La vacuna de la gripe

Vuelve el debate como las oscuras golondrinas aunque en esta ocasión un tanto adelantado en el tiempo (será por el cambio climático). Mejor, así no hay excusa para decir que nos pilló de sopetón  y no hubo tiempo para preparar un argumento en contra. Pero como siempre puede quedar en agua de borrajas.
En esta ocasión, el siempre entusiasta defensor de la NO VACUNACIÓN, Juan Gérvas, expresa sus razonamientos en un documento que ha hecho público y al que solicita se aporten «correcciones y comentarios»

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Y sinceramente creo que ha generado una posibildad que no se debe desperdiciar. Sus argumentos están claros y referenciados. Ahora les toca mover ficha a los defensores de la VACUNACIÓN. Aportando datos y estudios que defiendan la conveniencia de la vacunación en los grupos de riesgo, entre los que estamos incluidos los profesionales sanitarios.
Deberes para la sección de salud pública de nuestra Consejería. (Concretamente creo que le toca a Merche Estébanez liderar la respuesta). El dónde y cómo se puede producir el debate es amplio. Si no encontrais sitio, este mismo está a vuestra disposición. 
Y una advertencia: EL QUE CALLA, OTORGA
Y un ruego: Por favor, argumentos científicos. Dejar la moralina y el paternalismo ético para otra ocasión que somos todos mayorcitos.

No lo entiendo

No lo entiendo

El pleno del Senado ha rechazado una moción del grupo parlamentario Popular, defendida por el senador del Partido Popular por Córdoba, Jesús Aguirre, en la que se reclama al Gobierno que implante un calendario vacunal común para todo España, de acuerdo con las Comunidades Autónomas y en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

Aguirre ha lamentado la postura del Grupo Socialista, que ha votado en contra de que en España exista un calendario único de vacunación, dando así la espalda a una idea que profesionales de la Sanidad y familias llevan reclamando hace mucho tiempo.

“Podemos entender la postura de los grupos nacionalistas que han votado en contra –ha indicado-, pero lo que no entendemos ni compartimos es la ambivalencia del Grupo Socialista, porque ministros de Sanidad como Jiménez o Soria han defendido públicamente la implantación de un calendario común en toda España. Es más, hace un año el Consejo Interterritorial anunció que su aprobación era inminente”. 

Pero tampoco lo entienden los pediatras que tildan de irracional los 19 calendarios vacunales de este país.


Me parece que con pedir no es sufiente. ¿Cuales son las verdareas razones para no «enmendalla»?


El interés colectivo ante el derecho individual

Las vacunas han supuesto para la salud colectiva un gran avance en muchas enfermedades infecciosas, llegando incluso a su erradicación en algunos casos. Enfermedades como la viruela son un ejemplo. Casos de poliomielitis o de difteria son impensables en nuestro entorno.
Pero no todo son virtudes. Existe en la actualidad una moda naturalista de no vacunar a los niños con argumentos baladís sobre sus excipientes o de si el retorno a una alimentación ecologista puede superar los efectos de las enfermedades. A ello hay que añadir aspectos de gestión que hace que los ciudadanos recelen ante mensajes contradictorios.
En España hay 17 Comunidades Autónomas y 17 calendarios vacunales y si bien es cierto que se tiende a su unificación no es comprensible su tardanza. Estas situaciones plantean dudas de porqué en una se hace una cosa y en otras se plantean acciones diferentes.
A ello hay que sumar dos desastres de gestión pública en torno a las vacunas. Me refiero a la vacuna de la Gripe A y a la del VPH. Las grandes dudas que han rodeado a esta dos vacunas, los intereses espúreos de la industria farmacéutica en estos casos, han acabado por dar como normal lo que no debe ser normal y que es dudar de la conveniencia de cumplir el calendario vacunal en la infancia.
Y en este entorno se produce un caso interesante para la reflexión y el debate. ¿Qué prima antes, Los derechos individuales o el interés colectivo?
La noticia de estos días de que un juez ha autorizado la vacunación forzosa de niños contra el sarampión en Granada ante un brote de esta enfermedad y un grupo de padres que se niega a vacunar a sus hijos. Se plantea la situación de un brote epidémico en un colegio en el que se detecta un amplio grupo de niños que no se vacunan. La Delegación de Sanidad solicita a los padres que vacunen a todos los niños y ante la negativa de algunos recurre a la justicia que emite un auto forzando la vacunación.
Se plantea la disquisición de la prevalencia de dos intereses contrapuestos y de dos derechos a preservar. El derecho de los padres a vacunar a sus hijos y el interes común para evitar que se disenime un brote epidémico, de sarampión en este caso. Los padres divididos aunque al final predomina el sentido común
El juez ha primado el bien común, el interés colectivo ante el derecho individual de unos padres que son contrarios a la vacunación.
Pero el tema de debate debe ser si este razonamiento se puede extender a circunstancias de normalidad y no sólo cuando se produce un brote epidémico. Si se tiene que recurrir a la justicia de forma individual o este concepto jurídico es aplicable de forma generalizada. Si sólo es aplicable en Granada o también en Aldeanueva de Arriba.
Dejamos abierto el debate ya que para pontificar están los pontífices. Mientras, a mis pacientes les aconsejo vacunarse y que vacunen a sus hijos por ellos y por el bien común colectivo y a las autoridades les pido diligencia en la unificación de calendarios y criterio en la gestión de ciertas vacunas y que se pongan un impermeable ante los intereses ajenos a la salud de la población