz de diferenciarse del placebo. Sin olvidar que el placebo funciona y que funciona aun a sabiendas que lo es. Y funciona más si es más caro y si va en inyecciones y si presenta ciertos colores. Ya se sabe que la fe mueve montañas.

Pero mira por donde, los valedores de la ciencia en Primaria se  colocan en esta tesitura.

Supongo el el Grupo de MBE de la SEMFyC tendrá algo que decir al respecto, que no sólo de los SYSADOAs vive el hombre. Lo que me sorprenden es que dos sociedades se unan para tan peculiar fin y se lo piensen tanto para otras cosas.
Y aprovechando el post voy a dar una opinión acerca de uno de los conceptos peor explicados y peor comprendidos en relación a este tema. Y es cuando la OMC decidió considerar a la homeopatía como un acto médico.
Voy a intentar dar una explicación a tan confuso término en una interpretación sui géneris:
Cuando un paciente plantea un problema lo normal es que acuda a un profesional de su confianza, se establezca un dialogo, se inicie una entrevista clínica, se explore al paciente, se soliciten pruebas complementarias si fuera necesario, se realice una hipótesis diagnóstica y a partir de este momento se opte por una alternativa terapéutica que podrá ser con medidas higiénico dietéticas, posturales, físicas, quirúrgicas, psicológicas, tratamientos farmacológicos al uso u otras (incluidas las no convencionales) según cada profesional.
Pues bien, en mi interpretación, lo que la OMC quiso decir es que para poder llegar a la opción terapéutica es absolutamente necesario recorrer el camino previo y que independientemente de la opción elegida, todo lo anterior es un acto médico para el que sólo los médicos están facultados. Lo que se pretendía es que personas que desconocen el número de bazos que tiene el ser humano o su ubicación puedan acceder a estos tratamientos y puedan retrasar un diagnóstico preciso en casos importantes y graves. Porque los médicos homeópatas son médicos y por tanto, supongo, aplican el tratamiento homeopático después de elaborar una hipótesis diagnóstica.
En el mismo documento, en su último párrafo, la OMC insiste en la necesidad de que la homeopatía debe recorrer el camino de la ciencia y que si no lo hace optará por jugar en otra liga ajena a la ciencia.

No sería malo que con lo que va cayendo y a la vista de las últimas informacionesse replantearan el tema e insistieran en el camino de la ciencia. Pero a ver quién es el guapo que contradice a dos sociedades ¿científicas? de Atención Primaria

He intentado aclarar este concepto porque los “escépticos” no médicos apelan una y otra vez a esta desafortunada declaración para denostar a la OMC. Y si bien comparto que no fue el mejor día de su existencia cuando la parieron, creo que su intención no se corresponde con el uso que de ella se hace.


¿Se margina científicamente a la homeopatía? from Miguel Luqui on Vimeo.

Los Medicamentos Homeopáticos

Es curioso la confusión que existe en torno a esto de los medicamentos homeopáticos. Leo unas declaraciones de Inmaculada Gonzalez Carbajal, presidenta del FEMH, en las que, como toca, intenta defender «lo suyo», con poca fortuna todo hay que decirlo. Pero me sorprende  sobremanera cuando se refiere a los medicamentos homeopáticos cuando dice:
¿Cómo son los medicamentos homeopáticos?
La homeopatía tiene como forma de presentación habitual el granulo o el glóbulo pero también la forma diluida. Estos medicamentos se experimentan previamente en personas sanas y en la experimentación se conoce cuál es el poder curativo de cada sustancia.

¿Están reconocidos como medicamentos?

Sí, en la ley de Garantías. Por tanto son legales como lo son los medicamentos tradicionales. Si esto es así, es porque en su día, el Ministerio de Sanidad los reconoció atendiendo a sus particularidades pero reconociendo su eficacia.
Pues va a ser que no, Dª Inmaculada. 
Tal vez debería haber explicado en profundidad como funciona esto del reconocimiento de los medicamentos homeopáticos. Ya que usted no lo hace lo voy a hacer yo y para ello me remito a declaraciones de la propia AEMPS que matiza:

La AEMPS quiere aclarar que los medicamentos homeopáticos pueden acceder al mercado a través de un procedimiento simplificado especial cuando garantizan debidamente la calidad y seguridad de su composición y de su proceso de fabricación.

En este caso, la AEMPS autoriza la comercialización del medicamento homeopático pero no le reconoce indicación terapéutica alguna, puesto que no la acredita de acuerdo con los estándares científicos que exige la AEMPS para demostrar la eficacia terapéutica.
La AEMPS sólo podría aceptar un medicamento homeopático con indicación terapéutica, en el caso de que acreditara, además de su calidad y seguridad, su eficacia, tal como sucede en el resto de medicamentos.

Traducido a roman paladino para que no queden dudas: No existe ni un sólo medicamento homeopático que tenga reconocida una indicación terapéutica ya para poder obtenerla tendrían que aportar los correspondientes estudios clínicos de eficacia y seguridad como para cualquier otro medicamento convencional
Lo que existe actualmente sólo garanttiza que el proceso de fabricación cumple unos requisitos al igual que su composición pero ello no implica que tengan una indicación terapéutica ni por supuesto que presenten eficacia en ninguna patología concreta.

!YO, POR COMENTAR!

¿RIP? de la Homeopatía

La noticia ha corrido como la pólvora. Por fin un organismo oficial como el Ministerio de Sanidad emite un informe sobre la terapias naturales (por cierto, no sabía que había tantas) y en concreto en relación a la homeopatía concluye:
La homeopatía es una técnica que ha empezado a ser evaluada con criterios de medicina basada en la evidencia en los últimos años, por lo que se puede afirmar que su evaluación científica está en sus inicios. A partir de los resultados y conclusiones de las revisiones sistemáticas publicadas, no se puede emitir ninguna recomendación basada en la evidencia que pueda influir en las decisiones clínicas sobre su uso. En general, las revisiones realizadas concluyen que la homeopatía no ha probado definitivamente su eficacia en ninguna indicación o situación clínica concreta, los resultados de los ensayos clínicos disponibles son muy contradictorios y resulta difícil interpretar que los resultados favorables encontrados en algunos ensayos sean diferenciables del efecto placebo.

Los medicamentos homeopáticos, en diluciones extremadamente altas, utilizados bajo la supervisión de profesionales se consideran seguros, la ocurrencia de eventos adversos severos es muy improbable y se han comunicado escasas complicaciones asociadas a su consumo.

Sólo faltaba que además de no tener nada de nada en sus infinitas diluciones encima provocaran efectos adversos graves
¿Y ahora qué?

Si se considera que un medicamento homeopático no es diferente de un placebo y al mismo tiempo se le atribuyen propiedades curativas que no tiene estamos ante un PRODUCTO MILAGRO que en poco se diferencia de las pulseras PowerBalance tan de moda hace pocos meses. Lo lógico sería prohibir su fabricación en territorio nacional y su venta ya que que es un timo en toda regla o cuando menos que se modifique su etiquetado y que al igual que el tabaco lleva un slogan «el tabaco mata» estos productos lleven otro que diga, «la homeopatía es un placebo»
¿Y que piensan hacer las Cátedras Universitarias de Homeopatía? Se cambiaran de nombre y se llamaran «Cátedras de las ténicas placebo: La homeopatía»
¿Y los profesionales que la practican? ¿Se debería prohibir su práctica? No. Se debería crear una nueva especialidad LA PLACEBOTERAPIA
Pero desengañaros. No va a pasar nada. El mismo informe hace una descripción de la situación de estas terapias en el mundo y dice cosas como estas de un pais en el que yo creía que el tema de la evidencia estaba arraigado con fuerza como es Australia
En Australia, las terapias naturales tiene un papel importante por la creciente demanda entre el público; de hecho, en 2002 el 50% de los australianos usaban las terapias anualmente y en algunos estados,  hasta el 80% de los médicos generales enviaban a sus pacientes a estas terapias
 Así que por mucho que nos mosquee, la homeopatía, los médicos y los no médicos que la prescriben, los pacientes que la demandan y los laboratorios que fabrican los medicamentos homeopáticos, seguiran ocupando un espacio en la vida cotidiana a pesar de los pesares de los cabreos y de las denuncias, porque ya se sabe que 
la placeboterapia funciona

Reik-incidiendo en el tema

El tema es mas viejo que la parrala. Ya, allá por el 2007 este video dando la noticia de la incorporación del reiki en algunos hospitales públicos desencadenó la polémica.
Uno de los foros donde mas discusión se produjo fue en la casa de Magonia , líder escéptico donde los haya, con un post en respuesta a esta noticia que congregó la friolera de 1262 cometarios.
El domingo pasado, El Mundo nos deleitó con un reportaje sobre el reiki donde todo fueron parabienes hacia esta técnica, que no sirve pero sirve, que complementa pero no cura y lo que si parece que hace es relajar al personal ante la imposoción de las manos en los 12 puntos del reiki al igual que cualquier contacto humano en el contexto adecuado.
Lo que sorprende es que El Mundo, que en temas de salud no suele pecar de populista, se sume sin reparos a potenciar y divulgar estas alternativas donde la única evidencia es la falta de evidencia y donde todo funciona en relación a un caso que conozco al que le fue bién. Pero claro, si como he podido leer por ahí continua la presencia de estas ténicas en los Hospitales Públicos habrá que examinarla con prudencia. Y que mejor que ver y escuchar lo que los propios maestros del reiki dicen de su actividad.
¿Os ha convencido?
¿Se puede cargar el agua con reiki y favorecer la canalización de las energías del universo a través de uno sin pensar en nada? Sigo con muchas dudas al respecto