En fin, que parece que la carrera no se acaba cuando te dan un título sino que eso sólo es el condicionante necesario para poder pasar a la fase 2 donde eliges a lo que te quieres dedicar en función de la nota del examen MIR y es entonces donde aprendes de lo «tuyo». De lo «otro» no tendrás ni idea ….salvo que elijas
Autor: Rafa Olalde
Tiene que ser laíca, la sanidad pública ?
Parece distinto pero no lo es ¿o sí?
Esto de cambiar el nombre de lo que siempre ha sido, es y será está muy bien y si además lo decimos en inglés, miel sobre hojuelas, pero lo malo es que para nuestra especialidad en inglés no pasamos de ser unos GiPis que es un hibrido entre hippies y gilipollas. Y luego nos extrañamos del poco tirón que tiene la especialidad.
Vamos, que parece distinto pero no lo es. Y que conste que si se genera algún proyecto a partir de esta propuesta me pido el cargo de CEO (Chief Executive Officer) o el jefe del cotarro de toda la vida.
Antes de tirarte a la piscina, mira a ver si hay agua
- O no se planificó
- O se planificó pero no se hizo bien
- Esto suena a que se va a parar el despliegue del screening
- Vamos a crear dos categorías: vascos con screening y vascos sin screening. Y ya tenemos un problema añadido que a buen seguro generará una pregunta parlamentaria de la señora Andía.
Un buen samaritano
Probablemente la noticia no pasará de ser una anecdota social. No se generarán iniciativas para ponerle el nombre del donante a una calle de su localidad ni le nombrarán hijo adoptivo. No se creará un grupo de admiradores en facebook ni se creará el hashtag #buensamaritano. No será propuesto al premio Principe de Asturias a la Concordia. Y no entiendo porqué
Jasmina
¿Qué fue de su agria polémica con ….?
Habla, pueblo, habla
Con motivo de las elecciones que se van a celebrar el próximo 22 de mayo en los municipios españoles y en 13 Comunidades Autónomas, el Foro Español de Pacientes solicita a los partidos políticos que presentan candidaturas a las mismas incluyan en sus programas electorales las siguientes consideraciones:
1) Una visión explícita del modelo de sistema sanitario que defienden, incluidas las acciones concretas que forman parte de su política sanitaria.
2) Un compromiso de que van a cumplir las acciones en materia de salud que se incluyen en su programa, siendo así leales a la ciudadanía a la que solicitan su voto.
3) Acciones específicas que promuevan la democratización de los servicios de salud mediante la participación de los profesionales y los pacientes en los procesos de toma de decisiones que les afectan.
4) Una defensa de la universalidad y gratuidad de los servicios de salud financiados con los impuestos de los ciudadanos.
5) Una política específica de medida de la calidad de los procesos y resultados de los servicios de salud.
6) Una política transparente de gestión de las listas de espera –quirúrgica, de visita a especialista y de pruebas diagnósticas– , incluidos compromisos de demora y garantías de plazos de ejecución.
7) La instauración de un modelo de tarjeta sanitaria que incluya la historia clínica electrónica del paciente.
8) La realización de un estudio económico sobre las externalidades positivas –beneficio económico- que aportan los servicios de salud a su municipio y CC.AA, para que la sanidad no se contemple como un coste sino como una inversión que genera valor social y competitividad económica.
9) Tengan en consideración los principios de la Declaración de Barcelona de las Asociaciones de Pacientes del año 2003 y de la Agenda Política del Foro del año 2006 (ver en: http://www.webpacientes.org/fep) en la redacción de sus programas electorales.
Finalmente, se solicita que en todas las CC.AA tenga lugar al menos un debate monográfico sobre “Política Sanitaria” entre los principales candidatos electorales a la presidencia de la CC.AA en el que los mismos puedan manifestar a la opinión pública su posicionamiento sobre la sanidad y en los que se debatan las diferentes propuestas incluidas en sus programas electorales.
Economía de escala
JUAP : Ángel o demonio?
Desconociendo como desconozco la realidad de Madrid, en que las cifras que aporta Salvador son de tal envergadura que abogan al desencanto de forma inflexible, y desde mi ya olvidada experiencia por un cargo similar, me permito esta reflexión (que más bien es un acúmulo de preguntas abiertas) sobre el papel de los JUAP, que son los Jefes de Unidad de Atención Primaria de nuestro entorno.
Partamos del principio:
¿Es necesario la existencia de un JUAP en un Centro de Salud o hay formas alternativas de poder organizarse? Lo curioso en la respuesta es que viene como el viento de poniente: DEPENDE. La realidad nos ha demostrado que cada colectivo humano que conforma un Equipo de Atención Primaria, es capaz de cubrir el más amplio espectro de la gama de las posibilidades. Desde grupos cohesionados, capaces de autoorganizarse, marcarse objetivos comunes aceptando lo colectivo como propio, capaces de consensuar en las divergencias, capaces de superar los estrictos límites de los roles preasignados … hasta en el otro extremo, un grupo de caníbales capaces de devorarse los unos a los otros, donde la gente camina con la espalda pegada a la pared porque las puñaladas que vienen de esa dirección son la norma, donde los objetivos individuales son la única existencia y donde el fin social del grupo son unas palabras en algún papel que alguien escribió algún día de resaca. Y por tanto, el “café para todos” en forma de decreto o norma no se ajusta a cada peculiaridad.
Evidentemente el primer grupo será capaz de sobrevivir sin JUAP y el otro fracasará con o sin JUAP. ¿Y los del medio? ¿Y los normales donde la excelencia no existe pero las relaciones del grupo no se han extinguido? Pues ahí sinceramente, creo que un JUAP, un buen JUAP, puede y debe ser la clave del éxito del grupo.
¿Cómo se elige un JUAP? Curiosamente su designación no es nada democrática. No se somete a un respaldo inequívoco del grupo y lo normal es que surja motu proprio o tras un contacto de la Gerencia que le anima a asumir el reto, que es una forma de motu proprio inducido, porque luego el candidato debe presentar un proyecto de gestión del Centro que va dirigir. Pero la presentación de su proyecto se realiza ante un público ajeno a los compañeros a los que va a liderar y se ningunea esta posibilidad. ¿No sería más coherente que presentará su proyecto ante sus compañeros, estos lo ratificaran o rechazaran y luego se presentara en otras instancias?
¿Debe un JUAP ser uno de los miembros del EAP o sería más factible y ventajoso que fuera un compañero de otro EAP con un encargo por 4 años, prorrogables, con más libertad y sin ataduras, con el refrendo del EAP y que tras ellos pueda volver a sus cuarteles de invierno sin haberse quemado en un desgaste personal de difícil recuperación?
¿Cuáles son sus funciones? Aquí está la clave del asunto. ¿Cuáles deben ser los fines y los objetivos de un JUAP? Existen 4 posibles opciones:
- Que para él, sea lo primordial la defensa de los intereses de los miembros del EAP lo que le convertirá en una especie de representante sindical y le llevará a un enfrentamiento directo con la Gerencia y dimitirá o le dimitirán en breve plazo.
- Que para él, sea lo primordial la defensa de los intereses de la Dirección lo que le convertirá en parte del organigrama y perderá la confianza, el respaldo y la estima de sus compañeros
- Que lo primordial para él, sean los intereses de los usuarios. Esta opción le abocará inexorablemente a enfrentamientos, un día con la Gerencia y otro con los compañeros.
- Un mix revolutum en el que sin perder de vista que trabajas en y para una organización sanitaria pública y que formas parte de un colectivo humano con los que te tienes que relacionar, coordinar y liderar, pero todo ello sin olvidar que la existencia del EAP tiene como misión responder a las necesidades de salud de una población asignada, que los recursos son finitos y que las personas no son meros engranajes.
Y todo esto ¿con qué tipo de planteamiento laboral? ¿Debe el JUAP tener dedicación absoluta a ese puesto? ¿Debe disponer de ciertas horas/días para dedicarse a esas funciones? esa disponibilidad ¿debe asumirlas el grupo o debe ser cubiertas por la empresa? ¿Está suficientemente remunerado para asumir su situación?
Como se puede comprobar, reflexionar no es sinónimo de respuestas rotundas. Conozco lo difícil que es ejercer de líder de un colectivo en esas condiciones. Conozco las dificultades con que se cuenta. Lo rígido de las estructuras, los palos en la rueda de tus propios compañeros. Pero con todo creo que los JUAPs son necesarios. Los habrá excelentes, normales y nefastos, faltaría más, pero salvo que alguno demuestre que tiene mala fe o ineptitud manifiesta, apoyo su existencia. Ya lo dijo un proverbio manchú: «Cuando tres personas caminan juntas, tiene que haber una que mande”.








