Barcelona, 2011
En tiempos de crisis, más Atención Primaria
Barcelona, 2011
Es necesario modular las reivindicaciones de los sindicatos, para que el modelo deje de ser improductivo e incapaz de afrontar las reformas necesarias. El modelo de unos sindicatos siempre demandantes (de nuevas contrataciones, más libranzas, más ventajas de todo tipo sin analizar su impacto en la productividad,…), frente a una Administración débil y siempre claudicante cuya prioridad es la “paz social” constituye una grave amenaza para el sistema. Aquí hay una importante diferencia con el sector privado, ya que los directivos de compañías privadas tienen que competir en el mercado, lo que supone un importante incentivo a la hora de analizar y sopesar las demandas de los sindicatos, y buscar un punto de equilibrio entre las necesidades de los profesionales y de las empresas. El que los directivos del ámbito público tienen el monopolio de sus servicios y disponen de pocos incentivos para resistir a las presiones de los indicatos es un hecho ampliamente reconocido y no sólo en nuestro país.
Pero es curioso que estos neoliberales acérrimos, defensores de la libertad (del mercado) cuando se plantean aspectos relacionados con la farmacia dicen:
Además de generalizar y regular la obligatoriedad de realizar evaluaciones económicas de los medicamentos que se incorporen al SNS, las decisiones deberán estar también apoyadas por la sociedad, por lo que será necesario canalizar la participación pública a la hora de autorizar su inclusión.
Pero no quiero que esto parezca una loa a Salvador, que se lo merece de sobra, sino una reflexión sobre un aspecto de su presentación: La Comunicación (Komunikazioa en su presentación) como herramienta, como la gran baza tecnológica que poseemos en la A.P. y como un valor princeps en nuestra labor cotidiana con los pacientes.
Qué duda cabe que la comunicación presencial es el top de los top de la comunicación donde además del verbo, adjuntamos nuestros gestos, nuestras posturas, nuestras actitudes. Apreciamos los tiempos, los tonos de la voz, las inflexiones en el discurso. Y precisamente por todo ello, la comunicación presencial, en el ámbito de nuestras consultas, nos exige mucho. Para ello necesitamos algo que a veces no tenemos. Tiempo. Tiempo para que podamos relajarnos, mirar a los ojos, adoptar una postura sin barreras, empatizar, tener un discurso que no transmita prisa, que nos de tiempo a manejar los silencios… porque si no lo conseguimos, tendremos una comunicación presencial pero una mala comunicación presencial. Cuidado con lo que pides no vaya a ser que te lo concedan. Comunicación presencial, si, pero de calidad.
A nadie se le ocurriría plantear que no se debe hablar por teléfono porque no tiene «la calidez de la presencia de mi amada y no puede olerla ni mirarle a los ojos». Nadie negaría el valor de un correo electrónico en cualquier actividad o en cualquier trabajo hoy en día. ¿Y por qué se pone en duda en nuestras comunicaciones con los pacientes?
Algotirmohttp://www.scribd.com/embeds/51400855/content?start_page=1&view_mode=list&access_key=key-1dld6c94zydvnybv5wqw(function() { var scribd = document.createElement(«script»); scribd.type = «text/javascript»; scribd.async = true; scribd.src = «/javascripts/embed_code/inject.js?1300826227»; var s = document.getElementsByTagName(«script»)[0]; s.parentNode.insertBefore(scribd, s); })();
Hoy ha sido un mal día, lo confieso. Me siento fatal, he hecho lo que no debía, he sido un cooperador necesario en un dislate, he prevaricado en toda regla. Y sabeís lo mas gracioso. Que no va a pasar nada de nada. Las farmacéuticas de mi Comarca se llevarán las manos a la cabeza (tu también, Bruto), mi directora médica bufará ante la ímproba labor que tiene por delante y yo, esta noche, me pasaré un buen rato buscando una excusa plausible para justicar esta mierda. Lo dicho, ha sido un mal día.
cita http://d1.scribdassets.com/ScribdViewer.swf?document_id=50853712&access_key=key-2nvf5peaxmad9sunx63m&page=1&viewMode=list