Resulta que iba tan tranquilo paseando por mi por mi ciudad y me encuentro un comercio que se dedica a una práctica de curación que desconocía. Se basa en unas pildoras llamadas Happy Pills.
Luego te someten a unos rigurosos test denominados Test de Manz en función de tu prefil.
Y luego ya pasas al tratamiento que se basa en la prescripción personalizada e individualizada del paciente. Así te preparan unos pildoritas que se envasan en frascos, pastilleros variados según la duración del tratamiento, kits de emergencias o pakcs específicos para un problema en concreto.
Cabe destacar algunas de las indicaciones, por lo prácticas, que pueden resultar en la consulta a la hora de enfocar ciertas patologías de algunos pacientes de difícil abordaje con la farmacología tradicional. A modo de ejemplos
Ya os contaré los efectos terapéuticos (y los secundarios si los tuviera). Mientras, me he apuntado a un master en esta nueva terapia que creo que va a tener una gran proyección y repercusión en el devenir de la medicina (alternativa) del siglo XXI









Golosinas a precio de oro y curativas. XD XD XD
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A esta yo también me apunto 😉
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Morro+imaginación. Bueno, yo me pido una ración doble pero con hielo picado.Mafalda
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