Por su parte, el nuevo gobierno vasco, liderado por Iñigo Urkullu, tendrá que poner en marcha medidas para cumplir uno de sus compromisos electorales: impulsar y fomentar el protagonismo y la implicación entre los profesionales del Sistema de Salud. Dentro de este punto se incluyen cinco iniciativas. La primera de ellas, desarrollar la participación y el liderazgo de los profesionales sanitarios a través de canales efectivos. Su idea es fomentar la máxima implicación en la toma de decisiones y en la transformación del sistema de salud, contribuyendo a la sostenibilidad del mismo.
Además, pondrán el acento en el desarrollo de la carrera profesional, analizando la puesta en marcha de un sistema de incentivos «motivador y realista», según anuncian en su programa. El PNV facilitará el acceso a la formación y elaborará un estudio sobre el estado actual de la plantilla para desarrollar un proceso progresivo de adecuación y renovación del personal para consolidar la plantilla de Osakidetza.
Otra de las iniciativas que afectarán a los recursos humanos es avanzar en la normalización del euskera en el sistema de salud, además de mejorar las condiciones laborales y la salud y seguridad laboral de los trabajadores sanitarios y potenciar la autonomía de los profesionales de enfermería en todos los niveles asistenciales.
Fuente: Gaceta Médica
Estos parecen ser los principales compromisos adquiridos por el PNV en relación con los profesionales tras la campaña electoral. A partir de ahora toca medir si el trecho entre lo dicho y lo hecho es nulo, pequeño, mediano o gigantesco. Estaremos atentos











