¿Es compatible la homeopatía con un Hospital Universitario? Pues parece que sí. Resulta que hay un ginecólogo homeópata que trabaja allí, José Ignacio Ruiz De la Hermosa, y además tiene a gala que usa la homeopatía como arsenal terapéutico. Desconozco si lo tienen protocolizado o este gine va por libre. Los residentes ¿rotan por la sección homeopática del Hospital?
Con lo contentos que ellos estaban con el tema del «informe suizo» que parecía que les daba algo de credibilidad. Pero resulta que una lectura reposada del citado informe deja las cosas en su sitio. Una cosa es la política y otra la ciencia
Hace unos días nuestro Consejero publicó en su blog un post acerca de las vacunas. En el utilizó una palabras que exactamente fueron:
Los profesionales de la salud que cuestionan la vacunación no podrán ejercer desde el sector público de forma responsable. La Administración intervendrá sobre estos profesionales.
No concretó ni la forma ni el fondo de esa intervención. Se quedó en una desafortunada frase que induce a que surjan estos titulares.
También lanzó un mensaje a terceros para que asuman su parte alícuota de responsabilidad en el tema de las vacunas: Los colegios profesionales y asociaciones también tendrán que posicionarse.
Desconozco si alguien le corrige los textos pero en este párrafo no ha brillado en exceso
Vaya por delante que este post no quiere tratar de las vacunas aunque es el pie de mi reflexión y por tanto será inevitable incluirlas en la misma. También quiero que quede claro que soy un defensor de las vacunas en general. Y es a partir de este término desde el que quiero plantear la cuestión.
Dado que el Consejero nos anima a los demás a asumir la parte que nos corresponda en estos temas, permítame, desde el respeto mas absoluto, plantearle un reto que corresponde a sus responsabilidades y que excede a las mías.
A día de hoy, no pocas materias en los temas de la salud están sometidas a criterios, enfoques y planteamientos distintos e incluso opuestos. La verdad absoluta brilla por su ausencia en múltiples ocasiones y las distintas opciones acaban creando grupos enfrentados que como única opción de solución plantean el atrincheramiento en sus posiciones, haciendo de la defensa numantina de sus argumentos, una razón de ser, de existir y a veces de mantenerse en el “candelabro” en la peor versión narcisista del término.
Desde este (mi) púlpito, desde hace mucho, mucho tiempo, hemos reclamado una fórmula para, si no solucionar las discrepancias, al menos poder intercambiar argumentos, referencias, evidencias y persuasión a fin de que cada uno pueda concluir un razonamiento en base a un argumentario científico del tema en cuestión.
En román paladino: Reivindico el debate
Pero los debates tienen que tener sus reglas de juego.
Deben limitarse al tema en cuestión.
Deben producirse en un espacio y contexto profesional. Vamos, todo lo contrario de lo que se acostumbra en la actualidad y que es lanzar mensajes al contrario en los medios de comunicación intentando, sobre todo, convencer a terceros dándole de paso unas pataditas en la espinilla al argumentador con el que se discrepa.
Deben ser transparentes (palabra tan de moda, incluso con una ley específica para ello, que a veces resulta opaca), sin ocultar información y con una declaración de conflictos de interés de los que argumenten. (¡Que poco acostumbrados estamos a estas prácticas que deberían ser obligatorias!)
Debe sustentarse en evidencias científicas, en experiencias contrastadas y sólidas donde los indicadores respondan a cuestiones de bien común, bien social y mejora de la salud de la población. Donde las variables intermedias/subrogadas no sean las reinas de las fiestas
Recuerdo con mucho cariño el debate que se creó en torno a la gripe A en la CoP a la que pertenezco. La actualidad mandaba y la información cambiaba cada día. Se plantearon posturas muy encontradas a favor y en contra. Se plantearon los debates sin ningún tipo de censura en un entorno profesional. El resultado final queda en el poso de cada persona que asistió a los debates bien activamente o como mero lector pero sin él , yo y personas como yo, no hubiéramos tenido los suficientes elementos de juicio para tener una información de calidad y contrastada de la situación de la pandemia a nivel mundial y a nivel local. No olvide Señor Consejero que en ese debate, la versión oficial perdió por goleada y pasará a la historia como un ejemplo de como no se debe gestionar la información.
En este espacio hemos tratado mucho el tema. Recuerdo este post en el que se aportaba un razonamiento del Dr Juan Gérvas en contra de la vacuna antigripal. Todavía estoy esperando un argumento científico para rebatir sus planteamientos. La táctica habitual suele ser el silencio. Yo personalmente no comparto sus argumentos pero no toleraría que fuera amenazado ni represaliado por plantear una postura en el plano científico, no responderle y castigarle por disentir con la línea oficial.
Otro ejemplo de una gestión poco afortunada de estos temas fue el planteamiento que su departamento hizo en relación a la vacuna antigripal entre los profesionales. Le remito a lo que escribí en su día y que curiosamente incide en muchos de los argumentos que hoy expongo.
Y este debate sólo lo puede propiciar Vd., Sr. Consejero. Un espacio virtual donde se pueda debatir de ciertas cuestiones donde lo blanco y lo negro se solapan dándole ese tono gris tan característico de la realidad cotidiana. Donde se pueda debatir de ciertas acciones asociadas a la prevención, se pueda debatir, no de las vacunas en general, pero si de algunas en particular, se pueda debatir de los SYSADOAS, o se pueda debatir de los últimos medicamentos que nos invaden de arriba abajo (nótese el símil con el Top-Down y ciertas actitudes de los especialista no primaristas: yo lo indico y tu lo prescribes)
De ese debate entre profesionales sólo puede salir cosas buenas, incluso si se mantienen las discrepancias y no se alcanza un consenso entre las partes porque al menos conseguiremos aunar en el debate toda la información disponible y partiendo de ella elaborar y construir un discurso que, insisto, incluso desde la discrepancia, se base en argumentos y no en supercherías cuando no en intereses espurios.
Un consejo no pedido, cambie las amenazas, que además difícilmente va a poder cumplir, por otras alternativas que incidan en la persuasión a través del debate y no en la imposición.
Completó el cartel de maestros Dº Julio. Julio «el clínico» que es como se le conoce en el mundillo. Julio es como Antoñete, un maestro. Haga lo que haga y diga lo que diga sale de la plaza por la puerta grande. Hombre que domina todos los recursos de la lidia, nos demostró una vez mas como hay que tantear al respetable con la muleta baja para que humille el personal y tenerlo a sus pies. Y todo sin estridencias, a punta de muleta, creando expectativas que el mismo responde con alguna genialidad o con algún desplante al morlaco y que en ningún momento chirría en su faena aliñada y llena de temple. Oficio es lo que derrochó el maestro. Lo hace igual de bien ante miuras que vitorinos, en la Maestranza que en la plaza portátil de Socuellamos. Un genio. Cúchares en persona.
Otro de los blogueros que se lanzaron al ruedo en esa gloriosa tarde de viernes fue el maestro Salvador Casado. Acudió pertrechado de sus mejores herramientas pero los morlacos del destino le depararon una mala cornada y falló la técnica.
Como buen maestro que es, lo que se presumía una exhibición de pases naturales bien encadenados, rematados por espléndidos pases de pecho, se transformaron en un excelso espectáculo de recortadores. A pecho descubierto sin otra arma que su palabra nos obsequió con sus fintas, sus quiebros y sus recortes. Y todo, como en el es habitual, con temple, con poderío, con «sapiencia». Nadie echó en falta el prezi, sobraba con lo que había.
Salvador, hace tiempo que no vive en este mundo. Habita en el nirvana con sus poemas japoneses y su estado zen. El resto de los mortales le miramos y le admiramos desde la lejanía, desde nuestra dimensión terrenal.
Un chino llevaba varios días rondando por la calle de Urgencias de un gran hospital español
Un médico que desayunaba en la cafetería de esa calle, con su bata blanca como todos los que allí van, se había fijado en el chino.
¿Qué hará aquí este hombre tantos días dando vueltas?
¿Estará enfermo?
¿Quizá duda si le atenderán o no?
Sin poder frenar más su ansia de saberlo, se dirige el médico al chino y le pregunta: «¿Tiene algún problema señor? ¿Acaso está enfermo? ¿Quiere que le examine?»
El chino se vuelve para mirar al médico y con una sonrisa de oreja a oreja le contesta:
» No, glacias, no me pasa nada, sólo estoy viendo el local»
En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares, la guerra ha terminado
En el día de hoy, envalentonada y superarmada la cúpula de Osakidetza, han mandado a los sindicatos al quinto carajo. La guerra ha comenzado
Tranquilo mi general, los tenemos acorralados y acojonados. Les estamos atacando con toda la artillería de que disponemos. Les vamos a escribir dos cartas y seguro que se rinden
A estas alturas ¿ alguien piensa que estas cartas son algo mas que un brindis al sol? ¿ Alguien confía en el poder persuasivo de un montón de firmas a estas alturas de la guerra? ¿Estos son todos los recursos sindicales para poder hacer frente a lo que ya ha venido y sobre todo a lo que no queda por venir?
A estas alturas plantear una carta sobre el SUPRE da como pereza. A buenas horas mangas verdes
D. JULIAN PEREZ GIL
DIRECTOR GENERAL DE OSAKIDETZA
Con seguridad tendrá usted conocimiento de las múltiples disfuncionalidades, incidencias, protestas y desacuerdos que está motivando, desde sus mismos inicios, la implantación del programa SUPRE para la gestión de la receta electrónica. Nos consta que, desde múltiples centros de trabajo, se han dirigido mensajes en ese sentido hacia distintos niveles –técnicos y jerárquicos- de Osakidetza. No nos consta –hasta el momento- respuesta oficial alguna desde los órganos centrales de Osakidetza y en concreto desde la Dirección de Asistencia Sanitaria, responsable, así lo entendemos, de este proyecto.
Ante todo, queremos dejar constancia de que consideramos la informatización en la prescripción de recetas, como un aspecto positivo en el camino hacia una mayor eficiencia del sistema sanitario, pero este hecho, mayoritariamente compartido por los médicos de AP, está condicionado –casi determinado, se podría afirmar- por las características concretas del programa a aplicar, y su adaptación a lo que debe ser uno de sus objetivos esenciales: facilitar la consulta y optimizar el tiempo del médico de AP.
No es este el caso del programa SUPRE que se ha puesto en marcha, como bien queda patente en la multitud de quejas que ha generado y que ustedes conocen:
· Han puesto en marcha el sistema con unas formas –como casi siempre- que dejan mucho que desear: sin previo aviso y con un calendario cerrado, y “amenazando” a los médicos de AP con el cierre del sistema Osabide en una fecha inaplazable.
· Nuevamente consideran ustedes a los médicos de AP como un colectivo informe y maleable con el que es posible experimentar proyectos, sin tener en cuenta las repercusiones que ese experimento pueda tener en nuestro trabajo diario. No otra cosa se pueda deducir de que un programa que teóricamente implicará a Atención Primaria, Atención Hospitalaria y Oficinas de Farmacia, se ponga en marcha a toda prisa, sin hacer siquiera una prueba piloto y, ¡cómo no! cargando el trabajo en los hombros del médico de AP.
· El trabajo, para empezar, de volcar los datos registrados en Osabide, al nuevo sistema SUPRE; esfuerzo éste que se puede calcular en unas 200 horas y que tiene un componente administrativo muy importante, pese a lo cual, corre íntegramente – una vez más- a cuenta del médico.
· El propio uso del programa en la consulta diaria es desesperadamente lento y en particular en la emisión de recetas que, en muchas ocasiones consume tanto o más tiempo que la propia consulta. Este hecho supone una evidencia incontrovertible de que el diseño del programa es estructuralmente erróneo y no cumple un determinante ineludible: que sea una herramienta facilitadora de la consulta. Hay que sumar, por otra parte la multitud de incidencias (cuelgues, interrupciones, mensajes de error …) que parasitan constantemente el uso del programa.
Por todas estas razones, los médicos de AP de Bizkaia reunidos, le manifestamos lo que sigue:
1. Solicitamos se realicen las modificaciones necesarias, así en el programa como en los medios técnicos de comunicación, y que se hagan las pruebas piloto suficientes (con participación de todos los sectores implicados) para garantizar la puesta en marcha en condiciones óptimas, de un programa de receta electrónica adecuado a las necesidades de la consulta diaria.
2. Sería deseable que el volcado entre sistemas, al menos de la mayor parte de los datos, pudiera hacerse de forma automática.
3. Cierre de agendas para la regularización de tratamientos y contratación de sustitutos.
4. En tanto no se cumplan las condiciones anteriores, solicitamos que se paralice la implantación del programa SUPRE.
Declinamos cualquier responsabilidad en un eventual colapso de nuestras consultas si el día 1 de Junio se cierra el programa Osabide y se nos priva de los medios necesarios para realizar nuestra labor.
Atentamente.
Estando en completo acuerdo con el contenido de este segundo escrito, me temo que por muchas firmas que se adjunten, el mes que viene nos comemos con patatas la retirada de la ampliagenda y similares. Pero no nos engañemos, esto va a ser el perejil del loro de lo que nos viene encima y si no, atentos a sus pantallas
D. JULIAN PEREZ GIL
DIRECTOR GENERAL DE OSAKIDETZA
Hace más de cuatro años, Osakidetza adquirió el compromiso, firme y por escrito, de sustituir íntegramente las ausencias reglamentarias de los médicos de AP, así como de compensar por atención de pacientes ajenos al cupo propio. En este sentido se emitió la Instrucción 1/2008 disponiendo que, ante la ausencia, por cualquier razón, de un Médico de Familia o Pediatra de un Centro de Salud, se procedería, en todos los casos y como primera medida, al nombramiento de sustitutos. En caso de no poder efectuarse materialmente la sustitución, la misma Instrucción dispone un sistema de prolongación voluntaria de agenda fuera del horario laboral y, en último término ampliación de agenda, rotatoria y obligatoria, dentro del horario laboral.
Este acuerdo, con sus virtudes y sus defectos, ha buscado conciliar diferentes situaciones, a veces antagónicas; en concreto el derecho del médico de AP a dedicarse en exclusiva al propio cupo por el que se nos retribuye, con la necesidad de atender demandas de asistencia indemorables, u ordinarias en casos de imposibilidad de garantizar la sustitución del médico ausente.
Queremos destacar –y denunciar- que, desde hace mucho tiempo, el orden de preferencia fijado en la instrucción, ha sido sistemáticamente vulnerado por las gerencias, pese a que, a diferencia de la crónica penuria de sustitutos en Pediatría, pocas veces han faltado candidatos a sustituciones en Medicina de Familia. Los médicos de AP siempre hemos abogado por recurrir a sustitutos para cubrir nuestras ausencias; es a la propia Osakidetza a quien ha interesado esta inversión del sistema, lo que no nos resulta nada extraño, pues se garantizaba atender la sobredemanda a mucho menor coste que lo que pagaba –y sigue pagando- por la autoconcertación hospitalaria.
Hemos tenido conocimiento de que a partir del mes de abril deja de tener vigencia la instrucción 1/2008 por razones de supuesta falta de legalidad de la instrucción, pese a que es fruto de un Acuerdo de Condiciones de Trabajo y lleva en vigor más de cuatro años con –aparentemente- todas las bendiciones legales. Esgrimir esta supuesta “ilegalidad” que en cualquier caso sería fácilmente subsanable, demuestra la voluntad expresa de transgredir acuerdos previamente firmados por Osakidetza, es decir, demuestra unas formas deplorables. La suspensión supone, por otra parte, el desmantelamiento de un sistema que, con sus insuficiencias, proporciona al menos una solución a la atención de pacientes ajenos al cupo propio.
Ocasionará, sin ninguna duda, problemas de asistencia en las consultas de atención primaria en forma de listas de espera, malestar en los usuarios de los servicios de salud y, muy probablemente, una sobrecarga de las urgencias hospitalarias. Por no hablar del malestar entre los médicos de AP, que estamos ya bastante exasperados por gerentes que constantemente hablan de “las horas que debemos”, mientras miran para otro lado cuando se les habla de las que invertimos para formación a nuestra cuenta, o de las “horas de disponibilidad” que nadie nos paga, cuando los de un turno cubrimos las urgencias del otro, hecho particularmente penoso para quienes trabajan en turno de tarde.
Por todo ello, le solicitamos, el mantenimiento en su integridad de la Instrucción 1/2008, y su aplicación en el sentido correcto, dando preferencia a la contratación de sustitutos siempre que sea posible, así como la inmediata apertura de negociaciones a fin de tratar este problema y darle una solución estable al mismo nivel que en el medio hospitalario.
A las seis en punto de la tarde, tres valientes tres blogueros se enfrentaron a pecho descubierto a¨un público duro de pelar entre el que prevalecía el desconocimiento y las resistencias a las nuevas redes sociales. Lugar, la plaza de la OMC Para mas información os remito a la versión oficial del acto
En primer lugar, vestida para la ocasión de gris y verde, asumió el reto Mónica Lalanda que ni corta ni perezosa asumió el reto de explicar a los presentes lo que es twitter, mostrar diversas utilidades de su uso y animar a los presentes a lanzarse cuesta abajo y sin freno en su uso. Esa misma noche a poder ser.
Yo le hubiera dado las dos orejas y el rabo.
No habíamos coincidido en persona y reconozco que me encandiló, me fascinó y me abdujo sin concesiones. Mucha Mónica para tanta retranca.
La Alubia de Tolosa es un producto de una calidad sin par. Pero tiene una peculiaridad a la hora de cocinarla. No hay que tener prisa. Necesita su tiempo. Como aconsejan en su propia web: Cocinar un manjar tan excepcional tiene sus propias reglas. Si quieres mantener intacto su sabor, presencia y cualidades, olvídate del remojo y de la olla express.
¿Y qué pasa si te entran las prisas y sacas las alubias a la mesa antes de tiempo o intentando algún atajo en su cocción? Pues que están duras y lo que se suponía que iba a ser un manjar se puede convertir en un fracaso culinario que provoque críticas por la precipitación y algún comentario jocoso.
Hoy me he levantado con un ligero dolor de espalda y, me da vergüenza decirlo, con unas molestias testiculares, llevaderas pero incordiantes. Antes de automedicarme y drogarme con algunas de esas cosas químicas que sirven para todo, he decidido consultar el Consejo Sanitario Web para ver si con alguno de sus consejos podía aliviar mis (leves) males.
Primero he consultado por la molestia lumbar: He procurado entrar por el listado de patología y me he ido a la L. Sorpresa, solo hay lagrimeo
Bueno, ya que estoy aquí, he pensado que como a veces soy de lágrima fácil, a lo mejor tengo algún buen consejo para ahorrar en kleenex, así que he entrado a ver que me decía:
!Coño!, que son solo unas lagrimitas de nada. Menos mal que había la opción de «ninguno de ellos» y he podido seguir. En fin, que como no era lo que necesitaba, he decidido iniciar la búsqueda por la otra alternativa: El Body Map
Así que me ido a la zona lumbar y las opciones que me ha dado me han dejado preocupado
O tengo una hemorragia, o me han picado, o me han mordido y/o tengo convulsiones. Inmediatamente le he pedido explicaciones a mi consorte de porqué me ha mordido esta noche pero ella jura y perjura que no me ha hecho nada, !que qué mas quisiera yo! (y en eso, tiene razón)
Entre preocupado y frustrado he decidido dejarlo como está y ver si podía arreglar lo de los cataplines
Y resulta que se repiten las opciones. !Deben ser convulsiones! concluyo. Así que lo dejo tranquilo y me pongo una dosis, vía oral, de una cosa química que no se muy bien para qué sirve y a esperar que se alivien los síntomas.
Moraleja: Las alubias de Tolosa precisan de un tiempo prolongado de cocción antes de poder servirse. Si se sacan antes de tiempo están duras, se atragantan y pierden todas sus maravillosas virtudes