La otitis: una urgencia hospitalaria

«Sábado por la noche. Me pillé la mano con la puerta de la cocina (soy muy propensa a los accidentes domésticos: soy sagitario y no tengo “conciencia de peri cuerpo”). Me presenté sola en el hospital de Sant Pau porque mi compañero se quedaba a cuidar de mi hija. Me pasaron a la sala de espera. Allí había una niña, venga a llorar. Le pregunté su edad. Tenía 18 años, estudiaba en Barcelona, tenía una otitis. Llevaba dos horas allí. Su familia estaba en Girona. Yo sé que las otitis duelen muchísimo, he pasado alguna. Pero creo que también lloraba porque estaba asustada y sola. Me presenté ante la enfermera. Le dije que por favor le dieran un calmante a esa chica. Me dijo que como enfermera ella no podía administrar nada sin autorización del médico. “¿Y dónde está el médico?”. “Ocupado, y aún puede tardar horas”. Y luego me miró: “Tú eres escritora, ¿no? Escríbelo. Cuenta cómo está la situación”. Y eso he decidido hacer.
Texto atribuido a Lucía Etxebarría en Faceboock pero da igual quien sea su autor.
Un texto como este y todo lo que se ha generado en la red a consecuencia de ello, criticas a los recortes, a las subvenciones a otros capítulos, análisis de la crisis etc etc,  ha tocado la fibra sensible de los facebookeros, twitteros  y demás especímenes que pululan por la red.
Pero no he leído que nadie que se haya hecho estas preguntas
¿Que hace la otitis de una persona de 18 años en una urgencia hospitalaria de un hospital terciario?
¿Es que en Barcelona no hay Puntos de Atención Continuada extrahospitalarios? Claro que los hay
¿Es que en estos PAC no se puede resolver algo tan sencillo como una otitis? Claro que si
¿Cuanto cuesta la atención de una otitis en la urgencia del Sant Pau y cuanto cuesta la atención de una otitis en un PAC?
Pues estas respuestas son una sólida base para el mantenimiento y la supervivencia del sistema pero de esto no habla nadie.

Borde(ando) la perfección

Una paciente oncológica es derivada al servicio de psiquiatría del hospital de referencia por un cuadro depresivo asociado a su patología tumoral. Acude a mi consulta porque en la Farmacia le han dicho que con esta receta no le pueden dar la prescripción indicada. 

Como se puede apreciar, el compañero ha puesto todo su esmero y dedicación en cumplimentar el cheque canjeable con mimo y perfección.

Veamos 
  1. Prescripción por marca, of course
  2. No identifica a la paciente. Para qué? 
  3. No se identifica el profesional. Para qué? 
  4. No se data el cheque canjeable. Para qué?
En su descargo es meritorio indicar que ha usado una receta oficial y no la ha garabateado en una servilleta, que puestos a ello, se podría dar el caso. ¡Total¡ 
Pero lo que me preocupa no es el hecho en si. Lo que mis pobres y desgastadas neuronas no llegan a comprender es ¿qué ha pensado el compañero psiquiatra cuando ha procedido de la forma que lo ha hecho?
Podemos concederle el beneficio de la duda y pensar que no se ha dado cuenta y que lo ha hecho en plan informe de lo que va a tomar la paciente.
Pero puestos a pensar mal, y últimamente me pasa como a Rajoy,  que pienso lo peor, lo niego y se cumple, puede que lo haya hecho a posta pensando que siempre hay un apagafuegos, secretario para todo, que de una forma u otra solventará el desaguisado.
Porque lo que es evidente es que el «compa» tiene que ser consciente (y lo es) que con esa «receta» no le iban a dar el fármaco en la farmacia. 
  • Era consciente de que eso le supone a la paciente un viaje en balde y frustrante a la oficina de farmacia. 
  • Era consciente que debía realizar otra gestión con el «apagafuegos», pidiendo cita y ocupando un hueco para tal fin. 
  • Era consciente de que debería volver con el desaguisado bien guisado otra vez a la farmacia para, esta vez sí, se le dispense el fármaco en cuestión. 
Tal vez forma parte de algún plan ocupacional que se asocia al (es)citalopram para potenciar sus efectos, provocar la ira como mecanismo de supervivencia y reafirmar su autoestima al conseguir solucionar el entuerto. !Seguro que va a ser esto¡
No se donde había yo oído que la prescripción de la especializada del segundo nivel iba a comenzar a usar el SUPRE y que los primeros en iniciarse en tamaña aventura iba a ser la psiquiatría.
 Que dios nos coja confesados

Mientras tanto los que no tenemos ningún poder para hacer, decir o corregir estas situaciones sólo podemos contarlo esperando una palmadita solidaria (venga chaval, que no es para tanto, que lo habrá hecho sin darse cuenta) y los que tienen poder para hacer, decir y corregir, callan, y otorgan estas cosas como patente de corso. 
Luego nos contaran en el Congreso #BIsemfyc 12 que somos imprescindibles y la piedra angular del sistema. Pues empecemos por un poquito de respeto entre compañeros que no es mucho pedir.

Primero los de casa

Las declaraciones de Antonio Basagoiti a primeros de mayo en torno a la sanidad y los recortes a los inmigrantes dieron mucho que hablar:
«Primero, los de casa», dice Basagoiti al justificar los recortes a los inmigrantes.
Comparto con Basagoiti que lo importante es atender a los de casa pero tal vez diferimos en quienes son los de casa. 
Hace unos días me hicieron una entrevista y me pidieron mi opinión al respecto y esta fue mi respuesta

Algo huele a podrido en OPEosakidetza: Un reto a la estadística

El SME ha publicado en su web los curiosos resultados que se han producido en los exámenes de la OPE de médicos de Osakidetza donde la famosa Curva de Gauss ha tenido una escasa presencia en los resultados de los mismos salvo en un par de honrosas excepciones. En especial y de forma llamativa el ejemplo que ilustran en esta ocasión.  Se deja al libre albedrío del lector las razones o especulaciones para explicar tan peculiar resultado
Más sobre los exámenes OPE
Ya nos lo imaginábamos; nadie en las alturas de Osakidetza o el Departamento de Sanidad ha dicho media palabra sobre la extraña morfología que presentan las curvas de resultados, en los exámenes de muchas especialidades. Más vale no mover las aguas porque huelen mal, mejor dicho, apestan, y pueden manchar. Todavía se recuerda la OPE de 1989, tras la cual, algunos altos dirigentes se vieron delante del Juez, y condenados, por cierto.

Para muestra basta un botón y en esta OPE ha habido bastantes donde elegir. Las puntuaciones que siguen corresponden al primer examen de la especialidad de Medicina Intensiva, que no es el único “raro” ni mucho menos, pero es uno de los que llama poderosamente la atención.

PUNTUACION
Nº OPOSITORES
0-9,9
11
10-19,9
14
20-29,9
5
30-39,9
0
40-49,9
0
50-59,9
0
60-69,9
0
70-79,9
2
80-89,9
5
90-99,9
5
TOTAL
42
APROBADOS
12
28,57%

Según estas cifras, el universo de los intensivistas parece repartirse entre un “pelotón de torpes” que suspenden clamorosamente (no llegan a un 3) y un gran grupo de “alumnos aventajados” que exhiben notables, sobresalientes y hasta alguna matrícula de honor. ¡Qué casualidad! No hay opositores con notas intermedias; parece que todos se han quedado en casa. 

No entendemos mucho de números, pero seguro que un estadístico nos diría que la probabilidad de que esta distribución obedezca a las leyes “naturales” es remota. O sea que habría que buscar dónde están los posibles factores “perturbadores” que la puedan explicar. 

Continuará…….

No hay nada como las morcillas de mi pueblo

Interesante debate el que plantea Laureano Simón, fundador y consejero delegado de las empresas Progenika y Oncomatrix, cuando lanza el lema
«No me subvencione, es mejor que me compre (los productos que fabrico)»

«nos resulta más fácil venderle a la sanidad alemana que a Osakidetza».
«Simón relató el apoyo que reciben las empresas norteamericanas del Gobierno federal, priorizando la compra de sus productos frente a los que proceden de otros países o incluso a los de las empresas de capital extranjero. Algo que echa «de menos» en nuestro país. En esta línea, criticó que la Administración vasca haya congelado un plan puesto en marcha en la legislatura anterior «para promover las compras públicas de las empresas vascas que están en la vanguardia de la innovación. Lo cierto -se lamentó- es que todavía sería más fácil vender en Alemania si te compran tus productos quienes están en tu entorno más cercano. «Hay fórmulas para hacerlo -señaló- respetando la legislación sobre competencia que impone la Unión Europea».
¿Acabaremos volviendo a los aranceles y dándole una patada en el culo al mercado globalizado? Me temo que no y es que es muy difícil ponerle puestas al campo del comercio. Pero la verdad es que parece lógico (es lo que te pide el cuerpo) echar una mano a los de casa y favorecer que las empresas del lugar puedan vender sus productos en su propio mercado interno aunque también nos gusta vender lo de casa fuera de casa y en este caso protestaríamos si otros ejercieran un proteccionismo que nos limitaran a los demás.
Complejo debate con respuestas múltiples pero viendo la (in)solidaridad de algunos con nosotros cuando las cosas van mal, a uno le sale la vena proteccionista aunque conceptualmente no le parezca la mas correcta.

Decisiones complejas que no acabo de entender

Jueves 7 de junio de 2012. VIII Jornadas de Formación de la Comarca Bilbao (magníficas, por cierto).
Una de las charlas se titula «Nuevas Viejas Enfermedades: Vacunación Internacional». La charla corre a cargo, de forma brillante y amena, de la Dra. Mª de Viarce Torres de Mier. Jefe de Servicio de Sanidad Exterior del Centro de Vacunación Internacional de Bizkaia.
Pero en su disertación hay dos diapositivas que me llaman la atención:

Al finalizar no puedo contener mi inquietud y hago una pregunta. 
Dra Torres, me gustaría conocer el pensamiento que subyace a la hora de tomar la decisión de realizar prevención frente a unas enfermedades de forma financiada y frente a otras con el pago a costa de los ciudadanos? ¿Porqué se considera mas importante la prevención frente a la rabia que frente al cólera o la malaria por ejemplo? ¿Es coherente este ahorro en la financiación de la prevención de enfermedades serias e importantes, cuando se están financiando toneladas de medicamentos que no sirven para nada?
La respuesta de la compañera fue sincera: No tengo ni idea de las razones que llevan a esa decisión

Excursión a las Farmacias Vascas

¿Pagaré el Sintrom en Benidorm? es el titular de un reportaje del Deia en el que afirman «Los vascos deberán abonar el copago si adquieren medicinas fuera de la CAV».
Y efectivamente se va a producir una situación en la que los vascos al salir de Euskadi deban abonar el copago que exista en las diferentes Comunidades Autónomas.
¿Pero que pasa si la situación se plantea al revés? ¿Que pasa si acuden a Euskadi de otras CCAA? Comprobaran con asombro que aquí no existe copago. 
¿Llegaremos a ver a las agencias de viajes de nuestros vecinos más próximos organizando excursiones a Euskadi para recopilar medicamentos sin tasas de copago?

Me siento muy pequeñito por unos putos pañales

Hoy me he sentido pequeño, muy pequeñito. Y es que soy muy fino. Lo que de verdad me he sentido es una puta mierda pinchada en un palo (con perdón).
¿Y por qué esta catarsis entre agria y virulenta? Pues porque me he pasado una buena parte de mi jornada de trabajo realizando una labor que me ha frustrado hasta las cachas, hasta mis vísceras mas profundas, hasta mis mismísimos huevos.
El nuevo sistema de visado electrónico de las prescripciones está resultando otro desatino funcional. Puede, y no le niego, que sea correcto en su diseño conceptual, que posea una buena funcionalidad en sus planteamientos teóricos, pero el despliegue real del sistema te obliga a hacer cosas y a perder tiempo en chorradas de alto voltaje.
Resulta que el problema son los pañales de incontinencia. Yo no sé como han implementado (que palabro mas bonito, implementar. Me pone) las antiguas recetas ya autorizadas en su día pero resulta que ahora salen denegada porque donde ponía una cosa parece que por debajo pone otra y el sistema lo rechaza.
El resultado es que me he tenido que dedicar una buena parte de mi jornada a borrar las prescripciones antiguas y a realizar las nuevas de forma correcta a la norma actual. Y me temo que la cosa se repetirá en los próximos días.
¿Y porqué me he dedicado a tan improductiva y frustrante tarea? Pues porque tengo el honor de ser el único ser bajo la tierra que está capacitado para tan alta y noble labor como es que a un paciente de 90 años se le puedan proporcionar unos pañales de incontinencia, ya que se mea y se caga, cosa habitual a su edad.
Ni la Concha Velasco con toda su experiencia en el tema está capacitada para tan alto fin. Para ello se necesita un licenciado en Medicina y Cirugía con la especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria, experimentado en estas lides y que esté preparado para realizar un informe de algo evidente (el/la paciente se mea) y además realice la prescripción correspondiente. Y todo porque la forma de financiación de tan excelso «medicamento» se realiza a través del famoso cheque regalo (digo regalo porque como todos son pensionistas, aquí no paga ni dios), también conocido como receta.
Y gracias a que la persona que sufre conmigo ante estos avatares, una magnífica profesional enfermera, me ha proporcionado unas chuletas con unos códigos nacionales que han acelerado tan aburrida y frustrante labor y han evitado que me pierda en un mundo, en el que tengo que reconocer, que no soy un experto.
Y digo yo. Si la persona con la que colaboro en la consulta y que suele ser la encargada de explicarles a los pacientes estas cosas, que sabe y resabe mas que yo de estos temas, de los que no tengo ni pajolera idea (hay que ver lo que he aprendido hoy del insondable mundo de los pañales. Que si tallas , que si tipo de absorción, que si marcas, que si noche normal o supernoche…) no hubiera podido hacer, sino todo, si una parte de esta absurda tarea y así compartir la ira y la frustración que ha hecho que hoy me sintiera pequeñito. Muy pequeñito.
Y vivo sin vivir en mi, y tan alta vida espero, que muero porque no muero