Y lo que nos quedará por ver
Autor: Rafa Olalde
Las TICs en el mundo sanitario
La Placeboterapia
Hasta ahora se consideraba que un placebo no tenía ningún efecto pero las cosas están cambiando. Aún entre placebos hay claras diferencias. Son más efectivos si son inyectables, son más efectivos si son más grandes o de colores más llamativos y la bomba es que son más efectivos si son más caros.
Y esto nos pone en una situación retadora. ¿Si le dedicamos tiempo al caso, al paciente, si explicamos nuestras decisiones, etc, ¿aumentan los efectos terapéuticos del acto sanitario?
Lo que no tengo tan claro es si aumenta la capacidad bactericida del antibiótico o la inhibición de la bomba de protones es mayor con una dosis extra de empatía.
Visto lo visto se abre un claro campo para la investigación donde lo no tangible, lo no mensurable parece que tiene su importancia. Ahora habrá que plantearse los estudios frente al placebo, frente al placebo conocido, frente al médico empático y frente al médico borde (House por poner un ejemplo). Es decir, pasaremos del doble ciego a cuádruple ciego (aunque en el caso de que te toque House, de ciego va a tener poco). Todo un reto
Todo, hasta que vengan los «escépticos» para desmontar el chiringuito o un genio que descubra algún nuevo neurotransmisor que sea el mediador en estas situaciones.
Lo evidente es que lo único que sabemos es lo poco que sabemos y que no todo se puede explicar con un experimento científico repleto de evidencia
12 meses, 12 causas para la Atención Primaria
Lo primero es felicitar a los autores de la iniciativa, Enrique Gavilán (El nido del gavilán @enriquegavilan) y Clara Benedicto @ClaraBenedicto porque iniciativas de este tipo movilizan, aunan la dispersión y fomentan el debate
En tercer lugar aconsejar a mis queridos compañeros una dosis doble de resignina 500 cápsulas (una cada 8 horas con estómago vacío) ya que la justa, lógica y estructurada reivindicación se plantea a la vez que el nuevo RD, que tan brillantemente analizó Vicente Baos, va a ver la luz y en consecuencia la ley de los hechos consumados deja la reivindicación de enero en una situación de mal pronóstico por no decir con certificado de defunción.
Y todo esto viene a colación porque con la nueva receta electrónica en Euskadi, que hoy nos han contado el Consejero, Rafel Bengoa y Virginia Cortina, Presidenta de los Farmacéuticos: «se va a desarrollar el proyecto de receta electrónica, por el que se elimina la receta en papel y se facilita a las farmacias, a través de las tecnologías de la información, todos los datos necesarios sobre la prescripción, visado y dispensación del medicamento»
Así que a partir del 2012, cada paciente tendrá un un plan de tratamiento farmacoterapéutico electrónico que podrá recoger en las farmacias y desaparecerá el papel.
Y por eso, hoy, aunque los Reyes Magos ya han pasado, he pedido un IPad ya que me quiero ir entrenando para cuando acuda al domicilio de un paciente con un flamante tablet proporcionado por Osakidetza, con conexión 3G, y le prescriba lo que sea menester y en un pis-pas la receta estará disponible en cualquier farmacia de Euskadi (lo del resto del mundo lo dejamos para otro día). Como no tendremos papel, también usaremos el tablet el día que Osabide se vea afecto de algún síndrome viral o de una hipoacusia aguda severa y no responda a las llamadas de los profesionales.
Lo malo es que aún faltan 2 años y en ese tiempo vaya usted a saber lo puede pasar. Mientras seguiremos con las recetas de una en una para cumplir con el ultimo eslabón de la cadena de los diferentes procesos de prestación farmacéutica (prescripción, visado, dispensación y facturación). La pela es la pela y pesa más que cualquier otro razonamiento
Mi nueva mesa para la consulta
Un nuevo método para dejar de fumar (o para adelgazar)
Aunque es consciente de que el gusanillo está en su estómago y que, por tanto, cualquier cosa que haga el sicario para eliminarlo puede afectar a su propia integridad física, Jardeño asegura que la presencia del bicho insaciable ya representa un peligro por lo que, en realidad, no tiene nada que perder. “Es muy triste que su falta de voluntad le lleve a pedir que le disparen en el estómago”, apunta la esposa de Serafín. El sicario, sin embargo, asegura que el disparo es el último recurso. Antes de llegar a ese extremo intentará intimidar al intruso.
“Yo no puedo con el gusanillo. Está dentro de mí y es superior a mis fuerzas. Me tiene sometido a su voluntad. Realmente no necesito más comida pero me veo obligado a picar. Él me obliga. Nadie de mi entorno familiar tiene suficiente autoridad como para resolver esto. Los médicos no saben nada. Necesito a un sicario. Lo tengo clarísimo porque he visto ‘Los Soprano’ y lo tengo clarísimo y punto. Si me preguntas si me lo he pensado bien yo te digo que sí, te digo que lo tengo clarísimo”, declara Jardeño.
En estos momentos, Serafín y el sicario están valorando distintas estrategias para intimidar o directamente eliminar al gusanillo. “Yo lo noto cuando se pone activo, me entran ganas de picar y siento nerviosismo. Le daría una paliza. No soy partidario de la violencia pero llega un momento en el que piensas: ‘O él o yo’. Y no tengo dudas al respecto”, insiste Jardeño. Su mujer, sin embargo, afirma que lo único que hacen Serafín y el sicario es el ridículo: “Ahora se ponen chulos porque hay periodistas, pero luego, cuando están solos delante de la nevera y Serafín nota el gusanillo, el sicario saca el revólver y el otro le pide que se espere, que quizá se rinde el gusanillo, y mientras espera se zampa un sobao o lo que haya en la nevera. Y al otro le da igual porque cobra por horas. Hablan de fútbol y el sicario se acaba quedando a cenar porque se les ha hecho tarde”. Jardeño, inmune a los recelos de su familia, aclara que el sicario está siguiendo una técnica de acoso psicológico “aprendida de los Marines”.
El céntimo sanitario
Pero resulta que no es la primera, y me temo que tampoco la última. Madrid, Asturias, Cataluña, Galicia, Valencia o Castilla la Mancha. ya le han precedido y como se puede apreciar sus responsables políticos son de todos los pelajes. Por ahora Euskadi está fuera de famoso céntimo. Vamos, 7 que sí y 10 CCAA que todavía no.
Tengo un amigo que es transportista y está con este tema que bufa. Dice, y no le falta razón, que ya está bien de hincarle siempre el diente a lo mismo. Que por qué no se varía un poco. Dice que como a el no le gusta el futbol, por qué no se grava con un euro las entradas a los partidos de futbol o que como no tiene perro por qué no se grava tener animales de compañía pero que dejen de tocarle siempre a su gasóleo que no puede más.
Y yo le entiendo. Estas decisiones suenan a improvisaciones recaudatorias en lo más fácil y también en algo injusto. Mientras tanto, el copago es un tema tabú pero estos impuestos se ven como algo normal. De ponerle un impuesto sanitario a algo habría que ponérselo a lo que influye directamente de forma negativa en la salud. Por supuesto el tabaco y el alcohol, pero también a la panceta. Y que tal al sedentarismo. Esto si que sería innovar. El que no se mueva, impuesto que te casco. Se incorpora un chip al personal y se le controla por GPS.
Pero sobre todo habría que gravar el trabajar que eso si que contribuye a deteriorar la salud pero lo malo es que si estás en paro también la salud se ve afectada. Mejor dejo de dar ideas.










